The Project Gutenberg EBook of Suma y narracion de los Incas, que los
indios llamaron Capaccuna, que fueron seores de la ciudad del Cuzco y de todo lo  ella subjeto, by Juan de Betnzos

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Title: Suma y narracion de los Incas, que los indios llamaron Capaccuna, que fueron seores de la ciudad del Cuzco y de todo lo  ella subjeto

Author: Juan de Betnzos

Release Date: June 5, 2008 [EBook #25705]

Language: Spanish

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SUMA Y NARRACION DE LOS INCAS

_ES PROPIEDAD._

_Tomo V de la Biblioteca Hispano-Ultramarina._

_BIBLIOTECA HISPANO-ULTRAMARINA._

[imagen]

SUMA Y NARRACION

DE

LOS INCAS,

QUE LOS INDIOS LLAMARON CAPACCUNA, QUE FUERON SEORES DE LA CIUDAD DEL
CUZCO Y DE TODO LO  ELLA SUBJETO,

escrita por

JUAN DE BETNZOS.

PUBLCALA

MRCOS JIMNEZ DE LA ESPADA.

[imagen]

_MADRID._

IMPRENTA DE MANUEL G. HERNANDEZ,

_Libertad, 16 duplicado._

1880

[Nota del transcriptor: la ortografa del
original no ha sido corregida ni modernizada.]


Desde que por los aos de 1607 el erudito dominico fray Gregorio Garca
di noticia en el proemio y cap. VII del libro ltimo de su _Orgen de
los indios_ de la historia hecha por Juan de Betnzos del principio,
descendencia y sucesion de los Incas y de sus guerras y sucesos hasta la
entrada de los espaoles en el Per, aadiendo que la tenia en su poder
y le habia ayudado mucho para aquel su escrito, no creo que nadie se
haya ocupado en ella ni dado cuenta de su paradero con posterioridad 
la muerte de Garca, acaecida en su convento de Baeza. Salvo la ligera
mencion que les merece  Leon Pinelo y Nicols Antonio, y esa de
referencia  lo que dijo el dominico, el libro de Betnzos no vuelve 
sonar hasta nuestros dias, citado dos  tres veces, y no con distincion,
por Prescott en su _Conquista del Per_, entre los materiales de que se
sirvi para recomponer  fantasear el pasado de aquella vastsima
monarqua. Pero el ttulo bajo el cual hace sus cortas citas, demuestra
que el manuscrito que tuvo  la mano no es el de fray Gregorio, original
 copia, sino un traslado de la que existe en el mismo cdice L j 5 de
la biblioteca del Escorial que guarda annima la _Segunda parte de la
crnica del Per_ de Cieza de Leon, y que el clebre historiador
norte-americano recibiria probablemente con otro traslado de esa segunda
parte, endosada por quien lo sac de los papeles del lord Kingsborough 
Juan de Sarmiento, y remitido de Lndres por Mr. Rich; y  la copia del
libro de Betnzos existente en el Escorial, le falta mucho, por
desgracia, para estar completa. Por lo mnos, tal como yo la hall el
verano de 1875 en un grueso volmen encuadernado largos aos atrs y con
todos sus flios--y presumo que de igual suerte la hallaria el que sac
la copia para Kingsborough--constaba solamente de los principios y de
los diez y ocho primeros captulos, el ltimo incompleto.

Y no es eso lo peor, sino que, en mi entender, dicho fragmento, aunque
considerable, es lo nico que hoy se conoce de la SUMA Y NARRACION DE
LOS INCAS. El silencio de los biblifilos y de los cronistas
dominicanos, por una parte, y por otra el ningun resultado de mis
gestiones en busca del MS., que tuvo y aprovech fray Gregorio, y que
seguramente legaria al convento donde muri, son indicios de mal
agero.

Ahora, lo que conviene examinar, con vista de estas fatales
presunciones, es si aquellos principios y captulos valen la pena de ser
publicados ntes y con tiempo,  si ser preferible esperar  que
parezca lo restante, y, con todo junto, formarse cabal idea de la
importancia de la obra y mrito del autor y decidir entnces si merecen
el honor de la estampa.

No negar que en estas cosas, como buen espaol, peco de impaciente;
pero, y si Betnzos tuviera que aguardarse por los siglos?, que bien
pudiera suceder. Adems, por lo que hace  los restos de su tratado, yo
los creo de verdadera importancia y de no poca utilidad para el estudio
de las antigedades peruanas; y no tan slo por las noticias _nicas_
que en ellos se consignan, y por la inestimable circunstancia de haberse
recogido y averiguado todos los datos que contienen desde los primeros
aos de la Conquista hasta el de 1551, sino muy especialmente por su
estilo, que los hace sin par. Nadie como Betnzos, al referir las obras,
hechos, acciones y pasiones de los indios peruanos, retrata con ms
verdad el carcter de esta gente, su flema, su calma, y los sbitos
arranques de crueldad, alegra, tristeza  miedo que con ella
contrastan; las cosas, en su historia, suceden  lo indio, no como en
Cieza y Garcilaso y otros las leemos,  la espaola,  quiz  la romana
y  la griega. Cuando habla un personaje habla y se produce como en su
tierra, discurriendo prolijamente, remachando los conceptos,
repitiendo, sin necesidad, unas mismas frases, escaseando los sinnimos.
Bien se le puede creer  Betnzos lo que dice en la dedicatoria  don
Antonio de Mendoza: que para hacer su historia verdadera tuvo que
_traducir como ello pasaba y guardar la manera y rden de hablar de los
naturales_.

Pues un trabajo de estas condiciones no debe continuar indito.

En cuanto  lo que atae  la personalidad de su autor, siquiera no
fuese ms que porque se sepa que compuso ntes que la SUMA Y NARRACION
DE LOS INCAS una doctrina cristiana y dos vocabularios quchuas, los
primeros, quizs, que se han escrito, era buen pretexto la publicacion
de aqulla, supliendo as las omisiones de Pinelo, Nicols Antonio, del
mismo fray Gregorio, que es lo ms extrao, y del erudito bibligrafo
gallego don Manuel Murgua, el cual da como sentado que Betnzos es
paisano suyo, fundndose, sin duda, en el apellido, que no siempre es
fundamento bastante en ese gnero de deducciones. Lo cierto y averiguado
acerca de la persona de este escritor oscurecido, es que pas  la
conquista del Per con Francisco Pizarro, y que habindose consagrado,
sin descuidar otros intereses, al estudio del idioma quchua, fu
nombrado lengua  intrprete oficial del gobernador y despues de la
Audiencia y de los vireyes sucesivos. Avecindse en el Cuzco, aunque no
de los primeros, y tenia sus casas al barrio de Carmenca, no lejos de
las que fueron de Diego de Silva, hijo del famoso novelista Feliciano de
Silva. Muerto el marqus don Francisco Pizarro, cas con una de sus
mancebas, llamada Aas, segun creo, en su gentilidad, y al bautizarse
doa Angelina, _usta_  princesa real, hermana de Atahuallpa y madre de
don Francisco Pizarro, tercero hijo del marqus y nico que muri sin
legitimar. Este casamiento y su reputacion de gran lenguaraz le valieron
ser nombrado el ao de 1558 por el marqus de Caete, intrprete y
negociador con fray Bautista Garca en la conversion y reduccion de Inca
Xairi Tupac Yupanqui, retirado en los Andes, las cuales se llevaron 
cabo felicsimamente. Tambien hubo de intervenir despues, en tiempo del
gobernador Lope Garca de Castro, en las primeras negociaciones que se
entablaron con el otro inca rebelde Titu Cusi Yupanqui. Ignoro cuando
Betnzos falleci; slo s que su muerte, y ntes la del virey Mendoza,
que le mand escribir la SUMA Y NARRACION DE LOS INCAS, terminada en el
ao de 1551[1], impidieron que este libro se publicase.

Al hacerlo yo, sigo la misma norma que he adoptado en la edicion de la
SEGUNDA PARTE DE LA CRNICA DE CIEZA; esto es, limitarme  la
restauracion del MS., que es de la misma letra y calidad que el otro, y
excusar en lo posible observaciones crticas tocantes al fondo del
tratado, as porque su extension las haria impropias de unas notas, como
porque semejante trabajo tendria que ser, por fuerza, defectuoso, 
causa de hallarse inditos todava  muy mal traducidos, otros libros
donde se historia largamente de los antiguos monarcas peruanos y las
cosas de su monarqua.

M. JIMNEZ DE LA ESPADA.




NDICE DE CAPTULOS.


                                                                Pginas.

CAPTULO I.--Que trata del Con Tici Viracocha,
que ellos tienen que fu el Hacedor,  de
cmo hizo el cielo  tierra  las gentes indios
destas provincias del Per.                                            1

CAP. II.--En que se trata cmo salieron las gentes
desta tierra por mandado de Viracocha 
asmesmo de aquellos sus viracochas que
para ello enviaba; y cmo el Con Tici Viracocha
ansmesmo se parti,  los dos que le
quedaron,  hacer la mesma obra, y cmo se
junt, al fin de haber esto acabado, con los
suyos, y se meti por la mar, adonde nunca
ms le vieron.                                                         4

CAP. III.--En que trata del sitio y manera en que
tenia el lugar do ora dicen y llaman la gran
ciudad del Cuzco, y del producimiento de los
Orejones y segun que ellos tienen que producieron
y salieron de cierta cueva.                                            9

CAP. IV.--En que trata cmo Ayar Mango se
descendi de los altos de Guanacaure  vivir
 otra quebrada, donde, despues de cierto
tiempo, de all se pas  vivir  la ciudad del
Cuzco en compaa de Alcaviza, dejando
en el cerro Guanacaure  su compaero Ayar
Oche hecho dolo, como por la historia ms
largo lo contar.                                                     13

CAP. V.--En que trata cmo muri Ayar Auca,
compaero de Mango Capac, y cmo hubo
un hijo Mango Capac, el cual se llam Sinchi
Roca;  cmo muri Mango Capac, y cmo
muri despues desto Alcaviza despues; y de
los Seores que deste Sinchi Roca sucedieron
hasta Viracocha Inca, y de los casos y cosas
que acaecieron en los tiempos destos hasta
Viracocha Inca.                                                       16

CAP. VI.--En que trata de cmo habia muchos
Seores en la redondez del Cuzco, que se intitulaban
reyes y Seores en las provincias
donde estaban;  de cmo se levant de entre
estos un Seor Chanca que llamaron Uscovilca,
 cmo hizo guerra l y sus capitanes
 los dems Seores,  los sujet,  cmo
vino sobre el Cuzco tiniendo noticia de Viracocha
Inca,  de cmo Viracocha Inca le invi
 dar obediencia,  despues se sali Viracocha
Inca  cierto peol, llevando consigo
todos los de la ciudad.                                               19

CAP. VII--En que trata cmo despues de quedado
Inca Yupanqui en la ciudad, Uscovilca
invi sus mensajeros  Viracocha Inca como
supo que se habia retraido al peol; y cmo
ansmismo, sabido que Inca Yupanqui se
quedaba en la ciudad y al fin que se quedaba,
y cmo le invi sus mensajeros ansmismo
al Inca Yupanqui; y cmo Inca Yupanqui
envi  pedir socorro  su padre y  las
dems provincias en torno de la ciudad, y lo
que entre ellos pas.                                                 26

CAP. VIII.--En que trata del ser y virtudes de
Inca Yupanqui,  de cmo, apartado que fu
de sus compaeros, se puso en oracion; 
cmo tuvo, segun dicen los autores, revelacion
del cielo;  cmo fu favorescido y di
batalla  Uscovilca y le prendi y mat en
ella, y de otros casos y cosas que acaecieron.                        33

CAP. IX.--En que trata cmo Inca Yupanqui,
despues de haber desbaratado y muerto 
Uscovilca, tom sus vestidos y ensinias de
Seor que traia,  los dems capitanes prisioneros
que habia traido, y las llev  su
padre Viracocha Inca, y las cosas que pas
con su padre,  cmo orden el padre de lo
matar, y cmo se volvi Inca Yupanqui  la
ciudad del Cuzco;  cmo desde cierto tiempo
muri Viracocha Inca, y de las cosas que
entre ellos pasaron en este medio tiempo; 
de una costumbre que entre estos Seores tenian
en honrar los capitanes que de la guerra
venian victoriosos[2].                                                39

CAP. X.--En que trata de cmo Inca Yupanqui
hizo juntar su gente y les reparti el despojo;
y lo que se hizo de la gente que el Viracocha
le diera por la oracion que  l hiciera; y
cmo tuvo nueva de la gente que hacian los
capitanes de Uscovilca, y de cmo fu sobre
ellos y los venci, y cmo, despues de esto,
torn otra vez  partir el despojo que en esta
batalla hubieron; y de las cosas que en este
tiempo pasaron.                                                       53

CAP. XI.--En que trata de cmo Inca Yupanqui
hizo la Casa del Sol, y el bulto del sol, y de
los grandes ayunos, idolatras y ofrecimientos
que en ello hizo.                                                     62

CAP. XII.--En que trata cmo Inca Yupanqui
hizo juntar los seores de toda la tierra que
hasta all  l eran subjetos, y cmo fortaleci
 hizo repartir las tierras en torno de la
ciudad del Cuzco; y cmo hizo hacer los primeros
depsitos de comidas  otros proveimientos
que para el bien de la repblica en
el Cuzco eran necesarios.                                             72

CAP. XIII.--En que trata de cmo se juntaron,
despues de un ao pasado, los seores caciques,
y cmo Inca Yupanqui hizo reparar
los dos arroyos que por la ciudad del Cuzco
pasan; y cmo cas los mancebos solteros
que habia, y cmo di rden en el proveimiento
de comidas que en la ciudad del
Cuzco eran necesarias y repblica dl.                                79

CAP. XIV.--En que trata cmo Inca Yupanqui
constituy y orden la rden que se habia
de tener en el hacer de los orejones, y los
ayunos, cerimonias  sacrificios que en el tal
ordenar se habian de hacer, constituyendo,
en este tiempo que esto se hiciese, una fiesta
al sol, la cual fiesta y ordenamiento de orejones
llam y nombr Raymi.                                                 89

CAP. XV.--En que trata de cmo Inca Yupanqui
seal el ao y los meses y los puso nombre,
y de las grandes idolatras que constituy
en las fiestas que ans orden que se
hiciesen en los tales meses;  de cmo hizo
relojes de sol por los cuales viesen los de la
ciudad del Cuzco cuando era tiempo de sembrar
sus sementeras.                                                      101

CAP. XVI.--En que trata cmo Inca Yupanqui
reedific la ciudad del Cuzco,  cmo la reparti
entre los suyos.                                                     106

CAP. XVII.--En que trata de cmo los seores
del Cuzco quisieron que Inca Yupanqui tomase
la borla del Estado, viendo su gran
saber  valerosidad, y l no la quiso rescebir,
porque su padre Viracocha Inca era vivo, 
sino fuese por su mano, que no la pensaba
rescebir;  cmo vino su padre Viracocha
Inca y se la di;  de cierta afrenta que despues
desto hizo  su padre Viracocha Inca,
 de la fin  muerte de Viracocha Inca.                              116

CAP. XVIII.--En el cual se contiene cmo Inca
Yupanqui Pachacuti junt los suyos, en la
cual junta les mand que todos se aderezasen
con sus armas para cierto dia, porque queria
ir  buscar tierras  gentes que ganar  conquistar
 sujetar al dominio  servidumbre
de la ciudad del Cuzco;  cmo sali con
toda su gente  amigos,  gan  conquist
muchos pueblos y provincias,  de lo que en
la tal jornada le acaeci  l y  sus capitanes.                    130




               _SUMA Y NARRACION DE LOS INCAS
       que los indios llamaron_ CAPACCUNA, _que fueron
       Seores en la ciudad del Cuzco, y de todo lo 
       ella subjeto, que fueron mill leguas de tierra,
        las cuales eran desde el rio de Maule, que es
       delante de Chile, hasta de aquella parte de la
     ciudad del Quito; todo cual poseyeron y seorearon
         hasta que el marqus don Francisco Pizarro
           lo gan  conquist  puso debajo del
      yugo  dominio real de Su Magestad, en la cual_
      SUMA _se contiene la vida y hechos de los_ INCAS
           CAPACCUNA _pasados. Agora nuevamente
          traducido  recopilado de lengua india
           de los naturales del Per por Juan
             de Betnzos, vecino de la gran
               ciudad del Cuzco. La cual_
                 SUMA _y historia va
                   dividida en dos
                       partes_.

[imagen]



_TABLA_

_de los Incas y Capaccuna, Seores que fueron destas provincias del
Per._


1.--MANGO CAPAC [_Manco Capac_].

2.--CHINCHEROCA [_Sinchi Roca_], su hijo.

3.--LLOQUE YUPANQUE [_Lloque Yupanqui_], su hijo.

4.--CAPAC YUPANQUE [_Capac Yupanqui_], su hijo.

5.--MAYTA CAPAC, su hijo.

6.--YNGAROCA INGA [_Inca Roca Inca_], su hijo.

7.--YAGUAR GUACAC INGA YUPANQUE [_Yahuar
Huacac Inca Yupanqui_], hijo mayor.

8.--VIRACOCHA INGA [_Huiracocha Inca_], su hijo.

9.--YNGA YUPANQUE PACHACUTI YNCA [_Inca Yupanqui
Pachacutec Inca_], hijo menor.

10.--YAMQUE[3] YUPANQUE [_Inca Yupanqui_].

11.--TOPA INGA YUPANQUE [_Tupac Inca Yupanqui_].

12.--GUAYNA CAPAC [_Huaina Capac_].

13.--ATAGUALPA [_Atahuallpa_], su hermano?

Los que despues de la muerte de ATAGUALPA nombr el marqus Yngas:

TOPA GUALPA [_Tupac Huallpa_], MANGO YNGA [_Manco Inca_].

El que nombraron los capitanes de MANGO INGA:

SAIRE TOPA [_Xairi Tupac_], que agora est en las montaas.




_Al Illustre y Excelentissimo Seor Don Antonio de Mendoza, Vissorey y
Capitan general por Su Magestad en estos reinos y provincias del Per._


ILUSTRSIMO Y EXCELENTSIMO SEOR: Acabado de traducir y recopilar un
libro que _Doctrina chripstiana_ se dice, en el cual se contiene la
doctrina chripstiana y dos _Vocabularios_, uno de vocablos, y otro de
noticias y oraciones enteras y coloquios y confisionario, qued mi
juicio tan fatigado y mi cuerpo tan cansado, en seis aos de mi mocedad
que en l gast, que propuse, y habia determinado entre m, de no
componer ni traducir otro libro de semejante materia en lengua india,
que tratase de los hechos y costumbres destos indios naturales del Per,
por el gran trabajo que dello v que se me ofrecia y por la variedad que
hallaba en el informarme destas cosas, y ver cun diferentemente los
conquistadores hablan dello, y muy lejos de lo que los indios usaron; y
esto creo yo ser, porque entnces, no tanto se empleaban en sabello,
cuanto en sujetar la tierra y adquirir; y tambien, porque, nuevos en el
trato de los indios, no sabrian inquirillo y preguntallo, faltndoles la
inteligencia de la lengua, y los indios, recelndose, no sabrian dar
entera relacion. Fcil cosa podria parecer escribir semejantes libros, y
muy difcil contentar al lector; porque los ojos, contntanse con que
sea bien legible la letra, mas, el delicado, y experimentado juicio de
VUESTRA ILUSTRSIMA SEORA requeria estilo gracioso y elocuencia suave,
lo cual ya, para presente y servicio que yo  VUESTRA EXCELENCIA
hiciese, en mi falta, y la historia de semejante materia no da lugar,
pues para ser verdadero y fiel traducidor, tengo de guardar la manera y
rden del hablar de los naturales. Y viniendo al propsito, digo, que en
esta presente escriptura algunos ratos emplear VUESTRA EXCELENCIA los
ojos para leella, la cual, aunque no sea volmen muy alto, ha sido muy
trabajoso; lo uno, porque no le traduje y recopil siendo informado de
uno solo, sino de muchos, y de los ms antiguos y de crdito que hall
entre estos naturales; y lo otro, pensando que habia de ser ofrecida 
VUESTRA EXCELENCIA. Hme sido tambien muy penosa, por el poco tiempo que
he tenido para ocuparme en ella, pues para el otro libro de la
_Doctrina_ era menester todo; y sobre todo, aadise al trabajo haber de
dar fin  este libro en breve, agora que VUESTRA EXCELENCIA me lo mand.
Los nombres de los Ingas que los indios llamaron CAPACCUNA, que  su
entender quiere decir, que _mayor no lo hay ni puede haber_,  cuyos
hechos y vidas aqu escribo, la tabla de los cuales se hallar en fin de
este prlogo, si alguno me quisiere redargir que en la materia deste
libro hay algo suprfluo  que dej algo de decir por olvido, ser sin
motivo, dicho de indios comunes que hablan por antojo  por sueos, que
ans lo suelen hacer,  porque  los tales reprendedores les parecia,
cuando se informaban, que los indios comunes querian decir lo que ellos
agora afirman contando estas cosas, no lo entendiendo retamente. Ni un
las lenguas, en los tiempos pasados, no sabian inquirir y preguntar lo
que ellos pretendian saber y ser informados. Bien veo ser nieras y
vanidades lo que estos indios usaban y yo escribo aqu; mas, relatarlas
yo siendo mandado, tengo de traducir como ello pasaba; y por tanto este
libro resciba favor de VUESTRA EXCELENCIA.

EXCELENTSIMO SEOR: La vida y estado de VUESTRA EXCELENCIA, Nuestro
Seor prospere con mucha felicidad.




[imagen]

_CAPTULO PRIMERO.--Que trata del Con Tici Viracocha[4], que ellos
tienen que fu el Hacedor,  de cmo hizo el cielo  tierra  las gentes
indios destas provincias del Per._


En los tiempos antiguos, dicen ser la tierra  provincia del Per
escura, y que en ella no habia lumbre ni dia. Que habia en este tiempo
cierta gente en ella, la cual gente tenia cierto Seor que la mandaba y
 quien ella era subjeta. Del nombre desta gente y del Seor que la
mandaba no se acuerdan. Y en estos tiempos que esta tierra era toda
noche, dicen que sali de una laguna que es en esta tierra del Per en
la provincia que dicen de Collasuyo, un Seor que llamaron Con Tici
Viracocha, el cual dicen haber sacado consigo cierto nmero de gentes,
del cual nmero no se acuerdan. Y como este hubiese salido desta laguna,
fuse de all  un sitio ques junto  esta laguna, quest donde hoy dia
es un pueblo que llaman Tiaguanaco, en esta provincia ya dicha del
Collao; y como all fuese l y los suyos, luego all en improviso dicen
que hizo el sol y el dia, y que al sol mand que anduviese por el curso
que anda; y luego dicen que hizo las estrellas y la luna. El cual Con
Tici Viracocha, dicen haber salido otra vez ntes de aquella, y que en
esta vez primera que sali, hizo el cielo y la tierra, y que todo lo
dej escuro; y que entnces hizo aquella gente que habia en el tiempo de
la escuridad ya dicha; y que esta gente le hizo cierto deservicio  este
Viracocha, y como della estuviese enojado, torn esta vez postrera y
sali como ntes habia hecho, y  aquella gente primera y  su Seor, en
castigo del enojo que le hicieron, hzolos que se tornasen piedra luego.

As como sali y en aquella mesma hora, como ya hemos dicho, dicen que
hizo el sol y dia, y luna y estrellas; y que esto hecho, que en aquel
asiento de Tiaguanaco, hizo de piedra cierta gente y manera de dechado
de la gente que despues habia de producir, hacindolo en esta manera:
Que hizo de piedra cierto nmero de gente y un principal que la
gobernaba y seoreaba y muchas mujeres preadas y otras paridas y que
los nios tenian en cunas, segun su uso; todo lo cual ans hecho de
piedra, que lo apartaba  cierta parte; y que l luego hizo otra
provincia all en Tiaguanaco, formndolos de piedras en la manera ya
dicha, y como los hobiese acabado de hacer, mand  toda su gente que se
partiesen todos los que l all consigo tenia, dejando solos dos en su
compaa,  los cuales dijo que mirasen aquellos bultos y los nombres
que les habia dado  cada gnero de aquellos, sealndoles y
dicindoles: "stos se llamarn los tales y saldrn de tal fuente en tal
provincia, y poblarn en ella, y all sern aumentados; y stos saldrn
de tal cueva, y se nombrarn los fulanos, y poblarn en tal parte; y
ans como yo aqu los tengo pintados y hechos de piedras, ans han de
salir de las fuentes y rios, y cuevas y cerros, en las provincias que
ans os he dicho y nombrado;  ireis luego todos vosotros por esta parte
(sealndoles hcia donde el sol sale), dividindoles  cada uno por s
y sealndoles el derecho que deba de llevar."




_CAP. II.--En que se trata cmo salieron las gentes desta tierra por
mandado de Viracocha  asmesmo de aquellos sus viracochas que para ello
enviaba; y como el Con Tici Viracocha ansimesmo se parti,  los dos que
le quedaron,  hacer la mesma obra, y cmo se junt, al fin de haber
esto acabado, con los suyos, y se meti por la mar, adonde nunca ms le
vieron._


 ans se partieron estos viracochas que habeis oido, los cuales iban
por las provincias que les habia dicho Viracocha, llamando en cada
provincia, ans como llegaban, cada uno de ellos, por la parte que iban
 la tal provincia, los que el Viracocha en Tiaguanaco les seal de
piedra que en la tal provincia habian de salir, punindose cada uno
destos viracochas all junto al sitio do les era dicho que la tal gente
de all habia de salir; y siendo ans, all este Viracocha decia en alta
voz: "Fulano, salid  poblad esta tierra que est desierta, porque ans
lo mand el Con Tici Viracocha, que hizo el mundo." Y como estos ans
los llamasen, luego salian las tales gentes de aquellas partes y lugares
que ans les era dicho por el Viracocha. Y ans dicen que iban estos
llamando y sacando las gentes de las cuevas, rios y fuentes  altas
sierras, como ya en el captulo ntes dste habeis oido, y poblando la
tierra hcia la parte do el sol sale.

 como el Con Tici Viracocha hobiese ya despachado esto, y ido en la
manera ya dicha, dicen que los dos que all quedaron con l en el pueblo
de Tiaguanaco, que los envi asmismo  que llamasen y sacasen las
gentes en la manera que ya habeis oido, devidiendo estos dos en esta
manera: Que envi el uno por la parte y provincia de Condesuyo, que es,
estando en este Tiaguanaco las espaldas do el sol sale,  la mano
izquierda, para que ansmismo fuesen hacer lo que habian ido los
primeros, y que ansmismo llamasen los indios y naturales de la
provincia de Condesuyo; y que lo mismo envi el otro por la parte y
provincia de Andesuyo, que es  la otra manderecha, puesto en la manera
dicha, las espaldas hcia do el sol sale.

Y estos dos ans despachados, dicen que l ansmismo se parti por el
derecho hcia el Cuzco, que es por el medio destas dos provincias,
viniendo por el camino real que va por la sierra hcia Caxamalca; por el
cual camino iba l ansmismo llamando y sacando las gentes en la manera
que ya habeis oido. Y como llegase  una provincia que dicen Cacha, que
es de indios Canas, la cual est diez y ocho leguas de la ciudad del
Cuzco, este Viracocha, como hobiese all llamado estos indios Canas, que
luego como salieron, que salieron armados, y como viesen al Viracocha,
no lo conociendo, dicen que se venian  l con sus armas todos juntos 
le matar, y que l, como los viese venir ans, entendiendo  lo que
venian, luego improviso hizo que cayese fuego del cielo y que viniese
quemando una cordillera de un cerro hcia do los indios estaban. Y como
los indios viesen el fuego, que tuvieron temor de ser quemados y
arrojaron las armas en tierra, y se fueron derechos al Viracocha, y como
llegasen  l, se echaron por tierra todos; el cual, como ans los
viese, tom una vara en las manos y fu do el fuego estaba, y di en l
dos  tres varazos y luego fu muerto. Y todo esto hecho, dijo  los
indios cmo l era su hacedor; y luego los indios Canas hicieron en el
lugar do l se puso, para quel fuego cayese del cielo y de all parti 
matalles, una suntuosa guaca, que quiere decir guaca adoratorio  dolo,
en la cual guaca ofrecieron mucha cantidad de oro y plata stos y sus
descendientes, en la cual guaca pusieron un bulto de piedra esculpido en
una piedra grande de casi cinco varas en largo y de ancho una vara 
poco mnos, en memoria de este Viracocha y de aquello all subcedido; lo
cual dicen estar hecha esta guaca desde su antigedad hasta hoy.--Y yo
he visto el cerro quemado y las piedras dl, y la quemadura es de ms de
un cuarto de legua; y viendo esta admiracion, llam en este pueblo de
Chaca[5] los indios  principales ms ancianos,  preguntles qu
hobiese sido aquello de aquel cerro quemado, y ellos me dijeron esto que
habeis oido. Y la guaca de este Viracocha est en derecho desta
quemadura un tiro de piedra della, en un llano y de la otra parte de un
arroyo que est entre esta quemadura y la guaca. Muchas personas han
pasado este arroyo y han visto esta guaca, porque han oido lo ya dicho 
los indios, y han visto esta piedra: que preguntando  los indios que
qu figura tenia este Viracocha cuando ans le vieron los antiguos,
segun que dello ellos tenian noticia, y dijronme que era un hombre alto
de cuerpo y que tenia una vestidura blanca que le daba hasta los pis, y
questa vestidura traia ceida;  que traia el cabello corto y una corona
hecha en la cabeza  manera de sacerdote; y que andaba destocado, y que
traia en las manos cierta cosa que  ellos les parece el dia de hoy como
estos breviarios que los sacerdotes traian en las manos. Y esta es la
razon que yo desto tuve, segun que los indios me dijeron. Y preguntles
cmo se llamaba aquella persona en cuyo lugar aquella piedra era puesta,
y dijronme que se llama Con Tici Viracocha Pachayachachic, que quiere
decir en su lengua, _Dios hacedor del mundo_.

Y volviendo  nuestra historia, dicen que despues de haber hecho en esta
provincia de Cacha este milagro, que pas adelante, siempre entendiendo
en su obra, como ya habeis oido, y como llegase  un sitio que agora
dicen el Tambo de rcos, que es seis leguas de la ciudad del Cuzco,
subise  un cerro alto y sentse en lo ms alto dl, de donde dicen que
mand que produciesen y saliesen de aquella altura los indios naturales
que all residen el dia de hoy. Y porque este Viracocha all se hubiese
sentado, le hicieron en aquel lugar una muy rica y suntuosa guaca, en
la cual guaca, porque se sent en aquel lugar este Viracocha, pusieron
los que la edificaron un escao de oro fino, y el bulto que en el lugar
deste Viracocha pusieron, le sentaron en este escao; el cual bulto de
oro fino, en la parte[6] del Cuzco que los chripstianos hicieron cuando
le ganaron, [vali  pes] diez y seis  diez y ocho mill pesos. Y de
all el Viracocha se parti y vino haciendo sus gentes, como ya habeis
oido, hasta que lleg al Cuzco; donde llegado que fu, dicen que hizo un
Seor, al cual puso por nombre Alcaviza, y puso nombre ansmesmo  este
sitio, do este Seor hizo, Cuzco; y dejando rden como despues qul
pasase produciese los orejones, se parti adelante haciendo su obra. Y
como llegase  la provincia de Puerto Viejo, se junt all con los suyos
que ante l inviaba en la manera ya dicha, donde como all se juntasen,
se meti por la mar juntamente con ellos, por do dicen que andaba l y
los suyos por el agua ans como si anduvieran por tierra. Otras muchas
cosas hobiera aqu ms escripto deste Viracocha, segund que estos indios
me han informado dl, sino, por evitar proligidad y grandes idolatras y
bestialidad, no las puse; donde le dejaremos y hablaremos del
producimiento de los orejones de la ciudad del Cuzco, que ansmesmo van
[usan] y siguen la bestialidad  idolatra gentlica y brbara que ya
habeis oido[7].




_CAP. III.--En que trata del sitio y manera en (as) que tenia el lugar
do ora dicen y llaman la gran ciudad del Cuzco, y del producimiento de
los Orejones y segun que ellos tienen que producieron y salieron de
cierta cueva._


En el lugar y sitio que hoy dicen y llaman la gran ciudad del Cuzco, en
la provincia del Per, en los tiempos antiguos, ntes que en l hobiese
Seores Orejones, Incas, Capaccuna, que ellos dicen reyes, habia un
pueblo pequeo de hasta treinta casas pequeas pajizas y muy ruines, y
en ellas habia treinta indios, y el Seor y cacique de este pueblo se
decia Alcaviza; y lo demas dentorno deste pueblo pequeo, era una
cinega de junco, [y] yerba cortadera, la cual cinega causaban los
manantiales de agua que de la sierra y lugar do agora es la fortaleza
salian; y esta cinaga era y se hacia en el lugar do agora es la plaza y
las casas del marqus don Francisco Pizarro, que despues esta ciudad
gan; y lo mismo era en el sitio de las casas del comendador Hernando
Pizarro; y asimismo era cinaga el lugar y sitio do es en esta ciudad,
de la parte del arroyo que por medio della pasa, el mercado  tinguez,
plaza de contratacion de los mismos naturales indios. Al cual pueblo
llamaban los moradores dl desde su antigedad Cozco; y lo que quiere
decir este nombre Cozco no lo saben declarar, mas de decir que ans se
nombraba antiguamente.

Y viviendo y residiendo en este pueblo Alcaviza, abri la tierra una
cueva siete leguas deste pueblo, do llaman hoy Pacaritambo, que dice
_Casa de producimiento_; y esta cueva tenia la salida della cuanto un
hombre podia caber saliendo  entrando  gatas; de la cual cueva, luego
que se abri, salieron cuatro hombres con sus mujeres, saliendo en esta
manera. Sali primero el que se llam Ayar Cache y su mujer con l, que
se llam Mama Guaco; y tras ste sali otro que se llam Ayar Oche, y
tras l su mujer, que se llam Cura; y tras ste sali otro que se llam
Ayar Auca, y su mujer, que se llam Ragua Ocllo; y tras stos sali otro
que se llam Ayar Mango, a quien despues llamaron Mango Capac, que
quiere decir el rey Mango; y tras ste sali su mujer que llamaron Mama
Ocllo; los cuales sacaron en sus manos, de dentro de la cueva, unas
alabardas de oro, y ellos salieron vestidos de unas vestiduras de lana
fina tejida con oro fino, y  los cuellos sacaron unas bolsas, ans
mismo de lana y oro, muy labradas, en las cuales bolsas sacaron unas
hondas de niervos. Y las mujeres salieron asimismo vestidas muy
ricamente, con unas mantas y fajas, que ellos llaman chumbis, muy
labradas de oro, y con los prendederos de oro muy fino, los cuales son
unos alfileres largos de dos palmos que ellos llaman topos; y ans mismo
sacaron estas mujeres el servicio con que habian de servir y guisar de
comer  sus maridos, como son ollas y cntaros pequeos, y platos y
escudillas y vasos para beber, todo de oro fino. Los cuales, como fuesen
de all hasta un cerro quest legua y media del Cozco, Guanacaure, y
descendieron de all,  las espaldas deste cerro,  un valle pequeo que
en l se hace, donde como fuesen all, sembraron unas tierras de papas,
comida destos indios, y subiendo un dia al cerro Guanacaure para de all
mirar y devisar donde fuese mejor asiento y sitio para poblar; y siendo
ya encima del cerro, Ayar Cache, que fu el primero que sali de la
cueva, sac una honda y puso en ella una piedra y tirla  un cerro
alto, y del golpe que di, derrib el cerro y hizo en l una quebrada; y
ansmismo tir otras tres piedras, y hizo de cada una una quebrada
grande en los cerros altos; los cuales tiros eran y son, desde donde los
tir hasta donde el golpe hicieron, segun que ellos lo fantasean,
espacio de legua y media y de una legua.

Y viendo estos tiros de honda los otros tres sus compaeros, parronse 
pensar en la fortaleza deste Ayar Cache, y apartronse de all un poco
aparte, y ordenaron de dar manera como aquel Ayar Cache se echase de su
compaa, porque les parescia que era hombre de grandes fuerzas y
valerosidad, y que los mandaria y subjetaria andando el tiempo, y
acordaron de tornar desde all  las cuevas donde habian salido; y
porquellos al salir habian dejado muchas riquezas de oro y ropa y del
ms servicio dentro de la cueva, ordenaron, sobre cautela, que tenian
necesidad deste servicio, que volviese  lo sacar Ayar Cache; el cual
dijo que le placia, y siendo ya  la puerta de la cueva, Ayar Cache
entr agatado, bien ans como habia salido, que no podian entrar mnos;
y como le viesen los dems dentro, tomaron una gran losa, y cerrronle
la salida y puerta por do entr; y luego, con mucha piedra y mezcla,
hicieron  sta en toda [entrada?] una gruesa pared, de manera que
cuando volviese  salir, no pudiese y se quedase all. Y esto acabado,
estuvironse all hasta que dende  cierto rato oyeron cmo daba golpes
en la losa de dentro Ayar Cache, y viendo los compaeros que no podia
salir, tornronse al asiento de Guanacaure, donde estuvieron los tres
juntos un ao y las cuatro mujeres con ellos; y la mujer de Ayar Cache,
que ya era quedado en la cueva, dironla  Ayar Mango, para que le
sirviese.




_CAP. IV.--En que trata cmo Ayar Mango se descendi de los altos de
Guanacaure  vivir  otra quebrada, donde, despues de cierto tiempo, de
all se pas  vivir  la ciudad del Cuzco, en compaa de Alcaviza,
dejando en el cerro Guanacaure  su compaero Ayar Oche hecho dolo,
como por la historia ms largo lo contar._


Y el ao cumplido que all estuvieron, parescindoles que aquel sitio no
era cual les convenia, pasronse de all media legua ms hcia el Cuzco,
 otra quebrada, questuvieron otro ao, y desde encima de los cerros
desta quebrada, la cual se llama Matagua, miraban el valle del Cuzco y
el pueblo que tenia poblado Alcaviza, y paresciles que era buen sitio
aquel do estaba poblado aquel pueblo de Alcaviza; y descendidos que
fueron al sitio y ranchera que tenian, entraron en su acuerdo, y
paresciles quel uno dellos se quedase en el cerro de Guanacaure hecho
dolo,  que los que quedaban, fuesen  poblar con los que vivian en
aquel pueblo y que adorasen  ste que ans quedase hecho dolo, y que
hablase con el sol, su padre, que los guardase y aumentase y diese
hijos, y los inviase buenos temporales. Y luego se levant en pi Ayar
Oche y mostr unas alas grandes y dijo qul habia de ser el que quedase
all en el cerro de Guanacaure por dolo, para hablar con el sol su
padre. Y luego subieron el cerro arriba, y siendo ya en el sitio do
habia de quedar hecho dolo, di un vuelo hcia el cielo el Ayar Oche,
tan alto, que no lo devisaron; y tornse all, y djole  Ayar Mango,
que de all se nombrase Mango Capac, porque l venia de donde el sol
estaba, y que ans lo mandaba el sol que se nombrase; y que se
descendiese de all y se fuese al pueblo que habian visto y que le seria
fecha buena compaa por los moradores del pueblo; y que poblase all; y
que su mujer Cura, que se la daba para que le sirviese, y qul llevase
consigo  su compaero Ayar Auca.

Y acabado de decir esto por el dolo Ayar Oche, tornse piedra ans como
estaba, con sus alas, y luego se descendi Mango Capac y Ayar Auca  su
ranchera; y descendidos que fueron, vinieron donde el dolo estaba
muchos indios de un pueblo de all cercano, y como vieron el dolo hecho
piedra, que le habian visto cuando el vuelo di en lo alto, tirronle
una piedra y desta piedra le quebraron al dolo una ala; de donde, como
ya le hubiesen quebrado una ala, no pudo volar ya ms; y como le viesen
hecho piedra, no le hicieron ms enojo.

Y volvindose estos indios que esto hicieron ans  su pueblo, Mango
Capac y su compaero Ayar Auca salieron de sus rancheras, llevando
consigo sus cuatro mujeres ya nombradas, y caminaron para el pueblo de
el Cozco, donde estaba Alcaviza. Y ntes que llegasen al pueblo, dos
tiros de arcabuz, estaba poblado un pueblo pequeo, en el cual pueblo
habia coca y aj; y la mujer de Ayar Oche, el que se perdi en la cueva,
llamada Mama Guaco, di  un indio de los deste pueblo de coca un golpe
con unos ayllos y matle y abrile de pronto y sacle los bofes y el
corazon, y  vista de los dems del pueblo, hinch los bofes
soplndolos; y visto por los indios del pueblo aquel caso, tuvieron gran
temor,  con el miedo que habian tomado, luego en aquella hora se fueron
huyendo al valle que llaman el dia de hoy Gualla, de donde han procedido
los indios que el dia de hoy benefician la coca de Gualla. Y esto hecho,
pasaron adelante Mango Capac y su gente, y hablaron con Alcaviza,
dicindole que el sol los inviaba  que poblasen con l alli en aquel
pueblo del Cozco; y el Alcaviza, como le viese tan bien aderezado  l y
 su compaa, y las alabardas de oro que en las manos traian, y el
dems servicio de oro, entendi que era ans y que eran hijos del sol, y
djoles que poblasen donde mejor les paresciese. Y el Mango Capac
agradesciselo, y parescindole bien el sitio y asiento do agora es en
esta ciudad del Cuzco la casa y convento de Santo Domingo, que ntes
solia ser la Casa del Sol, como adelante la historia lo dir, hizo all
el Mango Capac y su compaero, y con el ayuda de las cuatro mujeres, una
casa, sin consentir que gente Alcaviza les ayudase, aunque los querian
ayudar; en la cual casa se metieron ellos dos y sus cuatro mujeres. Y
esto hecho, dende  cierto tiempo el Mango Capac y su compaero con sus
cuatro mujeres, sembraron unas tierras de maiz, la cual semilla de maiz
dicen haber sacado ellos de la cueva,  la cual cueva nombr este Seor
Mango Capac, Pacarictambo, que dice, _Casa de producimiento_; porque,
como ya habeis oido, dicen que salieron de aquella cueva. Su sementera
hecha, holgbanse y regocijbanse Mango Capac y Alcaviza en buena
amistad y en contentamiento.




_CAP. V.--En que trata cmo muri Ayar Auca, compaero de Mango Capac, y
cmo hubo un hijo Mango Capac, el cual se llam Sinchi Roca[8];  cmo
muri Mango Capac, y cmo muri despues de esto Alcaviza despues; y de
los Seores que deste Sinchi Roca sucedieron hasta Viracocha Inca, y de
los casos y cosas que acaecieron en los tiempos destos hasta Viracocha
Inca._


Dende  dos aos que all vino Mango Capac, muri su compaero Ayar
Auca, y qued la mujer en compaa de las dems de Mango Capac, sin que
en ella hobiese habido hijo ninguno de Ayar Auca, y ans, qued solo
Mango Capac con su mujer y las otras tres de sus compaeros ya dichos,
y sin que tuviese que ver con ninguna dellas para en cuanto  tenellas
por mujeres propias, sino con la suya propia; en la cual, dende  poco
tiempo hubo un hijo, al cual hizo llamar Sinchi Roca. Y siendo ya Sinchi
Roca mancebo de hasta quince  diez y seis aos, muri su padre Mango
Capac, sin dejar otro hijo sino fu este Sinchi Roca.  dende cinco aos
que muri Mango Capac, muri Alcaviza. Y como fuese ya de edad de veinte
aos este Sinchi Roca, hijo de Mango Capac, us por mujer una seora
llamada Mama Coca, hija de un cacique Seor de un pueblo quest una
legua del Cuzco, que llaman Zau, en la cual seora hubo Sinchi Roca un
hijo llamado Lloque Yupanqui. Este Lloque Yupanqui naci con dientes, y
luego que naci, anduvo, y nunca quiso mamar; y luego habl cosas de
admiracion, que  mi parescer debi de ser otro Merlin, segun que las
fbulas dicen. Y ans como este naci, que tom una piedra en las manos
y tirla  otro muchacho descendiente de Alcaviza, que al presente por
all pasaba, el cual iba por agua  una fuente con cierta vasija en las
manos, de la cual pedrada Lloque Yupanqui, el recien nacido, quebr una
pierna al muchacho de Alcaviza ya dicho, del cual caso los agoreros
dijeron, que los que descendieren de este Lloque Yupanqui serian grandes
Seores, y que seorearian aquel pueblo; y que los descendientes de los
de Alcaviza serian echados de aquel pueblo por los descendientes de
Lloque Yupanqui; lo cual as fu, como la historia lo dir adelante,
segun que lo dijeron los que dieron razon dello. Y porque este Lloque
Yupanqui no hizo cosas ms notables questa ya dicha, en el tiempo que
vivi, le dejaremos.

Y despues de los dias de ste sucedi en su lugar un hijo suyo, que se
llam Capac Yupanqui, del cual se dice no haber procurado[9] ms ser que
su padre Lloque Yupanqui le dej. Y despues de los dias de ste, sucedi
en su lugar un hijo suyo que se dijo Mayta Capac, el cual dicen no haber
procurado ms ser que sus pasados. Y despues de los dias de ste,
sucedi en su lugar un hijo suyo que se dijo Inca Roca Inca, del cual
dicen haber habido en seis mujeres que tuvo, treinta hijos y hijas. Y
despues de los dias deste, sucedi en su lugar un hijo suyo y mayor de
los otros, que se llam Yaguar Guacac Inca Yupanqui. Dste dicen que
naci llorando sangre, y por eso le llamaron Yaguar Guacac, que dicen,
llorar sangre. Deste dicen que tuvo veinte mujeres, en las cuales hubo
cincuenta hijos y hijas; del cual dicen no haber procurado ms ser que
le dejaron sus pasados.

Y despues de los dias deste, sucedi en su lugar un hijo suyo que llaman
Viracocha Inca, porque era muy amigable  los suyos y afable y los
gobernaba en mucha quietud, dndoles siempre ddivas y hacindoles
mercedes. Y como ste fuese ans, ambanle los suyos con gran voluntad;
y levantndose un dia por la maana, sali alegre  los suyos, y
preguntndole los suyos que de qu se regocijaba, dicen que les
respondi que el Viracocha Pachayachachic le habia hablado aquella
noche, diciendo que Dios le habia hablado aquella noche (_as_); y luego
se levantaron todos los suyos y le llamaron Viracocha Inca, que quiere
decir, _Rey y Dios_; y desde all se nombr este nombre.




_CAP. VI.--En que trata de cmo habia muchos Seores en la redondez del
Cuzco, que se intitulaban reyes y Seores en las provincias donde
estaban;  de cmo se levant de entre estos un Seor Chanca que
llamaron Uscovilca,  cmo hizo guerra l y sus capitanes  los dems
Seores,  los sujet,  cmo vino sobre el Cuzco, tiniendo noticia de
Viracocha Inca,  de cmo Viracocha Inca le invi  dar obediencia, 
despues se sali Viracocha Inca  cierto peol, llevando consigo todos
los de la ciudad._


En el tiempo deste Viracocha Inca habia ms de doscientos Seores
caciques de pueblos y provincias, cincuenta y sesenta leguas en la
redondez desta ciudad del Cuzco, los cuales se intitulaban y nombraban
en sus tierras y pueblos Capac Inca, que quiere decir _Seores  reyes_;
y lo mismo hacia este Viracocha Inca,  intitulbase, como arriba
diximos, Dios; de donde vieron los dems Seores ya dichos, que se
intitulaba de ms sr que ninguno dellos. Y como un Seor destos, de
nacion Chanca, que se decia Uscovilca, el cual era seor de mucha suma
de gente  tenia seys capitanes muy valerosos, sus sujetos, que se
llamaron Malma[10], y otro Rapa, y otro Yanavilca[11], y otro
Teclovilca, y otro Guamanguaraca, y otro Tomayguaraca; y este Uscovilca,
como tuviese noticia que en el Cuzco residia Viracocha Inca y que se
intitulase de mayor seor que l, siendo l ms poderoso de gente 
intitulndose l Seor de toda la tierra, parecindole bien ver qu
poder era el de Viracocha Inca, y para ver esto, estando este Uscovilca
en el pueblo de Paucaray[12], que es tres leguas de Prcos, entr en
consulta con los suyos qu rden debiesen tener para este hecho; y
viendo que su poder era grande, acordaron en su acuerdo que debian ir
sus capitanes  descubrir por las partes de Condesuyo  provincias, 
ansmismo por la parte de Andesuyo  lo mismo, y que l ansmismo, con
dos capitanes de los suyos y con la gente que le quedase, fuese por
medio destas dos provincias derechamente  la ciudad del Cuzco, y que
desta manera seria Seor de toda la tierra, y que l de su mano
sujetaria  Viracocha Inca. Y ans, sali de su acuerdo; y desque hobo
salido, mand que para un dia sealado se juntase toda su gente en aquel
lugar  llano de Paucaray[13], donde l era natural; y ans se juntaron
todos los suyos el dia que les fu mandado. Y siendo ans juntos, mand
 sus capitanes que hiciesen tres partes toda aquella gente; y siendo ya
apartados y hechas las tres partes, mandlos proveer de armas  todos,
que fueron lanzas, alabardas y hachas, y porras, y hondas y ayllos y
rodelas; de las cuales, siendo ya proveidos deste menester, mandles
proveer de muchos mantenimientos para su camino, como es carne seca, y
maz, y pescado seco y de las demas comidas, hacindoles la gracia y
merced de todo el despojo que en la guerra hobiesen de ganado, ropa y
oro y plata  mujeres y otras piezas  anaconas que ans en la guerra
hobiesen. Y dando una parte destas gentes  los capitanes de los suyos,
que se llamaron Malma y Irapa[14],  los cuales mand que luego se
partiesen, y que fuesen conquistando por la provincia de Condesuyo hasta
donde gente no hallasen que conquistar pudiesen. Y ans se fueron estos
dos capitanes ya dichos, llevando la gente ya dicha; y al tiempo que se
despidieron del Seor, dironle grandes gracias y loores, ans los
capitanes como la dems gente, por la merced que les fu hecha del
despojo. Y ans fueron conquistando estos dos capitanes Malma y Irapa
por la provincia de Condesuyo, llevando gran poder de gente; y fu tanta
la ventura destos dos capitanes, que ganaron  sujetaron yendo desdel
pueblo de Paucaray por la provincia de Condesuyo, hasta llegar  las
dichas cincuenta leguas ms all de los Charcas.

Dejaremos estos capitanes y hablaremos de los otros dos que invi
ansmismo Uscovilca por la parte de Andesuyo, los cuales se llamaron
Yana Vilca y Toquello Vilca[15];  los cuales como les diese su Seor
Uscovilca la otra parte de gente, partieron de all de Paucaray;  los
cuales, al partir, les fue mandado por Uscovilca que no llegasen al
Cuzco con diez leguas, sino que pasasen apartados dl, porquel Uscovilca
queria esta empresa del Cuzco para s. Y ans, se apartaron estos dos
capitanes, metindose por la provincia de Condesuyo, ganando y
conquistando provincias hasta llegar  los Chiriguanes, donde los
dejaremos y hablaremos de Uscovilca.

El cual, como hobiese despachado sus cuatro capitanes en la manera que
ya habeis oido, y tuviese[16] gran voluntad de por su persona ir 
sujetar al Cuzco y al Viracocha Inca, tomando la otra tercia parte de
gente que le qued, dejando su tierra y pueblo con el recaudo y guarda
necesaria, para que si alguno sobre l se viniese le avisasen para
volver en su guarda y reparo;-- ans, ya hecho esto y proveido, se
parti con su gente, y llevando consigo sus dos capitanes, en busca 
demanda de Viracocha Inca. El cual estaba muy quieto de aquella
zozobra, porque l no hacia guerra  nadie ni procuraba tomar ni quitar
 nadie lo suyo.

Y estando ans quieto desta guerra que sobre l venia, llegaron  l dos
mensajeros que le inviaba Uscovilca, por los cuales le inviaba  decir
que la diese obediencia, como  Seor que era, donde n, que se
aparejase, quel le iba  hacer guerra,  que pensaba dalle batalla 
sujetalle; que le hacia saber qul quedaba en Vilcacunga, que es siete
leguas de la ciudad del Cuzco, y que seria bien breve con l. Y como
Viracocha Inca viese la tal embajada que el Uscovilca le invi, y que
traia gran poder, y que todo lo que atrs dejaba  l quedaba sujeto,
invile  decir que le placia de le dar obidiencia, y que queria comer y
beber con l. Y salidos que fueron estos mensajeros de la ciudad del
Cuzco con esta embajada de Viracocha Inca, hizo juntar sus principales y
entraron en su acuerdo para ver lo que debian hacer, porque fueron tan
breves los mensajeros de Uscovilca, que no le dieron lugar  que con los
suyos tomase parecer en lo que debia responder; y ans, respondi lo que
habeis oido; y despues entr[17]; y estando en ella, consideraron que
Uscovilca venia con gran poder de gente, y que venia soberbio y que,
dndosele ans tan fcilmente, que serian tenidos en poco, y acordaron,
para con l mejor capitular las cosas que ms les hacian  su
conservacion, y aunque quedasen subjetos, no quedarian tanto cuanto si
fcilmente se diesen,--de se salir desta ciudad del Cuzco el Viracocha
con toda la gente de la ciudad, y con los ms de los comarcanos que
seguirlos quisiesen, irse  un peol quest siete leguas desta ciudad
del Cuzco, por cima de un pueblo que se dice Calca, el cual peol y
fuerte se llama Caca Xaqui Xahuana[18].

Viracocha Inca en esta sazon tenia siete hijos; tenia uno de ellos menor
de todos, el cual se llamaba Inca Yupanqui; y en aquel tiempo que
Viracocha Inca se queria salir del Cuzco, este su hijo Inca Yupanqui,
aunque era menor, era mancebo de gran presuncion y hombre que tenia en
mucho su persona; y parecindole mal que su padre Viracocha Inca hacia
de desmamparar su pueblo y quererse dar  subjetacion, as como ya se
habia ofrecido, parecile que era mal caso y gran infamia para las
gentes que desto tuviesen noticia; y viendo questaba acordado por su
padre y los dems seores del Cuzco de se salir, presupuso en s de no
salir l y juntar la gente que pudiese, y ya que Uscovilca viniese, l
no darle tal obidiencia, sino morir ntes que decir que vivia en
subjecion; y que por ventura podria juntar tanta gente y su ventura ser
tal que venciese al Uscovilca, y ans se libertaria su pueblo.

Y presuponiendo lo que ans habia pensado, fuse en busca de tres
mancebos, hijos de seores y amigos suyos, y hijos de aquellos seores
con quien su padre habia entrado en consulta para se salir y dar
obediencia al Chanca,--los nombres de los cuales mancebos eran, el uno
Vica Quirao[19], y el otro Apo Mayta, y el otro Quilescachi Urco
Guaranga;--y juntndose Inca Yupanqui con estos tres mancebos seores,
consult con ellos lo que tenia pensado, y djoles que ntes se debia
presuponer y holgar de recebirse la muerte, que no vivir en tal
subjecion  infamia, no habiendo sido nacidos subjetos. Y estando todos
cuatro ans juntos, los mancebos holgaron de que Inca Yupanqui les
dijese aquello,  dironle palabra de hacer lo que l hiciese; y siendo
todos cuatro de una opinion y parescer, Viracocha Inca salia ya de la
ciudad para su peol llevando consigo la gente del Cuzco, y la ms de
los comarcanos que pudo llevar consigo. Inca Yupanqui y los tres seores
mancebos ya dichos, quedronse en la ciudad con cada sendos criados que
quedarse quisieron con ellos, los cuales criados se llamaban Pata
Yupanqui, y Muru Uanca[20], y Apo Yupanqui, Uxuta Urco Guaranga; los
cuales quedaron solos, que no qued con ellos otra persona ms destos
criados suyos. Y visto por Viracocha Inca que su hijo Inca Yupanqui se
quedaba con aquel propsito, rise mucho y no hizo caso dl, porque
llev consigo sus seis hijos, y con ellos el mayor y ms querido suyo,
que se llamaba Inca Urco, en quien pensaba dejar el lugar y nombre de su
persona.




_CAP. VII.--En que trata cmo despues de quedado Inca Yupanqui en la
ciudad, Uscovilca invi sus mensajeros  Viracocha Inca como supo que se
habia retraido al peol; y cmo ansimismo, sabido que Inca Yupanqui se
quedaba en la ciudad y al fin que se quedaba, y cmo le invi sus
mensajeros ansmismo al Inca Yupanqui; y cmo Inca Yupanqui envi 
pedir socorro  su padre y  las dems provincias en torno de la ciudad,
y lo que entre ellos pas._


Sabido que fu por el chanca Uscovilca lo que habia hecho Viracocha
Inca, acord de le enviar un capitan suyo que se decia Guaman Guaraca,
para que con el Viracocha Inca concertase lo que le paresciese y bien le
tuviese; el cual capitan lleg, y el Viracocha Inca le recibi muy bien
en el peol d estaba. Y despachado este capitan por Uscovilca 
Viracocha Inca, supo cmo se habia quedado en el Cuzco Inca Yupanqui con
los tres seores ya dichos, y con cada un criado que le sirviese, y con
el propsito de morir  no ser subjetos; y sabida esta nueva por
Uscovilca, holgse mucho, porque le paresci, que venciendo  este Inca
Yupanqui, hijo de Viracocha Inca y  los tres seores que con l eran,
que podria triunfar, y ms tomndolos dentro en el Cuzco,  dondl venia
encaminado. Y un capitan deste Uscovilca, llamado Tomay Guaraca, sabida
la nueva deste propsito de Inca Yupanqui, pidi  Uscovilca, su Seor,
que le hiciese merced desta empresa; qul queria ir al Cuzco y prender y
matar  Inca Yupanqui y  los que con l eran. Y Uscovilca le respondi,
que semejante empresa que aquella, que para s la queria, y que por su
mano la queria l acabar; y luego invi un mensajero suyo  Inca
Yupanqui, por el cual le invi  decir que se holgaba mucho de saber que
con l quisiese probar sus fuerzas y nimo de mancebo, que se aderezase
l y los suyos que con l estaban, que de all  tres meses se queria ir
 ver con l; que porque dl no se quejase, le queria dar espacio de
tres meses para que con l mejor se pudiese ver, y ans mismo aderezarse
de las armas y gente que le paresciese. Porque, como el Uscovilca
hobiese sabido que Viracocha Inca se habia salido huyendo de la ciudad
del Cuzco, y llevado consigo toda su gente, y la ms que pudo llevar de
los dems pueblos comarcanos  la ciudad del Cuzco, tuvo este Uscovilca
que no le acudiria nadie al Inca Yupanqui que parte fuese  resistir el
poder que el traia. Y visto por Inca Yupanqui lo que le inviaba  decir
Uscovilca, respondile qul era presto de morir peleando ntes de ser
subjeto, por qul libre habia nascido y seor, y si su padre daba
obidiencia, que la podia dar por s y por los que con l tenia all en
el peol do estaba, y que l no estaba en aquello, sino que si l habia
de ser Seor del Cuzco  intitularse de tal, que peleando con l y
vencindole, ternia la tal nombrada; y que se holgaba que su padre
hobiese desmamparado la ciudad del Cuzco y saldose de ella, siendo de
opinion de se rendir, lo cual el Cuzco nunca tal habia hecho ni sido
vencido por nadie, desde que Mango Capac lo habia fundado. Y oida su
embajada y respuesta, se sali del Cuzco, y fu  su Seor Uscovilca,
que estaba en aquella sazon holgndose con los seores que traia
consigo, all en el asiento de Vilcacunga; y oido por Uscovilca la
respuesta que Inca Yupanqui le inviaba con su mensajero, holgse della,
porque pensaba triunfar del Cuzco, como ya habeis oido.

El changa[21] entr en su acuerdo con los tres seores que consigo
tenia, y acordaron de inviar cierto mensajero  Viracocha Inca su padre,
por el cual le inviase  decir, que mirase la deshonra que le venia y
que el Cuzco nunca habia sido subjeto desde que Mango Capac lo habia
poblado; que le parescia, si  l le paresciese, que debian de defender
su ciudad, y que no permitiese que dl se dijese semejante cosa que
hobiese desmanparado su pueblo, y despues se diese y rindiese  sus
enemigos; que se viniese  su ciudad, que l le prometia, como su hijo
que era, de morir delante de su persona, si l ans volviese, y
defendella, por qul tenia presupuesto de morir ntes que dl se dijese
que se habia dejado subjetar siendo seor y habiendo nacido libertado.

Y luego fu uno de los cuatro mozos que all tenian, al cual se le dijo
que llevase la embajada que ya habeis oido; el cual mensajero se parti
y lleg donde estaba Viracocha Inca, y djole su embajada de parte de
Inca Yupanqui. Y oido por Viracocha Inca lo que su hijo le inviaba 
decir, rise mucho de la tal embajada y dijo: "Siendo yo hombre que
comunico y hablo con Dios, y sabido por l he sido avisado que no soy
parte para resistir  Uscovilca, y siendo ans avisado me sal del Cuzco
para mejor poder dar rden cmo Uscovilca no me haga deshonra y  los
mios maltratamiento, y ese muchacho Inca Yupanqui quiere morir y
presumir que yo he sido mal acordado? Volved y decilde que me rio de su
mocedad, y que se venga l y los suyos que consigo tiene, y si no lo
quiere hacer, que me pesa, porques mi hijo y quiera morir desa manera."
El mensajero le respondi  estas palabras que le decia Viracocha Inca,
que su seor tenia presupuesto aquello, y que en ninguna manera dejaba
de morir  vencer l y los que con l estaban ntes que venir en
subjecion. Y  esto le respondi Viracocha Inca, que se volviese, y pues
era aquella la opinin de su seor y voluntad suya, que pelease 
hiciese todo su poder, que lo quentendia que habia de ser al fin de su
batalla, que seria ser preso  muerto mozo y sin entendimiento;  que
les dijese  sus seores, qul no pensaba ir all y que en ninguna
manera le tornase  inviar con embajada semejante. Y esto oido por el
mensajero, se parti con su respuesta  donde su seor estaba, y llegado
que fu, djole lo que su padre Viracocha Inca le inviaba  decir en
respuesta de su mensaje. Todo lo cual oido por Inca Yupanqui, rescibi
pesar de la tal respuesta, porque pens que su padre le inviara algun
socorro, y que como viesen los comarcanos de los pueblos questn en
torno de la ciudad del Cuzco que su padre Viracocha Inca le socorria con
algun favor y ayuda, que ans mismo le acudirian y darian favor los
tales comarcanos.

Y estando as triste l y los suyos por lo que ya habeis oido,
parescile que era bien inviar sus mensajeros  los caciques de los
pueblos comarcanos, hacindoles saber en la necesidad en questaba y cmo
habia inviado sus mensajeros  su padre, el cual no le habia querido
inviar ningun socorro; que les rogaba que le favoresciesen con sus
poderes y gente. Y esto ans pensado por Inca Yupanqui, llam  aquellos
cuatro mozos que all tenia,  los que les mand, y  cada uno por s,
que fuesen con la embajada que habeis oido  los caciques y Seores que
ans eran en torno de la ciudad en espacio de tres leguas; y siendo
divididos (_as_) por Inca Yupanqui estos mensajeros, se partieron cada
uno por s  los pueblos y caciques con la embajada que ya habeis oido;
donde, como hobiesen llegado  los caciques y Seores, do su seor los
inviaba, y oido por los tales caciques la embajada y ruego que les
inviaba Inca Yupanqui, respondironles  estos mensajeros en esta
manera: "Volved, hermanos, y decid  vuestro seor Inca Yupanqui, que
nos llamamos[22] de corazon y voluntad,  que holgaremos de le hacer esa
ayuda que nos pide y socorrerle con nuestras gentes y poder; mas, que
nos paresce que el poder de Uscovilca Chanca, que sobre l y sobre nos
viene, que es mucho y muy grande, y que como l [no] tenga ms gente de
 su persona y  sus compaeros, y que el poder que ellos le podian dar
y ayudar era ansmismo poco, y que no le podian socorrer, y que si acaso
fuese aquellos le socorriesen, no tiniendo l ms poder del que hasta
all tenia, seria echarse  perder l y ellos,--porque ansmismo ellos
estaban en dar obidiencia al Chanca, como su padre pensaba hacer, cada y
cuando que por el Chanca se les fuese pedida, lo cual hasta all no les
habia sido por el Chanca inviado  pedir cosa; mas que lo [que] ellos
harian con l era, que como l buscase de alguna parte  por alguna via
tuviese algun tanto de poder de gente, que ellos ansmismo estaban
prestos de le ayudar en semejante necesidad  resistencia que queria
hacer, cosa que no solamente  l solo tocaba, sino  ellos ansimismo, y
 cada uno por s; y que ansmismo inviarian  las dems provincias y
pueblos que con cada uno confinaba[23],  pedir sus socorros y favor, y
que con sus gentes y con las tales ayudas, aquellos le prometian de le
ayudar y socorrer, cada y cuando aquellos viesen que l tenia alguna
parte de gente para ponerse en la tal resistencia; la cual le agradecian
y rogaban que ans lo hiciese, que ellos ansimismo lo harian lo que
dicho tenian." Todo lo cual oido por los mensajeros, se volvieron donde
su seor estaba, al cual dijeron la respuesta que ya habeis oido. Y oido
por Inca Yupanqui, rescibi muy grande pena por verse solo, viendo la
voluntad y ofrecimientos que los caciques le hacian, considerando en s
que tenian junto[24] y pedian lo que era razon, quel tuviese alguna
gente, con la cual la de los tales caciques y ayuda que le fuese hecha
[se juntase]. Y estando en esta pena, dicen que seria ya hora del sol
puesto y que ya oscurecia la noche, y como fuese anochecido, que dijo 
sus compaeros y  los dems sus criados, que se quedasen todos all
juntos como estaban,  que ninguno saliese con l; y ans se sali del
aposento solo sin llevar otro ninguno consigo.




_CAP. VIII.--En que trata del ser y virtudes de Inca Yupanqui,  de
cmo, apartado que fu de sus compaeros, se puso en oracion;  cmo
tuvo, segun dicen los autores, revelacion del cielo;  cmo fu
favorescido y di batalla  Uscovilca y le prendi y mat en ella, y de
otros casos y cosas que acaecieron._


Inca Yupanqui era mancebo muy virtuoso y afable en su conversacion; era
hombre que hablaba poco para ser tan mancebo,  no se reia en demasa de
manera, sino con mucho tiento; y muy amigo de hacer bien  los pobres; y
que era mancebo casto, que nunca le oyeron que hobiese conocido mujer; y
que nunca le conocieron los de su tiempo decir mentira  que pusiese
cosa que dejase de cumplir.  como l tuviese estas partes de virtud y
valeroso seor, aunque mancebo, y fuese de grande nimo, considerando su
padre  este ser de Inca Yupanqui su hijo, rein envidia en l y
aborresciale, porque quisiera que un hijo mayor suyo, que se decia Inca
Urco, tuviese este ser de Inca Yupanqui; y como l viese que esta virtud
reinase en Inca Yupanqui, no consentia que se pusiese delante dl, ni
daba ocasion para que nadie conosciese dl que le amaba; porque, como
viese que tenia tan grandes partes, temia que despues de sus dias los
seores del Cuzco  la dems comunidad le alzasen  este por tal Seor,
 que aunqul dejase  Inca Urco por tal Seor, los tales seores le
privarian deste estado, por ver en l que era algo simple  que no
reinaba en l aquella capacidad  ser que en Inca Yupanqui; al cual
amaban todos de gran voluntad, como ya habeis oido.

 como el Viracocha quisiese  Inca Urco dejarle en su lugar despues de
sus dias, hacia que le hiciesen los seores de la ciudad del Cuzco y la
dems gente aquel acatamiento y respeto que hacian  su persona; y ans,
le hacia servir  que le sirviesen los seores del Cuzco con las
insinias reales que  su persona hacian; que eran, que delante dl no
parescia ninguno, por seor que fuese, ni ninguno de sus hermanos, con
zapatos en los pis, sino descalzos y las cabezas bajas todo el tiempo
que delante dl estuviesen hablando  que le trujesen algun mensaje;
comia solo, sin que nadie osase meter mano en el plato qul comia;
traase en andas y hombros de seores; si salia  la plaza, sentbase en
asiento de oro; tenia tirasol hecho de pluma de avestruces teidas de
colorado; bebia en vasos de oro, y ansmismo eran las dems vasijas del
servicio de su casa, de oro; tenia muchas mujeres; de todo lo cual era
muy ageno Inca Yupanqui, por ser, como ya habeis oido, aborrecido de su
padre, y tener amor  Inca Urco. Y ans, cuando vido Viracocha Inca que
se habia quedado Inca Yupanqui en la ciudad del Cuzco, holgse dello,
pensando que all acabaria sus dias, y cuando le invi  pedir el
socorro que ya habeis oido, no lo quiso socorrer.

 apartndose Inca Yupanqui de sus compaeros la noche que ya la
historia os ha contado, dicen que se fu  cierta parte do ninguno de
los suyos le viesen, espacio de dos tiros de honda de la ciudad,  que
all se puso en oracion al Hacedor de todas las cosas, que ellos llaman
Viracocha Pachayachachic, y questando en su oracion, que decia en esta
manera: "Seor Dios que me hiciste  diste ser de hombre, socrreme en
esta necesidad en que estoy; puesto eres mi Padre, y t me formaste y
diste ser y forma de hombre, no permitas que yo sea muerto por mis
enemigos; dme favor contra ellos; no permitas que yo sea subjeto
dellos; y pues t me hiciste libre y slo  t subjeto, no permitas que
yo sea subjeto destas gentes que ans me quieren subjetar y meter en
servidumbre; dme, Seor, poder para podellos resistir, y haz de m  tu
voluntad, pues soy tuyo."  cuando[25] estas razones decia, las decia
llorando de todo corazon.  que estando en su oracion, se cay dormido,
siendo vencido del sueo; y questando en su sueo, vino  l el
Viracocha en figura de hombre, y que le dijo: "Hijo, no tengas pena, que
yo te enviar, el dia que  batalla estuvieres con tus enemigos, gentes
con que los desbaratar y quedes victorioso."

 que Inca Yupanqui, entnces, record deste sueo que seria ya hora que
queria amanescer, y como estuviese deste sueo alegre, tom nimo, y que
se fu  los suyos, y que les dijo que estuviesen alegres, porque l lo
estaba,  que no tuviesen temor que no serian vencidos de sus enemigos,
que l ternia gente cuando menester la hobiese; y no les quiso decir
ms, ni otras cosas de qu, ni de cmo, ni de dnde, aunque ellos se lo
interrogaron. Y que de all adelante, cada noche se apartaba de sus
compaeros  se iba al sitio do su oracion habia hecho,  do siempre la
continu hacer ni ms ni mnos que la primera vez lo hizo, y no para que
le viniese cada noche el sueo que la primera.

Mas de que, la postrer noche, questando l en su oracion, que torn  l
el Viracocha en figura de hombre, y estando despierto, y que le dijo:
"Hijo, maana te vernn los enemigos  dar batalla, y yo te socorrer
con gente, para que los desbarates y quedes victorioso." Y otro dia de
maana, dicen que descendiendo Uscovilca con su gente por Carminga
[Carmenca] abajo, que es un cerro que estaba  la descendida  la ciudad
del Cuzco, yendo de la ciudad de Los Reyes, y como descendiese este
Uscovilca con todo su poder y gente, que asomaron veinte escuadrones de
gente no vista ni conoscida por Inca Yupanqui ni los suyos, la cual
gente asom por la parte de Collasuyo, y por el camino de Acha, y por el
camino de Condesuyo; y como llegase esta gente  do Inca Yupanqui
estaba, el cual estaba mirando con sus compaeros cmo descendian  l
sus enemigos, y que como  l llegasen los que en su favor venian, que
le tomaron en medio dicindole: _Apu Capac Inca aucaccata atipullac
chaymiccanqui hina (?) punchaupi_[26]; que dice: "Vamos, solo rey, y
venceremos  tus enemigos, que hoy en este dia terns contigo
prisioneros," Y que ans se fueron  la gente de Uscovilca que venia con
todo hervor los cerros abajo, y encontrndose, trabaron su batalla y
pelearon desde la maana, que fu la hora que se juntaron, hasta medio
dia; y fu de tal suerte la batalla, que de la gente de Uscovilca muri
muy mucha cantidad de gente,  ninguno fu tomado  mano que no muriese.
En la cual batalla el Uscovilca fu preso y muerto; y como los suyos le
viesen muerto y viesen la gran matanza que en ellos se hacia, no
acordaron de aguardar ms, y dando la vuelta por el camino por do habian
venido, huyeron[27] hasta llegar al pueblo de Xaquixaguana, donde se
tornaron  recoger y rehacer.

Y escapando deste desbarate algunos capitanes de Uscovilca, enviaron 
hacer saber esta nueva luego  su tierra, y que les inviasen socorro; y
ansimismo inviaron  hacer saber esta nueva  los capitanes Malma y
Rapa, capitanes que habian ido conquistando por las provincias de
Condesuyo hasta la de los Chichas, como ya la historia lo ha contado;
los cuales volvian ya victoriosos y triunfando de las provincias que en
esta jornada habian sujetado y conquistado, y venian muy prsperos, y
traian grandes despojos. Y ansimismo inviaron sus mensajeros los
capitanes desbaratados que en Xaquixaguana hacian junta,  los otros dos
capitanes que ansmismo habia inviado Uscovilca desde su pueblo de
Paucaray  descubrir y conquistar las provincias y pueblos que hallasen;
los cuales habian entrado por la provincia de los Andes y habian ido
conquistando hasta aquella parte de los Chiriguanaes, que es doscientas
leguas y ms,  donde llegaron desde este Paucaray; los cuales capitanes
se llamaban Yana Vilca y Teclo Vilca,  los cuales toparon los
mensajeros, que venian ya de vuelta victoriosos y con grandes
[despojos?]. Y como los unos y los otros supiesen la muerte de su seor
Uscovilca, y cmo le hobiesen desbaratado y de la manera, dironse toda
la ms brevedad que pudieron, ans los unos como los otros, con los
capitanes que del desbarate de Uscovilca habian escapado, que hacian
juntas en Xaquixaguana, como ya habeis oido; donde siendo ya todos
juntos, los dejaremos y volveremos  hablar de Inca Yupanqui, que estaba
victorioso.




_CAP. IX.--En que trata cmo Inca Yupanqui, despues de haber desbaratado
y muerto  Uscovilca, tom sus vestidos y ensinias de Seor que traia, 
los dems capitanes prisioneros que habia traido, y las llev  su padre
Viracocha Inca, y las cosas que pas con su padre,  cmo orden el
padre de lo matar, y cmo se volvi Inca Yupanqui  la ciudad del Cuzco;
 cmo desde cierto tiempo muri Viracocha Inca, y de las cosas que
entre ellos pasaron en este medio tiempo;  de una costumbre que estos
Seores tenian en honrar los capitanes que de la guerra venian
victoriosos._


El cual, despues de haber muerto  Uscovilca, mand tomar sus vestiduras
 insignias que en la guerra traia, ans de oro y plata, [y] joyas que
sobre l traia, como de ropa de plumas, plumajes y armas y arreos de su
persona; y metindose en unas andas, se parti para do su padre
Viracocha Inca estaba, llevando consigo  sus amigos, los tres que con
l habian quedado, como ya la historia os lo ha contado, Vicaquirao, Apu
Mayta y Quiliscachi Urcoguaranga, y dos mill hombres de guerra que
guardaban su persona. Donde, llegado que fu  donde su padre estaba,
le hizo el acatamiento que  su Seor y padre debia, y ansimismo le puso
delante las insignias, armas y vestidos del chanca Uscovilca, que l
habia ya vencido y muerto; y rogle que se las pisase aquellas insignias
del enemigo que habia vencido, y ansimismo le rog que le pisase ciertos
capitanes de Uscovilca que presos l all llevaba, hacindoselos echar
por tierra. Porque, habrn de saber, que tenian una usanza estos
Seores, que cuando algun capitan y capitanes venian victoriosos de la
guerra, traian las insignias y adornamentos de los tales seores que en
la guerra mataban y prendian; y como entrasen los tales capitanes por la
ciudad del Cuzco victoriosos,  traian delante de s las insinias y
prisioneros,  poninlas delante de sus Seores, y los Seores, viendo
el tal despojo  insinias y prisioneros delante de s, levantbase el
tal Seor,  pisbalo  daba un paso por encima de los tales
prisioneros. Y esto hacian los tales Seores, en seal de que rescibian
los tales que lo traian triunfo y favor del Seor, y era acetado en
servicio el trabajo que ans habian pasado en sujetar y vencer los tales
enemigos. Y ansimismo, el Seor  quien era pedido que pisase las tales
cosas y prisioneros, recibia y habia, haciendo aquello, posesion y
seoro de las tales tierras que ans eran ganadas y vasallos que en
ellas vivian.

Y al fin de aquesto, queriendo tener Inca Yupanqui todo respeto  su
padre, aunque no le habia querido dar favor, le trujo delante dl todas
las cosas que habeis oido, para que su padre dl rescibiese aquel
servicio y aprendiese la posesion de los tales enemigos por sus
vasallos, sujetados por capitan suyo. El cual, como viese las tales
insignias delante de s, y los capitanes que ans le traia presos en
seal de su victoria, y qul le pidia que se los pisase como tal su
Seor y padre, en esta sazon tenia consigo el Viracocha Inca un
principal del Uscovilca que le habia sido enviado por el Uscovilca, para
que con l concertase de la manera que se le habia de dar y las
condiciones que con l queria poner; y como hasta aquella hora no
hubiese dado rden, tenale l consigo, y no habiendo l sabido lo que
le habia pasado con el Uscovilca, Viracocha Inca no tuvo por cierto ser
aquello que el Inca Yupanqui traia delante dl, de Uscovilca, y que l
le hubiese muerto y desbaratado; y como l no estuviese satisfecho de lo
que via, mand que paresciese all delante aquel principal que con l
estaba, el cual se llamaba Guaman Guaraca, que es el que Uscovilca
inviaba para hacer los conciertos, como ya habeis oido; y como cosa que
tenia por sueo, pregunt el Viracocha Inca al Guaman Guaraca: "Dme,
t conoces estos vestidos y insinias que sean de tu seor Uscovilca?" Y
como los viese el Guaman Guaraca, y conociese y viese los capitanes de
su Seor echados por tierra, puso los ojos en el suelo y comenz 
llorar, y echse all en tierra con ellos.

Y como esto viese Viracocha Inca que era verdad que hubiese habido
victoria de sus enemigos Inca Yupanqui, su hijo, tom gran pesar y
envidia dello, por gran dio que le tenia, como ya os he contado; todo
lo cual conoci en l Inca Yupanqui su hijo, con gran pesar. Y no
tiniendo respeto  aquello, sino  que era su padre y Seor, tornle 
rogar Inca Yupanqui que le pisase como su Seor y padre;  lo cual
respondi Viracocha Inca, que lo mandase meter en cierto aposento y que
lo pisase primero su hijo Inca Urco, que era el hijo qul ms queria, en
quien l pensaba dejar despues de sus dias su estado y lugar de su
persona, como ya hemos contado.  lo cual respondi Inca Yupanqui, que 
l, como  su padre, rogaba que se lo pisase, que l no habia ganado
victoria para que se lo pisasen semejantes mujeres como eran Inca Urco y
los dems hermanos; que se lo pisase l como persona  quien l tenia
por su Seor  su padre; si no que se iria.

Y estando en esto, hizo llamar Viracocha Inca un seor de los que
consigo tenia, y hablndole  solas, le dijo que sacase secretamente la
gente de guerra que consigo tenian,  que la llevase  cierta quebrada
de monte y paja alta donde estuviese secretamente; y que tan de mientras
qul iba, qul ternia en palabras  Inca Yupanqui en cierto aposento,
mientras l emboscase all  la gente; y que dentro del aposento, si l
pudiese,  manos le mataria; y que si de all escapase, que le matase l
en la quebrada del monte por do habia de tornar  volver el Inca
Yupanqui. Y esto concertado, salise aquel seor  hacer lo que le
mandaba Viracocha Inca.

Viracocha Inca volvise  Inca Yupanqui  comenzle de hablar con buenas
palabras y  mostrarle rostro alegre. Ya que le paresci que habria
hecho aquel capitan suyo lo que le habia mandado, levantse el
Viracocha Inca y rog  Inca Yupanqui que metiese aquellas cosas que
llevaba de Uscovilca dentro del aposento do ntes le habia rogado que
las mandase meter, para que las pisase su hijo Inca Urco y que luego se
las pisase l. Tornle  responder Inca Yupanqui que las pisase l, si
quisiese, y si no que se iria, como ya le habia dicho. Y viendo
Viracocha Inca que no podia acabar con l que las pisase Inca Urco,
pensando de le matar dentro del aposento, dijo que lo mandase meter
dentro del aposento, questando ellos solos, lo pisaria delante dl. Y
estando en esta porfia, llegronse  Inca Yupanqui sus tres buenos
amigos, y sospechando la traicion que Viracocha Inca queria hacer, no
consintieron que Inca Yupanqui entrase en el aposento.

Y estando en esto, lleg  Inca Yupanqui un capitan suyo de los que l
con la gente de guarda traia, y djole que habian visto salir cierta
gente de guerra de all del peol, los cuales habian salido uno  uno y
de dos en dos, y que era mucha cantidad de gente la que habia salido, y
que algunos de ellos llevaban lanzas y alabardas,  que iban por el
camino do ellos habian venido; que sospechaba que aquestos fuesen 
tomar algun paso para desque volviesen,  que fuesen  tomar y robar lo
que ellos en la cibdad del Cuzco tenian, y  tomrsela. Y como aquesto
le dijese aquel su capitan delante de sus tres buenos amigos, rise Inca
Yupanqui de ver que su padre le queria matar de aquella manera, y de
conocer que reinaba envidia en l, y estndole l rogando que se
sirviese de todo ello y que se lo acetase en servicio. Y como hubiese
oido lo que aquel capitan le decia, dijo  los dos de aquellos sus tres
amigos que tomasen la mitad de la gente que l en su guarda all habia
traido, y que ans como habian salido los del peol  le hacer traicion,
que ans los inviasen ellos uno  uno  dos  dos, los cuales fuesen en
siguimiento de los que por Viracocha eran inviados, y que mirasen si los
tales se emboscasen en algunos montes  quebradas, y si iban al Cuzco; y
con lo que ans viesen y entendiesen, volviesen  el  le avisar de lo
que ans pasaba, para que l, teniendo entendimiento  siendo avisado de
lo que era, diese rden en lo que habia de hacer con los que quedaban; 
si caso fuese que los tales tuviesen hecha alguna emboscada, que all do
tuviesen razon y entendimiento dello, hiciesen alto, no avisando ni
ponindose de manera que los enemigos tuviesen entendimiento que los
habian entendido; y que se fuesen luego con toda brevedad, porque l
concluiria en breve con su padre, y con lo que ans hiciesen luego se
volverian.

Y ans, sus buenos dos amigos, rogndole [rogronle] que por ninguna via
entrase  solas en el aposento con su padre, porque no le matasen en
alguna traicion; y lo mismo encargaron  Apu Mayta, que quedaba con l,
que mirase por su seor; y ans salieron estos dos seores y mandaron
entrar dentro do Inca Yupanqui estaba doscientos indios con sus hachas
en las manos,  los cuales mandaron que se pusiesen en torno de donde
Inca Yupanqui estuviese, y que le mirasen y guardasen, no le fuese
hecha alguna traicion.  la dems gente que all quedaba, mandaron que
se quedase  la puerta do Inca Yupanqui estaba, y que si sintiesen algun
estruendo de gente dentro, entrasen de golpe todos, y que mirasen por su
seor.

Y esto hecho, tomaron la gente que Inca Yupanqui les habia mandado, y
echando delante cincuenta indios, uno  uno, dos  dos, cubiertas sus
mantas (_as_), muy disimuladamente, bien as como habian salido los que
habia mandado Viracocha Inca que delante saliesen; los cuales cincuenta
indios fueron descubriendo y mirando por sus enemigos. Y como fuesen
derramados y grande espacio unos de otros, un indio destos que delante
iba, ya que llegaron junto  la quebrada de la lea y arroyo do la paja
alta era, vi los enemigos que estaban emboscados; los cuales, como los
viesen asomar, dejronse todos caer sobre la paja, pensando que los
habian visto. Y este indio, como los viese, sentse en el suelo y hizo
que se pasaba  atar cierta atadura de sus zapatos, la cual disimulacion
era sea y aviso para sus compaeros que detras dl venian; al cual,
como le viesen en la manera que habeis oido, de uno en otro volvi la
nueva  los dos seores que detras dellos venian, los cuales, como
entendieron que era emboscada, mandaron  todos los suyos que se
recogiesen  juntasen all do la voz les habia tomado, excepto  los
cincuenta que delante habian salido;  los cuales mandaron que se
anduviesen por all mirando  descubriendo  los que estaban en la
emboscada si salian  pasaban delante, y avisasen al que ataba los
zapatos, llegando un indio bajamente  l, el cual le dijese que
mostrase que ataba y desataba sus zapatos y otras cosas de su traer, con
lo cual mostrase disimulacion de lo que all entendia.

Y dejando esto en este estado, volvamos  Inca Yupanqui, el cual, como
hobiese proveido en lo que habeis oido, rog  su padre que le pisase
aquellas insignias de prisioneros que all le habia traido de Uscovilca,
al cual respondi Viracocha Inca, que no queria, si no lo pisaba primero
Inca Urco; y  esto dijo Inca Yupanqui, que por ser l su padre y por le
tener respeto y dalle obidiencia como  tal su Seor, habia l venido
all  su pueblo  que le pisase aquello, y ansmismo  le rogar que se
volviese  su pueblo  ciudad del Cuzco; pues l, como su padre y en su
nombre le habia ganado aquel empresa, que quisiese salir de all y irse
 la ciudad del Cuzco y entrase triunfando con aquellos capitanes y
cosas de Uscovilca, porque aquella habia sido su intencion   lo cual
habia venido all; que otra manera, que no tenia l que traer lo qul
habia ganado  que lo pisase semejante Inca Urco, su hijo mayor. Y
acabado de decir esto Inca Yupanqui  su padre Viracocha Inca, mand
tomar las vestiduras y lo dems de Uscovilca, y mand levantar los
prisioneros del suelo, que hasta aquella hora habian estado tendidos en
tierra,  ans se sali Inca Yupanqui, enojado y corrido de que su padre
no hubiese querido pisarle sus prisioneros  lo que ya habeis oido. Y
pesbale que su padre mostraba estar tan mal con l que le quisiese
matar  procurar la muerte, viendo l en s que no le habia dado causa
para que dl hobiese enojo  dl tuviese malquerencia, sino que ntes
procuraba y habia procurado hacerle todo servicio, y hacerle todo placer
y contentamiento; y como conociese que el enojo y pasion que dl tenia
era por invidia de ver quel escedia  todos sus hermanos, tenia algun
tanto de pasion por ello.

En ans se sali de donde su padre estaba, considerando estas y otras
muchas cosas; y cmo llegase  do sus dos buenos amigos estaban con su
gente esperndole y tinindole avisado de la traicion que le tenian
armada, pensando de le tomar descuidado, dijo all  sus capitanes que
hiciesen tres partes aquella gente, y que las dos dellas fuesen
divididas, la una por la parte del camino, y la otra por la otra, y la
otra que fuese all con l; y que estas dos partes que ans iban
divididas, fuesen encubiertas lo ms que ser pudiesen, y que l entraria
por el camino y por medio del monte, y que diesen por do la emboscada; y
como sus capitanes dijesen: _C ac'ayacha yaque_, que dice: _ ellos, 
ellos!_[28], que luego su gente saliese, la que ans iba cercando el
monte, y que diesen en los enemigos, y que sin tener respeto  ninguno,
no dejasen ninguno  vida.

Y esto ans hecho y proveido, parti esta gente de guarda en la manera
que ya habeis oido,  Inca Yupanqui con la que ans qued,  yendo por
el camino derecho; y llegando  la quebrada, Inca Yupanqui, do el monte
estaba y la emboscada le era hecha, ya que iba al medio de ella,
llevando su gente apercibida y avisada de lo que sospechaban,
tirronle[29] de dentro de la montaa una piedra  Inca Yupanqui y no le
acertaron, mas de que dieron  uno de los que las andas llevaban; y
visto esto por Inca Yupanqui y sus tres buenos amigos, dijeron en alta
voz: _ ellos,  ellos!_; y como su gente, que ya tenian el monte
cercado, oyesen la voz, dieron en los de la emboscada de tal manera, que
no se les escap hombre.

Y llegado que fu Inca Yupanqui  la ciudad del Cuzco, mand  su amigo
Vicaquirao que volviese  su padre Viracocha Inca, y que le dijese que
viniese  su ciudad, que le tenia guardadas las cosas ya dichas para que
dellas triunfase; y ans mand que saliesen con l tres mill hombres que
le guardasen y acompaasen. Y ans, se parti Vicaquirao; y llegado que
fu al peol do Viracocha Inca estaba, halllo que estaba en grande
llanto l y los suyos por la muerte de los que Inca Yupanqui les matara
en la emboscada, en la cual habian sido muertos muchos seores
principales de los que con l tenia; y como tuviese nueva Viracocha Inca
que de hcia el Cuzco venia gran golpe de gente de guerra, tenia que
volvia su hijo sobre l  le matar  l y  los suyos que consigo tenia,
y entr all en breve consulta con los suyos, en la cual acordaron, que
si de guerra venia su hijo sobre l y caso fuese que  pltica viniesen
de algun concierto  otra cosa en que fuese pedille vasallaje, que
hiciese todo aquello que por l le fuese pedido  demandado.  para
saber quin venia,  en qu demanda venia el que all venia, mand
Viracocha que saliese un seor de los que con l estaban puesto de luto
y llorando, y que ans mismo con l otros diez indios en la misma
manera,  que saliesen del peol uno en pos de otro, y queste seor
fuese delante y que los indios que detrs dl iban, mirasen de qu arte
los recibian la gente que ans venia, si les prendia  hacian algun
enojo, y de lo que ans viesen le volviesen  avisar.

Y ans, sali este seor en la manera ya dicha; y como llegasen  do
Vicaquirao venia y llegasen  l, hizo su acatamiento, y lo mismo  l
Vicaquirao; y como le viese ans venir llorando, preguntle que qu
pasion habia habido, aunque l bien sospechaba lo que era, porque l le
habia muerto por sus manos un hermano suyo en la emboscada. El seor le
dijo que lloraba por un hermano suyo que en la emboscada habia muerto;
todo lo cual el Vicaquirao le ri y le dijo ser mal hecho y acordado.
El seor le respondi que l no era culpante en ello, y que Viracocha
Inca lo habia proveido sin darles parte.  esto le respondi Vicaquirao,
que si Viracocha Inca lo habia proveido, que lo que de all habia ganado
que lo guardase, que no restitua tan aina los amigos y deudos que all
habia perdido. El seor dijo que ya aquello era hecho, y que en ello no
habia que hacer ni hablar, que en acuerdo loco lo habia proveido
Viracocha Inca; que le rogaba que le dijese que  qu volvia y qu era
su demanda. Vicaquirao se lo dijo, y entnces aquel seor le dijo 
Vicaquirao el arma que les habia dado y acuerdo que habian tenido, y lo
que en el tal acuerdo se habia acordado, y  lo que l habia salido.
Todo lo cual oido por Vicaquirao, le tom muy gran risa  l y  los
suyos que all estaban en torno, y fu tan de gana este reir, que aquel
seor se ri con ellos. Ans, todos juntos se fueron  do estaba
Viracocha Inca; y como ans fuesen un espacio, ste rog  Vicaquirao
que le dejase ir delante, para asegurar  Viracocha Inca, que le habia
dejado alborotado  l y  todos los suyos con temor de lo que ya le
habia dicho; y ans se fu este seor  do Viracocha estaba y le dijo 
lo que Vicaquirao iba. Y dende  poco, lleg Vicaquirao  do el
Viracocha Inca, y hzole su acatamiento, y djole la embajada que de
parte de Inca Yupanqui le llevaba que ya habeis oido; al cual respondi
Viracocha Inca qul holgara de hacello si no entendiera que volver  el
Cuzco, habiendo salido dl huyendo, le era cosa afrentosa, y que no
estaria  l bien entrar en la ciudad, habindola desamparado y habiendo
habido vitoria un muchacho, como era su hijo Inca Yupanqui; que all do
estaba en aquel peol de Cayuca Xaquixaguana[30], pensaba hacer un
pueblo con la gente que consigo tenia, y all pensaba morir; y que ms
no le esperasen en el Cuzco, que no pensaba entrar ms en l en sus
dias. Y as lo hizo Viracocha Inca, que pobl en aquel peol, por cima
de Calca, siete leguas del Cuzco, y hizo un pueblo las ms de las casas
de cantera.

Y como entendiesen y conociesen todos los ms que con Viracocha estaban
en el peol, que Inca Yupanqui era tan guerrero y tan amigable  todos,
lo cual le conocian desde su niez, y tenian que siendo seor, como era,
y habiendo acabado una empresa tan grande, que no podria dejar de hacer
grandes mercedes  los que  l se llegasen y le quisiesen servir, y
considerando esto, muy mucha gente, de la que all consigo tenia
Viracocha Inca, se fu  la ciudad del Cuzco. Inca Yupanqui los recibi
con rostro alegre; y desculpbansele los tales que ans iban y decanle,
que si le habian desmamparado, que su padre los habia llevado; y l los
responda  esto que le decian, que no tenia enojo contra ellos, que si
habian ido con su padre, que habian hecho como buenos, que su padre era
su Seor y de todos ellos. Ans, como llegaban do l estaba viniendose
de donde su padre estaba, los rescibia bien, y dbales tierras, mujeres,
y casas, y ropa, y nunca quit  ninguno cosa de las que all habia
dejado, cuando con su padre saliera, como eran casas, tierras, depsitos
de comida,  ropas que en sus casas ans habian dejado; ntes les decia
 los tales, que l habia quedado en guarda de sus haciendas, que como
entendiese dellos que se habian ido  recrear con su padre, que l habia
quedado en guarda de sus haciendas todas, que cada uno mirase si le
faltaba alguna cosa de su casa, que l como guarda que habia quedado de
ellas, les daria cuenta dello,  que  ninguno le faltaria cosa. Todo lo
cual l habia hecho proveer;  mand  ciertos seores que no
consintiesen que entrase nadie en ninguna casa que ans habian dejado
despoblada, porque siempre tuvo que los tales moradores de ellas,
constndoles  cada uno por s su gran magnificencia, se volveria cada
uno ans  su casa; y ans se volvian, como ya habeis oido.

 tornando  hablar de Vicaquirao, que habia quedado con Viracocha Inca
persuadindole y rogndole que se quisiese venir  su ciudad, lo cual
nunca pudo acabar con l; y pasados los tres dias que all estuvo en su
compaa, constndole que Viracocha Inca estaba en no querer volver al
Cuzco, se volvi Vicaquirao. Llegado  la ciudad del Cuzco, dijo  Inca
Yupanqui la respuesta que Viracocha Inca le dijera, que ya habeis oido,
y lo dems que con l pasara; todo lo cual oido por Inca Yupanqui,
pesle, por ver que su padre no quisiera venir  ser Seor como lo era
ntes.




_CAP. X.--En que trata de cmo Inca Yupanqui hizo juntar su gente y les
reparti el despojo; y lo que se hizo de la gente que el Viracocha le
diera por la oracion que  l hiciera; y cmo tuvo nueva de la gente que
hacian los capitanes de Uscovilca, y de cmo fu sobre ellos y los
venci, y cmo, despues de esto, torn otra vez  partir el despojo que
en esta batalla hubieron; y de las cosas que en este tiempo pasaron._


Y viendo aquello, mand juntar toda su gente la que con l al presente
era, que dicen seria ms de cincuenta mill hombres de guerra; y estos
eran los que los seores comarcanos quedaron de le dar, si gente
tuviese, que como viesen la multitud de gente que en favor de Inca
Yupanqui venian, y como hubiesen quedado de le ayudar, lanzronse ellos
con toda su gente  le ayudar, con la gente que ans venia en favor de
Inca Yupanqui; [] ans le dieron favor estos comarcanos. Y dicen que
acabada de dar la batalla  Uscovilca, y habido vitoria por Inca
Yupanqui, que la gente que el Viracocha le inviara, que luego se le
desapareciera y que no viera consigo ms destos cincuenta  sesenta mill
hombres, que fueron los que mezclaron los comarcanos entre la gente que
habeis oido.

Y haciendo Inca Yupanqui juntar su gente, mand que ante s trujesen
todo el despojo de la batalla, tomando dello lo mejor que le paresci,
para hacer dello sacrificio al Viracocha, por el favor y vitoria que le
diera de sus enemigos; y todo lo dems del despojo di  reparti 
todas sus gentes, conforme  su calidad y servicios. Y sabido que fu
por la redondez y comarca desta ciudad la gran magnificencia del nuevo
Seor y cmo sabia gratificar los servicios, hubo en toda la redondez
gran contentamiento; y ans se le vinieron muchos caciques y gente  se
le ofrescer de todas partes y tener por Seor.

Y estando Inca Yupanqui en esta manera que ya habeis oido, vino  l un
mensajero de un capitan suyo, que al presente estaba en guarda de la
ciudad, dos leguas della, procurando saber de sus enemigos lo que hacian
en la junta do se juntaban, por el cual le invi  decir, que los
capitanes que se escaparon de la batalla huyendo do matse  Uscovilca,
que ya habeis oido, questaban ya rehechos en Xaquixaguana y confederados
con los naturales della, y que de su tierra les habia venido mucha gente
y socorro; y que ansimismo eran ya llegados all los otros cuatro
capitanes de Uscovilca que de Paucaray l les inviara  descubrir por
las provincias de Condesuyo  Andesuyo, que ya la historia os ha
contado; que como ya fuesen todos juntos, partian otro dia por la maana
 le dar la batalla y  vengar la muerte de su seor Uscovilca.

Sabida la nueva por Inca Yupanqui, mand  los tres sus buenos amigos y
 los dems caciques y seores que en su crte y servicio habian venido,
que luego juntasen la gente de guerra y la sacasen  cierto campo, cada
uno con sus armas,  que los contasen todos uno  uno. Y sacados y
contados, hallaron de nmero cien mill hombres de guerra, la cual gente
se le habia juntado por la gran fama que dl se public. Y dicen que los
enemigos que eran casi doscientos mill hombres. Y ans, mand Inca
Yupanqui que fuesen hechos cuatro escuadrones desta su gente, mandando
que cada cacique seor de los indios que all eran, fuesen caudillos de
su gente; y as repartidos, [nombr?] por generales de los tres
escuadrones  sus tres buenos amigos, tomando para s el uno de ellos; y
proveidos todos ellos de las armas necesarias, mand marchar su campo en
busca de sus enemigos; los cuales, como supiesen que eran salidos del
Cuzco, tornronse  volver  Xaquixaguana, donde le esperaron. Y el Inca
Yupanqui con su gente, el dia de la batalla, como se viese  vista de
sus enemigos, y para romper y frontar con ellos, dicen que volvi la
cara atrs  ver su gente  escuadrones, los cuales estaban divididos y
cada uno por s, [y] dicen que vi tanta gente que se le habian llegado
en aquella sazon para le ayudar, que no se pudo contar; y afrontse con
sus enemigos tomndolos en medio y dndoles por todas partes, que fu
tan cruel y tan reida esta batalla, que la comenzaron ya alto el sol,
que seria  la hora de las diez, segun ellos sealan, y  hora de
vsperas fu conocida vitoria della por Inca Yupanqui, donde fueron
muertos de la parte de Inca Yupanqui ms de treinta mill hombres, y de
los Chancas, que eran los enemigos, no qued hombre  vida; entre los
cuales se hallaban que se habian metido los naturales de Xaquixaguana, y
se habian hecho inciensar[31] los cabellos.

Y conocida la vitoria y vencida la batalla, apartronse  una parte
todos los de Xaquixaguana, y todos juntos fueron delante de Inca
Yupanqui, y echronsele por tierra,  los cuales los de Inca Yupanqui
quisieran matar por haber visto la muerte de los suyos. Inca Yupanqui se
lo defendi, diciendo que no los matasen, que si con los Chancas se
habian hallado, que seria por haber sido la junta en su tierra,  que no
podian hacer otra cosa; y ellos ansmismo decian las mismas palabras y
daban la misma satisfaccion. Y luego mand Inca Yupanqui, que por cuanto
eran orejones, que luego les fuesen trasquilados sus cabellos; y ans
ellos mismos se trasquilaron todos, viendo la voluntad del Inca y viendo
que les hacia merced en aquello, y porquel traje de Inca Yupanqui y de
los del Cuzco era andar atusados. Y esto hecho, mandles que se fuesen
todos  su pueblo,  que viviesen en paz; y mand  sus capitanes que no
consintiesen que  aquestos de Xaquixaguana nadie les hiciese enojo
ninguno ni les tomasen cosa, y si alguna cosa de sus haciendas en aquel
despojo les fuese tomada, luego se la hiciesen volver.

Y luego mand que todos los prisioneros fuesen traidos delante de s; 
los cuales, como all fuesen, les pregunt qu habia sido la causa,
constndoles que era su poder grande, que con l hiciesen otra vez
batalla? Y siendo all entre los prisioneros que all fueron habidos los
cuatro capitanes de Uscovilca que habian ido  descubrir, como ya la
historia os ha contado, [dijeron, respondieron?] que la causa que les
movi hacer la junta que hicieron en dar aquella batalla, que fu haber
visto que su ventura era grande en las jornadas que habian andado 
tierras que habian conquistado, dndole all razon de las batallas y
recuentros que en tal jornada cada uno dellos habia habido, y que en
ninguna de ellas nunca habian habido desgracia, sino que siempre habian
sido victoriosos; y como esto les hubiese acaescido, teniendo que
siempre su vitoria estaba en pi, que habian querido dar aquella
batalla, pensando restaurar aquella prdida de su Seor y vengar su
muerte.  lo cual respondi Inca Yupanqui, que lo habian mirado mal, 
que si fueran gentes de entendimiento, que habian de presumir, que si
habian habido vitoria por la tierra que le decian que habian andado, que
habian de considerar que la habian habido en ventura de su Seor
Uscovilca, que en la tal demanda los habia inviado, y que como viesen y
hobiesen sabido que su Seor era desbaratado y muerto, que habian de
presumir que ya les era acabada la ventura, y que l ni ellos no la
tenian ya; y que para que ellos fuesen castigados y otros mirasen 
oyesen, que en aquel sitio serian castigados ellos y todos los dems; 
porque no fuesen otra vez [] hacer gente, la cual  l le desasosegase
y fuesen causa ellos de que otros questaban inocentes de se hallar en
semejantes casos por donde perdiesen las vidas, como habia sido muy
muchos que ellos [] aquella junta habian hecho juntar, que en aquel
sitio serian castigados. Y ans, los mand llevar de delante de s, y
que en el sitio do la batalla se diera, y para que della hobiese
memoria, en presencia de todos los de su campo mandasen hincar muchos
palos de los cuales fuesen ahorcados, y despues de aderezados
[ahorcados], les fuesen cortadas las cabezas y puestas en lo alto de los
palos; y que sus cuerpos fuesen all quemados y hechos polvos, y desde
los cerros ms altos fuesen aventados por el aire, para que desto
hobiesen memoria. Y ans mismo mand que ninguno fuese osado de enterrar
ningun cuerpo de los enemigos que ans habian muerto en la batalla,
porque fuesen comidos de zorros y aves y los gusanos [huesos] de los
tales fuesen all vistos todo el tiempo. Todo lo cual fu hecho
generalmente en la manera que habeis oido.

Y esto acabado, mand hacer Inca Yupanqui que se recogiese todo el
despojo y joyas de oro y plata que en el tal despojo se habia habido,
todo lo cual fu fecho; y traido delante dl y visto por l, mand que
ans junto como estaba, lo llevasen  la ciudad del Cuzco, donde lo
pensaba repartir y dar  sus amigos. Todo lo cual fu ans llevado  l
y se parti juntamente con ello para la ciudad del Cuzco, donde, llegado
que fu, di y reparti el tal despojo  los suyos, dando  cada uno lo
que le paresci que le bastaba y conforme  la calidad de su persona. Y
esto hecho y repartido, mand que de su ropa  grandes ganados que en la
ciudad habia, [] de otros bastimentos, mand (_as_) que le fuese all
traido cierta cantidad, la que  l le parescia que  todos bastase;
todo lo cual ans traido, mand  sus capitanes que lo repartiesen entre
toda su gente; todo lo cual fu repartido.

Y hechas estas mercedes y otras muy muchas ms que  sus capitanes l
hizo, mand que se fuesen  sus tierras  descansar, y agradeciles el
favor y ayuda que le habian dado, y ans se fueron todos,  Inca
Yupanqui qued en su ciudad con los suyos.  al tiempo que dl se
despedian los tales seores para se ir  sus tierras, le rogaron que los
quisiese rescibir debajo de su amparo y merced y por sus tales vasallos,
 que querian tomase la borla del Estado y ser de Inca; todo lo cual les
agradesci Inca Yupanqui y respondiles, que al presente era vivo su
padre y Seor, y que no era justo que mientras su padre viviese, l
tomase la borla del Estado; que si al presente estaba all, que era
porqul era capitan de su padre; y que les rogaba dos cosas que por l
hiciesen, que era la una, que de all, ans como iban, fuesen  do su
padre estaba y le respetasen y hiciesen lo que l les mandase como tal
Seor que era; y ellos dijeron que ans lo harian.  que la otra era,
que le tuviesen  l por su tal amigo y hermano, y que cada y cuando que
por l les fuese inviado  les rogar, que lo hiciesen; y ellos dijeron
que ellos no tenian otro Seor sino era l, y como  sus tales
vasallos, de ellos podia hacer aquello que bien le estuviese; y l se lo
agradeci.

Y ans, se partieron[32], y Inca Yupanqui se qued en la ciudad, y los
tales seores caciques se fueron de all derechos do Viracocha Inca
estaba; y despues de le haber hecho su debido acatamiento, como Inca
Yupanqui se lo habia mandado, le dijeron cmo Inca Yupanqui los inviaba
all a que viesen en qu era servido que ellos le sirviesen; y como
Viracocha Inca los viese delante de s y tan gran multitud de seores y
de tanto poder, holgse mucho de ello, porque dellos tenia gran
necesidad al presente, para que le favoresciesen con algun tanto de sus
rentas, para edificar aquel pueblo que all queria hacer;  djoles que
fuesen muy bien venidos,  levantse de su asiento y abrazlos  todos y
tornse  sentar en su silla, y mandlos  todos que ans se sentasen; y
mand que sacasen muchos vasos de chicha, y que les diesen  beber; y
luego les hizo sacar mucha cantidad de coca, una yerba preciada que
ellos siempre traen en la boca, la cual yerba la historia adelante dir.
Y ans repartida entre aquellos seores, levantse en pi Viracocha
Inca, [y] considerando, que pues su hijo le inviaba aquellos seores y
ellos tanto le amaban y le querian por Seor, que era justo que l
ansimismo en ello les animase, les hizo cierta oracion, por la cual l
de su parte les agradescia lo que por l y por su hijo habian hecho, y
que ya sabian y habian oido decir que l hasta all habia sido Seor del
Cuzco,  que l se habia salido dl por causas que para ello le
movieron; y que de all adelante Inca Yupanqui, su hijo, habia de ser
Seor en la ciudad del Cuzco, y que  l obedeciesen y respetasen, como
su tal Seor, y que l desde all se desestia de la insignia y borla
real y la ponia en la cabeza de su hijo Inca Yupanqui. Todo lo cual oido
por los seores, se levantaron en pi, y uno  uno fueron  l y le
dieron grandes gracias, y mostraron que rescibian en gran merced ellos
el hecho del tal desistirse de la tal dignidad y darla  su hijo Inca
Yupanqui, que ellos tanto amaban  querian por Seor; y esto hecho, se
tornaron  sentar.

Y Viracocha Inca les rog, que por cuanto l queria all en el peol do
estaba edificar un pueblo, y que para ello tenia necesidad de su ayuda y
gente, que les rogaba que tuviesen por bien de darle aquella ayuda;  lo
cual le respondieron aquellos seores, que ellos habian venido all para
que l viese lo que ellos le pudiesen hacer algun servicio, como su
Seor Inca Yupanqui se lo habia mandado;  que aquello y otra cualquier
cosa que l mandarles quisiese estaban prestos de lo hacer; que les
dijese el tiempo y mes en que queria comenzar [] hacer su obra, para
que ellos inviasen all sus principales  indios para que entendiesen en
la hacer y hiciesen los tales edificios; y que l, entretanto, diese la
traza del tal pueblo, y hiciese hacer de barro la figura de los tales
edificios, que ellos le inviarian all maestros que los supiesen bien
hacer, ans de cantera, como de la manera qul los quisiese. Y
Viracocha Inca su hijo (_as_) se lo agradeci  todos ellos, y luego
mand sacar muchas cosas, como fueron hondas y petacas de coca, y
ciertas piezas de ropa fina y otras muchas cosas entre ellos muy
preciadas; todas las cuales fueron traidas delante dl, y siendo, l
all mesmo por sus manos las di y reparti  aquellos seores; y esto
hecho, mandles dar  beber, y que asmesmo les fuese repartida cierta
cantidad de coca. Y esto hecho, Viracocha Inca se levant en pi y les
agradeci la voluntad y amor que  l y  su hijo le mostraban y tenian;
y djoles el mes y tiempo en que habian de enviarle sus indios y gentes
para que edificasen su pueblo;  ans, los seores se levantaron en pi,
 quedando con l de se los inviar, como dicho tenian, le hicieron su
acatamiento,  ans se despidieron dl; donde le dejaremos, y hablaremos
de Inca Yupanqui.




_CAP. XI.--En que trata de cmo Inca Yupanqui hizo la Casa del Sol y el
bulto del sol, y de los grandes ayunos, idolatrias y ofrecimientos que
en ello hizo._


Salidos que fueron aquellos seores caciques de donde Inca Yupanqui
estaba, y fueron  do Viracocha Inca estaba, como ya la historia os ha
contado,  Inca Yupanqui quedase solo en su ciudad con los suyos,
despues de haber reposado dos dias, parescile que tenian ya ociosidad,
 habia tomado por recreacion el ejercer de su persona;  ans, sali un
dia de maana de la ciudad del Cuzco,  llevando consigo los seores que
all consigo tenia, anduvo aquel dia todas las tierras que en torno de
la ciudad eran, y lo mismo hizo otro dia siguiente; [y] despues de las
haber bien visto y mirado, vi la mala reparticion  arte que el tiempo
que all su padre estuvo ellas tenian. El tercero dia, tambien ansmismo
anduvo mirando, juntamente con los seores, el sitio donde la ciudad del
Cuzco estaba fundada, todo lo cual,  lo ms dello, eran cinagas y
maniantales, como ya la historia os lo ha contado, y las casas de los
moradores della eran pequeas y pajizas  mal edificadas y sin
proporcion de arte de pueblo que calles tuviese; y bien ans como es el
dia de hoy junto  esta ciudad un pueblo que llaman Cayaucachi, era en
aquel tiempo las casas y pueblo que agora es la gran ciudad del Cuzco.

Y como Inca Yupanqui viese tan mal parado este pueblo del Cuzco, 
ansmismo las tierras de labranzas que en torno dl eran, parescile,
viendo que tenia tiempo y gran aparejo para de nuevo reedificarla, y que
primero que en el pueblo hiciese casa, ni el reparto de las tierras, que
seria bien hacer y edificar una casa al sol, en la cual casa pusiesen y
fuese puesto un bulto en el lugar do el sol reverenciasen y hiciesen
sacrificios; porque, aunque ellos tienen que haya uno que es el Hacedor,
 quien ellos llaman Viracocha Pachayachachic, que dice _Hacedor del
mundo_, y ellos tienen que ste hizo el sol y todo lo que es criado en
el cielo y tierra, como ya habeis oido; caresciendo de letras, y siendo
ciegos del entendimiento en el saber, cas muchos varian en esto en todo
y por todo, que unas veces tienen al sol por hacedor, y otras veces
dicen que el Viracocha; y por la mayor parte, en toda la tierra y en
cada provincia della, como el Demonio les traiga ofuscados, y en cada
parte que se les demostraba les decia mil mentiras y engaos, y ans los
traia engaados y ciegos, y en los tales lugares do ans le vian ponian
piedras en su lugar,  quien ellos reverenciaban y adoraban. Y como les
dijese unas veces que era el sol, y  otros en otras partes decia que
era la luna, y  otros que era su Dios y Hacedor,   otros que era su
lumbre que los calentaba y alumbraba,  que ans lo verian en los
volcanes de Arequipa[33]; en otras partes decia que era el Seor que
habia dado el ser al mundo, y que se llamaba Pachacama, que dice, _Dador
de ser al mundo_; y ans los traya, como tengo dicho, engaados y
ciegos.

Y volviendo  nuestra historia, este Seor Inca Yupanqui, como quisiese
hacer casa y adoratorio  quien l reverenciase y los dems de su
pueblo, quiriendo lo hacer  reverencia y semejanza del que habia visto
ntes de su batalla, y considerando l quel que ans viera,  quien l
llamaba Viracocha, que le vi con gran resplandor, segun ellos dicen, y
en tanta manera que le paresci que todo el dia era all delante dl y
su lumbre, lo cual viendo delante de s, dicen que hubo gran pavor, y
que nunca le dijo quin fuese; considerando l en s, cuando esta casa
queria edificar, que aquel que viera, segun la lumbre que en l habia
visto, que debia de ser el sol, y que como llegase  l y la primera
palabra que le dijese "Hijo, no tengas temor," y ans los suyos, como la
historia os ha contado, le llamaron despues Hijo del Sol; y tiniendo l
ans lo que ya habeis oido, propuso de hacer esta Casa del Sol.

Y como la propusiese, llam los suyos y los seores de la ciudad del
Cuzco que all consigo tenia, y djoles lo que ans tenia pensado y que
queria edificar esta casa; y ellos le dijeron que diese la rden y traza
del edificio della, porque tal casa como aquella, ellos, los naturales y
propios de la ciudad del Cuzco la debian edificar  hacer;  Inca
Yupanqui les dijo que la casa debia ser edificada luego, porque l ans
lo tenia pensado. Y visto por l el sitio do  l mejor le paresci que
la casa debia de ser edificada, mand que all fuese traido un cordel, y
sindole traido, levantronse del lugar do estaban l y los suyos, y
siendo ya en el sitio do habia de ser la casa edificada, l mismo por
sus manos con el cordel midi y traz la Casa del Sol; y habindola
trazado, parti de all con los suyos y fu  un pueblo que dicen
Salu[34], que es casi cinco leguas de esta ciudad, ques do se sacan las
canteras, y midi las piedras para el edificio desta casa, y ans
medidas, de los pueblos comarcanos pusieron las piedras que les fu
sealadas y las que fueron bastantes para el edificio desta casa; y
juntamente con esto, trujeron todo lo dems que para el edificio desta
era necesario; y siendo ya all, pusieron por obra el edificio della,
bien ans como Inca Yupanqui la habia trazado y imaginado. And l
siempre y los dems seores encima de la obra, mirando cmo la
edificaban, y ans l como los dems, trabajaban en el tal edificio; la
cual obra, como all tuviese juntos los materiales y menesteres della,
que en breve tiempo fu acabada.

Y como ya fuese acabada esta otra Casa del Sol que habeis oido, mand
Inca Yupanqui que luego fuesen juntas quinientas mujeres doncellas, y
como all fuesen traidas, ofrecilas al sol, para que all siempre estas
tales doncellas sirviesen al sol y estuviesen all dentro, bien ans
como las monjas son encerradas; y luego, all, llamando  un seor
anciano y natural de la ciudad del Cuzco que  l le pareci que era
hombre honesto y de buen exemplo y fama, que estuviese y regiese all en
la Casa del Sol, y que fuese mayordomo del sol y de la tal casa. Y luego
mand que all fuesen entregados doscientos mozos de servicio del sol; y
ansmismo en aquella hora seal ciertas tierras para el sol, en que
sembrasen estos doscientos yanaconas.

Y esto hecho, mand Inca Yupanqui  los seores del Cuzco que, para de
all  diez dias, tuviesen aparejado mucho proveimiento de maz, ovejas
y corderos, y ansmismo mucha ropa fina, y cierta suma de nios y
nias, que ellos llaman Capacocha, todo lo cual era para hacer
sacrificio al sol. Y siendo los diez dias cumplidos y sto ya todo
junto, Inca Yupanqui mand hacer un gran fuego, en el cual fuego mand,
despues de haber hecho degollar las ovejas y corderos, que fuesen
echados en l, y las dems ropas y maz, ofrecindolo todo al sol; y los
nios y nias que ans habian juntado, estando bien vestidos y
aderezados, mandlos enterrar vivos en aquella casa, que en especial era
hecha para donde estuviese el bulto del sol; y con la sangre que de los
corderos y ovejas habian sacado, mand que fuesen hechas ciertas rayas
en las paredes desta casa; todo lo cual hacia y los sus tres amigos 
otros; todo lo cual sinificaba una manera de biendecir y consagrar esta
casa; en el cual sacrificio andaba Inca Yupanqui y sus compaeros
descalzos y mostrando gran reverencia  esta casa y al sol.  ansmismo
con la misma gente [sangre?] el Inca Yupanqui hizo ciertas rayas en la
cara [] aquel seor que era sealado por mayordomo desta casa, y lo
mismo hizo  aquellos seores, sus tres amigos, y  las mamaconas monjas
que para el servicio del sol eran all. Y luego mand que todos los de
la ciudad, ans hombres como mujeres, viniesen  hacer sus sacrificios
all  la casa del sol; los cuales sacrificios que ans la gente comun
hizo, fu quemar cierto maz y coca en aquel fuego que ans era hecho,
entrando cada uno destos uno  uno y descalzos, los ojos bajos; y al
salir que ans salian, despues de haber hecho su sacrificio,  cada uno
destos por s mand Inca Yupanqui que aquel mayordomo del sol hiciese la
raya misma que habeis oido, con la sangre de las ovejas, en los rostros
destos que ans salian,  los cuales les era mandado, que desde aquella
hora hasta que el bulto del sol fuese hecho de oro, todos estuviesen en
ayuno, y que no comiesen carne ni pescado ni un guisallo, ni llegasen 
mujer, ni comiesen verdura ninguna, y que solamente comiesen maz crudo
y bebiesen chicha, sopena que el que el ayuno quebrantase, fuese
sacrificado al sol y quemado en el mismo fuego. El cual fuego mand Inca
Yupanqui que siempre estuviese ardiendo de noche y de dia; la lea del
cual fuego mand Inca Yupanqui que fuese labrada y quemada mientras al
dolo se hiciesen en el fuego sacrificios, los cuales mand que durante
este tiempo hiciesen las mamaconas del sol; las cuales ansmismo estaban
en grande ayuno y lo mismo el Inca Yupanqui y los dems seores.

Y esto hecho y proveido, mand Inca Yupanqui que viniesen all los
plateros que en la ciudad habia, y los mejores oficiales, y dndoles
todo aparejo all en las Casas del Sol, les mand que hiciese un nio de
oro macizo y vaciadizo, que fuese el tamao del nio del altor y
proporcion de un nio de un ao y desnudo; porque dicen que aquel que le
hablara cuando l se puso en oracion estando en el sueo, que viniera 
l en aquella figura de un nio muy resplandeciente, y que l vino  l
despues, estando despierto, la noche ntes que diese la batalla 
Uscovilca, como ya os he contado, que fu tanto el resplandor que vi
que dl resultaba, que no le dej ver qu figura tenia; y ans mand
hacer este dolo del tamao y figura de un nio de edad de un ao; el
cual bulto se tard de hacer un mes, en el cual mes tuvieron grandes
sacrificios y ayunos.

Y este bulto acabado, mand Inca Yupanqui que aquel seor que habia
sealado por mayordomo del sol, que tomase el dolo, el cual le tom con
muchas reverencias, y vistile una camiseta muy ricamente tejida de oro
y lana  de diversas labores, y psole en la cabeza cierta atadura  uso
y costumbre de ellos, y luego le puso una borla segun la del estado de
los Seores, y encima della le puso una patena de oro, y en los pis le
calz unos zapatos, _uxutas_[35] que ellos llaman, ansmismo de oro. Y
estando ans el bulto, lleg Inca Yupanqui  do el bulto estaba, el cual
iba descalzo, y como llegase  l, hzole sus mochas[36] y gran
reverencia, mostrndole gran respeto;  ans, tom el bulto del dolo en
sus manos y llevlo  do era la casa y lugar do l habia de estar; en la
cual casa estaba hecho un escao, hecho de madera y muy bien cubierto de
unas plumas de pjaros tornasoles de diversas maneras y colores, de las
cuales y con las cuales era muy vistosamente labrado; en el cual escao
puso Inca Yupanqui el bulto del dolo. Y siendo all puesto, hizo traer
un brasero de oro, y siendo encendido en l fuego, mandle poner
delante del dolo, en el cual fuego y brasero hizo echar ciertos
pajaricos y ciertos granos de maz, y derramar en el tal fuego cierta
chicha; todo lo cual dijo que comia el sol,  que haciendo aquello, le
daba de comer; y de all adelante se tuvo aquella costumbre
ordinariamente; lo cual hacia aquel mayordomo dl, ans como si fuera
persona que comiera y bebiera; ans se tenia especial cuidado de le
guisar de comer diversas comidas y maneras de manjares, y ans las
quemaban delante,  la tarde y  la maana en braseros de oro y plata,
en la manera que ya habeis oido. Y dende all adelante adoraban en aquel
dolo; y no entraban dentro del dolo donde estaba, sino eran los
seores principales, entrando con mucha reverencia y veneracion, los
zapatos quitados, y las cabezas bajas; y el Inca Yupanqui entraba slo,
y l mismo por su mano sacrificaba las ovejas y corderos, haciendo l el
fuego y quemando el sacrificio. Y cuando l ans estaba haciendo el
sacrificio, ningun seor osaba entrar dentro, y todos se quedaban en el
patio, y all hacian ellos fuera sus sacrificios y sus mochas y
adoramientos. Y para en que la gente comun adorasen all fuera, porque
no habian de entrar all dentro si no fuesen seores, y stos en el
patio, hizo poner en medio de la plaza del Cuzco, donde agora es el
rollo, una piedra de la hechura de un pan de azcar, puntiaguda para
arriba y enforrada de una hoja de oro; la cual piedra hizo ansmismo
labrar el dia que mand hacer el bulto del sol, y esta piedra, para en
quel comun adorase, y el bulto, en la Casa del Sol, los seores; la
cual casa era reverenciada y tenido en gran reverencia, no solamente el
bulto, mas las piedras della y los sirvientes y yanaconas della eran
tenidos por cosa bendita y consagrada.

Y al tiempo que la edificaban, estando asentando cierta piedra, quebrse
de la juntura de la tal piedra un pedazo como tres dedos en ancho y
largo, y mand Inca Yupanqui que luego fuese all derretida cierta plata
y vaciada de tal manera en la piedra y quebrado della, que viniese al
justo de lo que la piedra se quebr; todo lo cual era de cantera, y la
juntura de la tal cantera de piedra con piedra era tan sotilmente
asentado, que parescia raya hecha con un clavo en una piedra. En la cual
se enterraban los seores principales en los patios y aposentos, excepto
donde el dolo estaba; y el dia quel dolo se puso en la casa, entraron
en la ciudad, que no lo saben ni pueden inumerarlo, mas que dicen que la
vez que mnos ovejas y corderos all sacrificaron, que pasaba de ms de
quinientos.




_CAP. XII.--En que trata cmo Inca Yupanqui hizo juntar los seores de
toda la tierra que hasta all  l eran subjetos, y cmo fortaleci 
hizo repartir las tierras en torno de la ciudad del Cuzco; y cmo hizo
hacer los primeros depsitos de comidas  otros proveimientos que para
el bien de la repblica en el Cuzco eran necesarios._


Acabado de dar rden Inca Yupanqui  de haber hecho los dolos y casas
del sol, que habeis oido, mand en la ciudad del Cuzco que en un cierto
dia sealado fuesen juntos en ella todos los seores, caciques y
principales que en las provincias y comarcas de en torno de la ciudad
del Cuzco vivian y  l habian dado obidiencia, para [por] que tenia
ciertas cosas que comunicar con ellos;  oido el mando por los
principales del Cuzco, luego inviaron sus orejones por las provincias y
comarcas que ya habeis oido, con los cuales inviaban  mandar  los
tales seores de ellas el mando que el Inca Yupanqui tenia hecho, y que
para aquel dia sealado fuesen todos  la ciudad. Y como los tales
seores supiesen el mando que el Inca Yupanqui mandaba, con la ms
brevedad que posible les fu, se vinieron  la ciudad del Cuzco; y
siendo ya todos juntos, Inca Yupanqui les dijo, que ya vian que el sol
era en su favor y que no era justo que se contentasen con poco; que le
parescia que, porque andando el tiempo la guerra no les daria lugar 
hacer sus tierras y repartirlas[37] de la manera que de una vez queria
que se repartiesen, que para perpetuamente ellos y sus descendientes
sembrasen y se sustentasen, que le parescia que seria bien que cada uno
tuviese sus tierras sealadas y conoscidas, para que las sembrasen y
aderezasen cada uno dellos con la gente de sus casas y amigos, todo lo
cual decia  los seores y moradores de la ciudad del Cuzco. Y ans,
todos juntos, viendo la merced grande que les hacia de darles las
tierras que conosciesen para perpetuamente  cada uno de ellos, todos
juntos y  una voz le dieron grandes gracias, llamndolo  intitulndolo
_Intipchuri_, que dice "Hijo del sol."

Y luego de all mand Inca Yupanqui que todos fuesen  cierto sitio do
las tales tierras estaban pintadas, donde, como all fuesen, di y
reparti las dichas tierras, dando  cada uno de ellos las tierras que
le paresci que le bastaban. Y esto hecho, mand luego que aquellos tres
seores sus amigos se las fuesen  repartir  todos los de la ciudad,
bien ans como se las habia dado y sealado, y que esto hecho, volviesen
todos ellos delante dl. Y ans, los seores fueron y dieron y
repartieron las tierras, y metieron en las posesiones de ellas  los
tales que ans les fu hecha la dicha merced por el Inca Yupanqui.
[Mand?]  los seores caciques que all estaban, que le trujesen por
cuenta cada uno de ellos los indios que all consigo tenian; y luego los
seores caciques le trujeron por quipo, que dice cuenta, la suma de los
indios que tenian; y sabido por el Inca Yupanqui los indios que habia,
mand[38]  los seores que luego los repartiesen por casas; y ans fu
hecho. Y mand que luego otro dia, que cada uno de los del Cuzco, como
le habia cabido la suerte de las tierras, saliesen  las aderezar y
reparar y hacer sus caos y regaderas, todo lo cual fuese reparado y
hecho de piedra de cantera, porque fuese el tal edificio de tal manera
hecho, que para perptuamente durase, mandndoles que pusiesen sus
linderos y mojones altos, de tal manera hechos, que nunca se perdiesen,
debajo de los cuales mojones y de cada uno dellos fuese puesta cierta
carga de carbon, diciendo, que si en algun tiempo se cayese el mojon,
que por el carbon que all se hallase conocerian los linderos de las
tales tierras. Y esto proveido, Inca Yupanqui estuvo algunos dias,
mientras en el aderezar de las tierras se daba rden, holgndose y
recrendose viendo como cada uno trabajaba y aderezaba la parte que le
habia cabido, y al que via que con algun trabajo lo hacia, dbale
ayuda.

Y como viese que el edificio y reparacion de las tales tierras iba largo
y que segun iban los reparos que los tales hacian, y que era edificio
que no se podia acabar sin[39] ayuda, mand que los seores y caciques
que all eran se juntasen en su casa cierto dia, y luego fueron juntos
bien ans como l lo mand; y siendo all en su casa, djoles que habia
gran necesidad que en la ciudad del Cuzco hubiese depsitos de todas
comidas, ans de maz como de aji y frsoles  chochos, y chichas y
qunua, y carnes secas,  todos los dems proveimientos y comidas
curadas que ellos tienen; y que para aquello habia necesidad que de sus
tierras lo mandasen traer. Y luego los seores caciques dijeron que les
placia de toda voluntad de lo mandar traer, que mandase que de la ciudad
del Cuzco fuesen algunos orejones en compaa de los indios que ans
ellos inviasen, para que en sus tierras les constase  los que all eran
que era su voluntad que el tal proveimiento hiciesen  la ciudad del
Cuzco, porque aquel era el primero que ellos hacian, y por ellos muy
mucho deseado de hacer el tal servicio  la ciudad del Cuzco y  su
Seor Inca Yupanqui. Todo lo cual les fu agradecido por Inca Yupanqui y
mand luego  aquellos seores del Cuzco que proveyesen all en sus
posadas, juntamente con aquellos caciques y seores, los orejones que
ans habian de ir por los pueblos y provincias  juntar y traer las
tales comidas y mantenimientos. Y ans, fueron los seores  sus
capitanes  hicieron all su junta ellos y los caciques, y repartieron
lo que cada una provincia habia de traer y contribuir. Y ans se les
reparti  los caciques que all eran los depsitos que ans habian de
hacer, y se les mand y seal el tiempo que de tantos  tantos aos se
le hiciesen _in perpetuum_, si por el Inca no les fuese mandado otra
cosa; todo lo cual acetaron de hacer los tales caciques, porque
entendian que Inca Yupanqui era Seor que sabia bien satisfacer todo
servicio que le fuese hecho.

Y luego all en su junta los seores sealaron los orejones que habian
de ir,  ans mismo los caciques, los principales que con ellos
inviaban;  ans, se partieron estos orejones y principales  traer las
tales comidas y proveimientos. Y los seores caciques salieron de su
junta y fueron do Inca Yupanqui estaba, al cual le dijeron lo que ans
habian hecho y ordenado, como [] ellos habian ordenado y avisado, y que
los sealase los sitios y lugares do habian de ser hechos los depsitos,
porque los que cada uno de ellos habia de hacer, ya entre ellos los
tenian repartidos. Y luego Inca Yupanqui les seal ciertas _chapas_[40]
y laderas de sierras que en torno de la ciudad del Cuzco estn y  vista
de l, y all les mand que luego fuesen edificados los tales depsitos,
para que, cuando el tal proveimiento fuese traido, hallasen en qu lo
meter. Y luego fueron los seores  los sitios que por el Inca les
fueron sealados y pusieron por obra y edificio los tales depsitos. Y
tardse en hacer estos depsitos y repartir las tierras cinco aos,
porque fueron muy muchos los depsitos que hicieron, los cuales mandaba
hacer Inca Yupanqui, por tener mucha cantidad de comida y tanta que no
le faltase. Y mediante la comida que ans tuviese, queria edificar la
ciudad del Cuzco de cantera y reparar los arroyos que la cercan; y
tenia en s, que teniendo bastimentos en tanta cantidad que no le
faltasen, que podia echar la gente que l quisiese [] hacer y edificar
los edificios y casas que ans reedificar queria.

Y los depsitos hechos y proveidos, y siendo ya las tierras repartidas y
acabadas de repartir, Inca Yupanqui mand juntar los caciques y seores
que, en todo lo ya dicho, le habian hecho servicio, y parecindole que
era justo hacelles algunas mercedes y dalles algun contentamiento, y
siendo ans juntos, diles y repartiles muchas joyas de oro y plata que
mediante aquel tiempo que en la obra estuvieron las habia mandado
labrar; y ansmismo les di  cada dos vestidos de las ropas de su
vestir,   cada uno dellos les di una seora naturales del Cuzco, de
su linaje, para que fuesen cada una destas mujeres principal del cacique
 quien ans le habia dado,  que los hijos que en las tales hubiesen,
fuesen herederos de los tales estados  seoros que sus padres
tuviesen; fundndose Inca Yupanqui por el deudo que con ellos por esta
va habia, que nunca ninguno dellos en sus dias se le rebelaria,  que
habria entre ellos  de los de la ciudad del Cuzco perptua amistad y
confederacion. Todo lo cual ans hecho, y visto por los caciques las
grandes _injurias_[41] que les hacia, todos se inclinaron  le besar los
pis y  le dar grandes gracias.  los cuales mand Inca Yupanqui que se
fuesen  descansar  sus tierras, y que dende  un ao volviesen  la
ciudad del Cuzco,  que en este tiempo, cada uno de ellos en sus tierras
hiciesen sembrar muchas sementeras de todas comidas, porque tenia que
seria menester, andando el tiempo;  que les encomendaba que en sus
tierras no hobiese ociosidad en los mancebos y en las mujeres, porque no
fuesen causa las tales ociosidades de tener los suyos resbios de mal
ejemplo; que procurasen ejecutar [ejercitar], todo tiempo que no
entendiesen en hacer sementeras, en las cosas de guerra, que los [y en
los] semejantes ejercicios, como era en saber esgrimir hondas, tirar
flechas, jugar con hachas  manera de pelea en batalla, blandir lanzas
con rodelas en las manos; todo lo cual habian de hacer en sus tierras
los mancebos, haciendo poner tantos  un cabo como  otro. Todo lo cual
oido por los caciques, dijeron que ans lo harian y que los decia lo que
era bueno. Y ans el Inca los despidi, y ellos, haciendo su
acatamiento, se salieron y se fueron.




_CAP. XIII.--En que trata de cmo se juntaron, despues de un ao pasado,
los seores caciques, y cmo Inca Yupanqui hizo reparar los dos arroyos
que por la ciudad del Cuzco pasan; y cmo cas los mancebos solteros que
habia, y cmo di rden en el proveimiento de comidas que en la ciudad
del Cuzco eran necesarias y repblica dl._


Idos que fueron los caciques  sus tierras, aquel ao que los tales
caciques habian destar en sus tierras  Inca Yupanqui, mediante este
tiempo, que no tuviese que hacer, tom por ejercicio de irse  cazar, lo
cual hacia los ms de los dias; y otros dias se andaba por la ciudad
mirndola y el sitio della, imaginando l en s la rden que le habia de
dar y el edificio  reedificacion que en ella pensaba hacer, como viese
que aquellos dos arroyos que la ciudad tomaban en medio, que eran gran
perjuicio en ella; porque, como las lluvias viniesen cada ao, ellos
venian de avenida,  como ans viniesen siempre, comian la tierra y se
iban ensanchando y metiendo por la ciudad, y via que aquello era
perjuicio para la ciudad y para los moradores della, y que para hacer
sus edificios y casas que en ella pensaba edificar, que era necesario
reparar primero las veras de aquellos dos arroyos, y que stos
reparados, podria edificar todo cualquier edificio sin temor que las
tales avenidas se los desluciesen.

Y el ao cumplido que  Inca Yupanqui le pareci que ya era tiempo que
tales seores comarcanos viniesen, inviles sus mensajeros, por los
cuales les inviaba  decir, que ya era tiempo que viniesen  la ciudad,
como ya l les habia dicho cuando de all fueron; y que ansmesmo
trujesen todos los ms ganados que pudiesen,  comidas  mantenimientos,
porque era ya llegado el tiempo que dellos  dello ternia necesidad.
Todo lo cual oido por los caciques, como ellos tenian ansmismo en
cuidado lo que as les mandara cuando dl se partieron, luego se
pusieron en camino, porque ellos ya tenian junto todo aquel menester
para traerlo, y ans estaban ya en camino; con todo lo cual se partieron
 vinieron  la ciudad del Cuzco  trujeron consigo toda la ms gente
que pudieron.

 llegados que fueron  la ciudad del Cuzco, hicieron su acatamiento al
Inca en esta manera, porque esta era la usanza que se tenia cuando
delante dl se vian: que como delante dl fuesen, alzaban las manos 
los rostros al sol, hacindoles sus mochas  acatamientos,  luego
ansmesmo las hacian al Inca no mnos; y las palabras que ans le decian
cuando ans le saludaban, que le decian: "Ah, Hijo del sol amoroso 
amigable  los pobres!" Esto dicho, ponanle delante sus presentes que
ans le traian,  luego le sacrificaban ciertas ovejas  corderos
delante dl con todo respeto  acatamiento, como  hijo del sol; y esto
ans hecho, el Inca los saludaba dicindoles que fuesen bien venidos, y
preguntndoles si venian buenos  si lo estaban ansmesmo sus tierras.
Todo lo cual que habeis oido hicieron estos seores caciques con Inca
Yupanqui, cuando delante dl se vieron, y l ansmismo dijo lo que
habeis oido.  djoles que diesen aquello que ans traian  aquellos
seores del Cuzco que all estaban,  ans se salieron de do el Inca
estaba, y ellos y aquellos seores del Cuzco fueron do los depsitos
eran,  pusieron todo el mantenimiento que traian  recaudo.

Y despues de haberse holgado con el Inca  con los seores del Cuzco
cinco dias, en sus fiestas  regocijos, Inca Yupanqui les dijo lo que
pensaba hacer,  como queria reparar  fortalescer aquellas veras de
aquellos dos arroyos que por la ciudad pasaban, contndoles el perjuicio
que la ciudad rescebia; y ellos dijeron questaban prestos para hacer
todo aquello que por l les fuese mandado; que les dijese la manera quen
ello se habia de tener, porque proveerian lo que para ello fuese
necesario.  ans, Inca Yupanqui les seal los nacimientos de los
arroyos, y desde  donde  l le paresci que habian de comenzar los
tales fortalecimientos y reparos, hasta la junta de los dos arroyos, que
es el remate de la ciudad do ellos llaman Pumachupa [Pumapchupan], que
dice "cola de leon"[42];  de all mand que este fortalecimiento 
reparo llegase hasta Muyna[43], ques cuatro leguas desta ciudad.  ans
los seores caciques medieron con sus cordones el espacio que habia
desde el comienzo de donde Inca Yupanqui [dijo] que comenzasen, hasta la
junta de los arroyos;  ans medido, repartieron entre s la parte que 
cada uno cabia del edificio que ans habian de hacer; y esto hecho,
mandlos Inca Yupanqui que hiciesen traer mucha piedra tosca, porque de
piedra tosca habia de ser el reparo,  que la mezcla que habia de entrar
entre piedra y piedra, que mirasen que habia de ser un barro pegajoso,
que ya que el agua lo mojase, no lo despegase, y que ntes estuviesen
las piedras ms asidas unas con otras y el agua no comiese la tal
mezcla. Y ans, los caciques dieron rden en buscar el tal barro 
mezcla  traer la piedra tosca que ans les era mandado todo; lo cual
ans traido, comenzaron su edificio.  mand que este edificio 
fortalecimiento llegase hasta la Muyna[44]; porque, como fuese reparado
este arroyo de la ciudad de abajo, por donde las tierras  sementeras
eran, y  las lluvias viniesen las tales avenidas, este arroyo no
rompiese las barrancas  se entrase por las tierras  hiciese mal y dao
en los tales sembrados.

Y esto hecho  proveido, mand  los seores del Cuzco que para cierto
dia queria con ellos comunicar cierta cosa que convenia mucho al bien de
la ciudad  su repblica;  los cuales dijo, como ya ans fuesen juntos,
que habia gran necesidad de hacerse depsitos de ropa en cantidad, y
que para aquello queria hacer una gran fiesta  los caciques, en la cual
fiesta, viendo l que estaban contentos, que se lo queria decir  mandar
que ans lo hiciesen  lo proveyesen de sus tierras.  los seores
dijeron que era cosa muy conveniente  bien acordada, que ellos querian
dar rden  mandar que se hiciese mucha chicha; y esto hecho 
aderezado, hicironselo saber al Inca; el cual, como supiese que todo
hecho estaba, dijo que otro dia queria que comenzase la fiesta;  ans
mand llamar todos aquellos caciques seores,  siendo delante dl, les
dijo cmo se queria holgar  regocijar con ellos, y ellos lo recibieron
 gran merced.

 otro dia de maana fu traida mucha juncia y echada por toda la plaza
 traidos muchos ramos que hincaron en ella, de los cuales ramos fueron
colgados muchas flores  muchos pjaros vivos;  ans, los seores del
Cuzco salieron muy bien vestidos de las ropas que ellos ms preciadas
tenian, y el Inca juntamente con ellos;  ansmismo vinieron los
caciques, los cuales traian vestidos los vestidos que el Inca les diera.

 luego fueron sacados all  la plaza mucha y muy gran cantidad de
cntaros de chicha; y luego vinieron las seoras, ans las mujeres del
Inca como las dems principales, las cuales sacaron muchos y diversos
manjares;  luego se sentaron  comer todos,  despues de haber comido,
comenzaron  beber,  despues de haber bebido, el Inca mand sacar
cuatro atambores de oro,  siendo all en plaza, mandronlos poner 
trecho en ella,  luego se asieron de las manos todos ellos, tantos 
una parte como  otra,  tocando los atambores, que ans en medio
estaban, empezaron  cantar todos juntos, comenzando este cantar las
seoras mujeres que detrs dellos estaban; en el cual cantar decian 
declaraban la venida que Uscovilca habia venido sobre ellos,  la salida
de Viracocha, [ cmo] Inca Yupanqui le habia preso  muerto, diciendo
que el sol le habia dado favor para ello, como  su hijo;  cmo despues
ansmismo habia desbaratado y preso y muerto  los capitanes que ans
habian hecho la junta postrera.  despues deste canto, dando loores y
gracias al sol  ansmismo  Inca Yupanqui, saludndole como  hijo del
sol, se tornaron  sentar.  ansmismo comenzaron  beber la chicha que
all tenian, que segun ellos dicen habia muy mucha, y en muy gran
cantidad.  luego les fu traida all mucha coca  repartida entre todos
ellos; y esto as hecho, se tornaron  levantar  hicieron, ansmismo
como habeis oido, un canto y baile.

La cual fiesta dur seis [dias], en fin de los cuales, el Inca les dijo
 aquellos caciques seores, que para el ser del Cuzco convenia que en
l hobiese depsitos de ropa, ans de lana como de algodon;  que
ansmismo convenia que hubiese depsitos de unas mantas de cabuya bastas
 gruesas, con unos cordeles de  dos palmos en las puntas dellas, con
los cuales las atasen  los pescuezos como mejor les paresciese  los
indios que ans se diesen, las cuales se habian de repartir  los
trabajadores  obreros que en los reparos de la obra de los arroyos
andaban,   los que ansmesmo en los dems edificios habian de andar,
para que en las tales mantas de cabuya trujesen  acarreasen la tierra 
piedra que ans era necesaria para la tal obra,  que como tuviesen
estas mantas ya dichas, no gastasen las suyas propias, que eran de lana
 algodon,  sus capas con que ellos se cubren. Todo lo cual oido por
los seores caciques que all eran, dijeron  Inca Yupanqui que les
placia y holgaban de lo hacer bien ans como el Inca se lo habia
mandado.

 salidos de all, luego enviaron  sus tierras, pueblos  provincias; 
para que hubiese efecto este beneficio, mandaron que luego en sus
tierras fuesen juntas muchas mujeres,  puestas en casas y corrales, les
fuese repartida mucha lana fina  de diversos colores, y que ansmesmo
fuesen puestos y armados muchos telares,  que ans hombres como
mujeres, con toda la ms brevedad que fuese posible, hiciesen la ropa
que les habia cabido, cada uno por s, segun la medida del largor y
anchor que les fu dada. Y esta ropa ans hecha  acabada, fu traida 
la ciudad del Cuzco;  como all fuese, el Inca mand  los principales
del Cuzco que la mandasen poner en los depsitos que para tal ropa ans
habian mandado hacer.

Y esto ans hecho, el Inca  los seores  los dems caciques,
anduvieron fortaleciendo y reparando estas veras destos dos arroyos de
la ciudad del Cuzco, que ya habeis oido, andando siempre ans l como
ellos sobre los tales obreros que en la tal obra andaban, dndoles la
ms prisa que podian  que con toda brevedad hiciesen y acabasen los
tales reparos y fortalecimientos, en la cual obra estuvieron cuatro
aos, dndose la brevedad que les fu posible hacer  acabar su obra.

Donde, como fuese acabada, el Inca orden  mand que se hiciese otra
fiesta, segun que las que ya os hemos contado, en la cual fiesta
participasen  gozasen della ans los seores como los dems sus
sbditos; en la cual fiesta estuvieron treinta dias; en fin de los
cuales mand el Inca que luego saliesen de la ciudad del Cuzco cierta
suma de orejones, los cuales fuesen por las tierras de aquellos seores
que all eran  supiesen  le trujesen por cuenta qu suma habia en las
tales tierras  pueblos de mancebos solteros  mozas solteras,
mandndoles  los caciques  principales que inviasen  hacer saber 
sus mayordomos, _llactacamayos_ que ellos llaman, que aquella era su
voluntad  mando,  que luego con toda brevedad les dijesen  diesen la
cuenta  los tales orejones de lo que se enviaba  saber, los cuales con
toda brevedad volviesen; todo lo cual fu ans hecho  despachado. 
habida por los orejones en los tales pueblos  provincias la cuenta 
razon de su demanda, volvieron  la ciudad del Cuzco, donde, siendo
delante del Inca, le dieron la razon de lo que ans habian sabido.

Y entendido por el Inca la cantidad de mancebos  mozas solteras que
habia en los tales pueblos  provincias, mand  aquellos seores, sus
tres buenos amigos, que luego se partiesen para los tales pueblos 
provincias,  que llevasen consigo todos los caciques  seores que al
presente all eran con l, en presencia de los cuales, en cada pueblo 
provincia que llegasen, casasen los mozos de una provincia con las mozas
solteras de la otra,  las mozas solteras de la otra con los mancebos de
la otra;  ans fuesen haciendo por las tierras  subjeto de aquellos
seores caciques que con l eran, para que creciesen  multiplicasen 
tuviesen perptua amistad, deudo y hermandad los unos con los otros. Y
esto ans proveido, el Inca hizo muchas y grandes mercedes [] aquellos
seores caciques, dndoles muchas ddivas;  ans, se partieron aquellos
seores del Cuzco  los dems caciques, y fueron  hacer lo que ya
habeis oido.

 ans, qued el Inca en la ciudad del Cuzco con los de la misma ciudad
 con algunos seores de los pueblos de los que en torno de la ciudad
estn  una legua,   media,   menos;  los cuales mand,  ansmesmo
 los de la ciudad del Cuzco, que luego trujesen delante dl, un seor
de aquellos por s, los mancebos  mozas solteras que ans en sus
pueblos tenian.  siendo traidos delante dl los tales mozos  mozas, el
mismo Inca los cas  todos; y esto hecho, mand sacar de los depsitos
la ropa necesaria que  todos estos bastase, y l por su mano la di 
reparti  todos, ans hombres como mujeres, dando  cada uno dos
vestidos; y ansmesmo les di  cada uno destos una manta de cabuya ms
de los vestidos que les daba, para que con la tal manta trabajasen sus
labores y ejercicios  no gastasen en aquellos los vestidos que les
daba; y ansmismo les reparti  les hizo repartir el maz y carne seca
 pescado seco,  ovejas _cupre_[45]  loza con que se sirviesen, 
todo lo dems que  l le pareci que necesario les era para tener casa
cada uno dellos  lo necesario que les era tener en ella. Y mand que
cada cuatro dias se diese  repartiese  todos los del Cuzco lo que cada
uno habia menester de comida  proveimiento, visto y sabido por la casa
del [el?] nmero de servicio [que] cada uno dellos tenia, [] que ans
les fuese dado el proveimiento que ans les fuese necesario para s 
para su servicio, mandando que de los depsitos se sacasen los tales
bastimentos  comidas,  que dellos se hiciesen en la plaza de la ciudad
grandes montones de las tales comidas, y de all se les fuese
repartiendo por su medida, cuenta y razon, dando  cada uno lo que ans
hobiese menester; el cual beneficio mand que siempre se hiciese 
durase el tiempo que la ciudad del Cuzco fuese. Y ans dur deste seor
Inca Yupanqui este beneficio  proveimiento, hasta que los indios fueron
subjetos con la entrada de los espaoles en estos reinos, con cuya
entrada todo esto se perdi  cebs.




_CAP. XIV.--En que trata cmo Inca Yupanqui constituy y orden la rden
que se habia de tener en el hacer de los orejones, y los ayunos,
cerimonias  sacrificios que en el tal ordenar se habian de hacer,
constituyendo en este tiempo que esto se hiciese, una fiesta al sol, la
cual fiesta y ordenamiento de orejones llam y nombr Raymi._


Acabado de proveer Inca Yupanqui la rden que se habia de tener en el
proveimiento de la ciudad del Cuzco  su repblica, volvieron los
seores sus tres buenos amigos que ans l habia enviado  casar los
solteros, como ya la historia os ha contado;  siendo ya en el Cuzco
estos seores  los dems que en la ciudad eran, mand Inca Yupanqui que
todos se juntasen en su casa otro dia de maana, porque queria comunicar
con ellos cierta fiesta, la cual fiesta queria que se hiciese cada ao
al sol, por la vitoria que le habia dado y hecho Seor; y porque desta
fiesta hubiese memoria, queria constituir en ella cierta cosa que all
con ellos en su junta comunicaria. Y otro dia de maana se juntaron
estos seores en las casas del Inca, que comunic con ellos la fiesta
que ans queria hacer;  para que della hobiese memoria para siempre,
djoles Inca Yupanqui que queria bien que en esta fiesta se hiciesen
los orejones con ciertas cerimonias y ayunos, porque una cosa semejante
que aquella, que era seal y insignia para que por toda la tierra fuesen
conoscidos dende el menor hasta el mayor de aquella ciudad por tales
seores  hijos del sol, porque le parecia que, desde all adelante,
habian de ser tenidos  respetados los de aquella ciudad por los de toda
la ciudad[46] y de la tierra ms que habian sido hasta all;  que
porque habian de ser llamados hijos del sol, queria que fuesen hechos y
ordenados orejones en aquella fiesta del sol con muchas cerimonias 
ayunos; porque los que habian sido hechos orejones hasta all, ellos y
sus padres les horadaban las orejas cada y cuando que querian  bien les
estaba,  porque aquello era cosa que tan fcilmente se debiese de
hacer, por lo que ya tenia dicho, que le parecia que en lo tal era bien
que hubiese rden  cerimonias en la manera siguiente: Que se juntasen
los deudos del mozo que ans habia de ser hecho orejon, como fuese
natural de partes de padre de la ciudad del Cuzco y que l y su padre y
madre fuesen seores, y sin, lo fuese el padre; y si caso fuese que no
tuviese padre, que los deudos de su padre  ms cercanos; y que stos
hiciesen cierta fiesta  todos los dems deudos, y que en esta fiesta
diesen rden  dijesen como querian hacer orejon  aquel tal su hijo 
deudo; que les regoci...[47] que en la tal fiesta se hallasen y con sus
prosperidades y mantenimientos le favoreciesen; [] aunque fuese el que
la tal fiesta habia de hacer el ms rico de los deudos, se habia de
encomendar  que le favoreciesen los dems sus deudos en la tal fiesta y
otras cosas que ans le subcediesen, con lo que ans tuviesen; porque
les queria dar  entender, que por prsperos que fuesen, habian de tener
en mucho  los que tenian no tanto, porque, al fin, podria ser posible
que el que al presente se va en prosperidad, que podria perderse, y el
otro que no tenia tanto, estar aumentado en bienes y le podria socorrer;
y porque siempre tuviesen una hermandad y confederacion, daba aquella
rden  aquella manera.  que de all adelante, que dems del nombre que
de[48] Seor tenia, el sobrenombre que ellos y los dems le nombrasen
cada y cuando que con l alguno hablase, que le nombrasen _Huaccha
ccuyac_[49], que dice "amoroso de los pobres,"[50] [de] la cual
institucion, los dems sus descendientes ans se intitularan.

Y volviendo al caso, djoles, que, siendo ans juntos, sealaran un dia
en el cual dia se juntasen las mujeres de los tales deudos del que ans
habia de ser hecho orejon, y siendo ans juntas las tales mujeres, que
los tales padres del mozo trujesen cierta lana negra, la que bastase
para una camiseta para su hijo, y ans traida, la repartiesen entre
aquellas mujeres; y que otro dia, en aquel mesmo sitio, la hilasen 
diesen hecha; y que el tal mozo, aquel dia que la tal camiseta se
hiciese, parta de all por la maana y vaya ayunando al campo, y lleve
otros mozos consigo deudos suyos, y l y ellos cojan  traigan cada
sendos haces de paja, porque no haya en ellos ociosidad, sino que sepan
 deprendan  ser domeados,  que si acaso fuere tuvieren necesidad de
comida, que sepan qu cosa es andar en el trabajo  ayunando;  ans
traida esta paja, la den  repartan entre aquellas mujeres que la
camiseta le han hecho; [] dende  cinco dias, se tornen  juntar otra
vez  hagan otra fiesta, en la cual fiesta hagan aquellas mujeres cuatro
cntaros de chicha, los cuales cntaros de chicha estn hechos desde que
en esta fiesta fueren hechos, hasta que toda la fiesta del sol se acabe,
 questn siempre bien atapados; los cuales cntaros lleva cada uno
cinco arrobas; y que dende  cinco dias, este mozo vaya ayunando al
cerro de Guanacaure, yendo solo, y coja otro haz de paja y reprtala 
aquellas mujeres que la chicha le hicieron; el cual mozo, desde que la
camiseta se le teja  haga, ha de ayunar siempre hasta el dia que haya
uno de ser armado orejon;  que no coma sino fuere maz crudo,  que no
coma carne, ni sal, ni aun tenga que hacer con mujer; y dende  un mes
que este ayuno comenzare, los tales parientes le traigan una moza
doncella que no haya conocido  varon, la cual moza, estando ansmismo
en el ayuno, haga cierto cantarillo de chicha, el cual cantarillo
llamen _caliz_[51]; y esta moza ande siempre en compaa deste mozo en
los sacrificios  ayunos que mientras la fiesta durare [hiciere?],
sirvindole; y esta chicha hecha por la tal moza, los parientes del
novel la tomen y lleven por delante,  ansmesmo la moza con l llevando
aquel cantarillo de chicha llamado _caliz_; y ans le llevan al tal
novel  la guaca de Guanacaure, que es legua y media de la ciudad, y en
una fuente que all hay, los parientes laven todo el cuerpo  este
novel, y despues de lavado, le tresquilen el cabello muy tusado, y
despues de tusado, vstanle aquella camiseta que le hicieron aquellas
mujeres primeras, de lana negra, y clcenle unos zapatos hechos de paja,
los cuales el mozo haya hecho estando en su ayuno, para que sepan, que
si en la guerra anduviere y le faltaren zapatos, que los sepa hacer de
paja y seguir los enemigos con ellos; y ans estos zapatos calzados,
pnganle en la cabeza una cinta negra, y encima desta cinta pnganle una
honda blanca, y tenle al cuello una manta blanca que cuelgue  las
espaldas, la cual haya de ser angosta de dos palmos en ancho  que le
tome de la cabeza hasta los pis; y esto hecho, pnganle en las manos un
manojo de paja del gordor de una mueca, las puntas de la cual paja
lleve para arriba, segun aquella nace, y del remate desta paja
culguenle cierto copo de lana larga, que casi parece un copo de camo
blanco y largo; y ya quest ans, llegue  do la guaca est,  la moza
que ans consigo lleva, de aquel cantarillo _caliz_ hincha dos vasos
pequeos de chicha y dlos al novel, el cual beba el uno, y el otro dlo
 beber al dolo, el cual derramar delante dl. Y esto hecho, se
descienda el tal novel y sus parientes de la guaca, y vnganse  la
ciudad; y el novel traiga aquella paja, as enhiesta, en las manos; 
siendo ans en la ciudad, vistan al novel una camiseta colorada  con
una lista blanca de abajo arriba por medio de la camiseta, con cierta
flocadura segun por el remate de la camiseta, y pnganle en la cabeza
una cinta colorada con una lista de cualquier color; y estando ans,
pnganle aquella manera descapulario en las espaldas; y de all, vayan 
una guaca que yo maana sealar, la cual se llama Anaguarque, y
llegados all, hagan su sacrificio ofrecindole cierta chicha y haciendo
delante della un fuego, en el cual fuego le ofrezcan algun maz  coca y
sebo;  cuando ans fueren, lleven los parientes deste novel, que casi
quieren imitar  padrinos, unas alabardas grandes y altas de oro 
plata, y siendo ya el sacrificio hecho, aten en lo alto, en los hierros
destas alabardas, aquella paja que en las manos ans llevan, colgando
[de] los tales hierros aquella lana que ans cuelga de la paja; y
estando ya ans atada esta paja, dn  cada uno de sus noveles una
alabarda destas en las manos; y esto ya hecho, jntenlos todos  estos
noveles que all se hallaren y mndenles que partan de all corriendo
todos juntos con sus alabardas en las manos, bien ans como si fuesen
siguiendo alcance de enemigos, y este correr sea desde la guaca hasta un
cerro do se parece esta ciudad; [] estn all en este sitio, para que
vean ciertos y [seguros?] cmo llegan estos caballeros noveles
corriendo, y quin es aquel que primero llegare corriendo, y este tal
hnrenle los suyos y dnle cierta cosa y dganle que lo hizo como buen
orejon,  dnle por sobrenombre _guaman_, que dice "halcon"; y estos
tales que ans se extremaren, cuando orejones fueron hechos, sean
conocidos, para cuando la ciudad del Cuzco tuviere guerra, suban  los
poles, como ms ligeros,  combatan con los enemigos.

 otro dia salgan de la ciudad,  yo ansmismo sealar otra guaca, la
cual guaca se llamar Yavir, la cual ser el dolo de las mercedes; 
siendo ya en ella, hagan hacer un gran fuego  ofrezcan  esta guaca 
al sol estas ovejas  corderos, degollndolos primero, con la sangre de
los cuales les sea hecha una raya con mucha reverencia por los rostros,
que les tome de oreja  oreja; y ofrezcan ansmismo  este fuego mucho
maz  coca, todo lo cual sea hecho con grande reverencia  acatamiento,
ofrecindolo al sol, y all le pidan estos noveles,  cada uno por s,
que le d prosperidades y le aumente sus ganados, y los mire y libre de
cualquier mal que les venga. Y esto acabado, les sea tomado juramento 
cada uno por s, delante del dolo, que ternn cuidado de siempre acatar
y reverenciar al sol y labrarle sus tierras, y ser obedientes al Inca 
siempre tratarle verdad y serle leal vasallo  no tratarle traicion, 
que cada y cuando que sepa que traicion le hace alguno al Inca, se lo
manifestar  dir;  que lo mismo ser leal  la ciudad del Cuzco; y
que cada y cuando que el Inca tenga guerra  la ciudad del Cuzco, que
servir con su persona  armas en la tal guerra,  que morir en defensa
della  del Inca.

Y esto jurado, el seor que all estuviere en la guaca, ante quien la
jura hiciere, le responda en nombre  lugar del sol  de aquel dolo,
que se lo agradece,  que ans lo haga;  que le diga que el sol h por
bien que sea _auqui_[52], que dice "caballero." Y esto hecho, que el tal
novel rinda gracias por ello ah al sol,  que luego all le vistan una
camiseta muy pintada, y le pongan una manta muy pintada encima, todo lo
cual sea ropa fina, y que le cuelguen de las orejas unas _orejeras_
grandes de oro colgando, con un hilo colorado atadas, y que le pongan
una venera de oro grande en los pechos, y que le calcen unos zapatos de
enea,  que le pongan en la cabeza una cinta muy pintada, que llaman
_pillaca llauto_; que encima desta cinta le pongan una patena de oro, y
que hasta all ningun mozo se la pueda poner,  si cosa fuere que all
se le olvidare de poner, nunca se le pueda poner en sus dias. Y que esto
hecho, le hagan tender los brazos al tal novel,  que aquellos sus
parientes que all andan con l como padrinos, le dn ciertos azotes en
los brazos con unas hondas, para que se acuerde y tenga memoria de la
tal jura que all hace y merced que le fu hecha. Y esto hecho,
desciendan ans todos juntos  la plaza desta ciudad, ans vestidos 
adornados como estuvieren, donde han de hallar  todos los seores del
Cuzco vestidos de unas camisetas largas  coloradas que les d hasta los
pis, los cuales tengan sobre sus mesmas cabezas [pieles de leones con
sus rostros][53],  los rostros destos leones tengan en drecho[54] de
los suyos mismos, las cuales cabezas de leones tengan ansmismo unas
orejas de oro;  ansmismo han de tener consigo estos seores que en la
plaza ans estn, cuatro atambores de oro.

 como los noveles lleguen  la plaza, pnganse en ala  la parte de
abajo, los rostros hcia do el sol sale; y como ans lleguen, hinquen
las alabardas que ans traen, en el suelo, cada uno delante de s. Y
como esto sea hecho, los seores que all estn, comiencen su canto y
toquen los atambores; y despues de haber cantado y holgdose, sintense
todos ans en ala como estn, y beban cada dos vasos de chicha y otros
dos ansmismo ofrezcan al sol, derramndolos delante de sus alabardas, y
dende  poco, levntense y tornen  su cantar; en el cual canto han de
dar grandes loores al sol y rogarle que  su pueblo   sus noveles
guarde  aumente; y este canto acabado, tornen  beber. Y esto han de
hacer treinta dias, desde el dia que comience.--Y desta manera van cada
noche bien arropados de chicha; porque su principal felicidad, en todas
sus obras  cosas que hacen, es el bien beber, y mientras ms beben, ms
seor, porque tienen posibilidad para ello.

 orden que estos treinta dias cumplidos, se juntasen all en la plaza
los parientes destos noveles  trujesen los noveles all consigo,  que
hincada la alabarda, y estando ellos en pi, tomasen con las manos la
alabarda,  ans, tendidos los brazos, los parientes les diesen con una
honda en ellos, para que tuviesen memoria  se acordasen desta fiesta; y
que esto hecho, fuesen de all  una fuente que dicen
_Calixpucquiu_[55], que dice "el manantial del Calix"[56], y siendo ya
all, que se laven todos,  la cual fuente han de ir ya que quiera
anochecer.  siendo ans lavados, hnse de vestir otras camisas
preciadas, y ans vestidos, sus parientes los apedrean con unas
tunas[57], y cada pariente, ans como le haya apedreado con las tunas,
sean obligados  les ofrecer  los tales noveles ciertas joyas  piezas
de ropa,  denle ansmismo, en fin desto,  cada uno destos noveles,
una honda. Y esto acabado, cada uno destos noveles ha de volver  su
casa, la cual casa ha de hallar muy limpia,  muy buena lumbre hecha en
ella, y todos sus parientes  parientas en ella; y entnces han de sacar
los cuatro cntaros de chicha que hicieron en el principio de la fiesta,
de los cuales cntaros han de beber todos, y al tal novel han de
imbriagar con la tal chicha de tal manera, que no[58] tenga sentido; 
desque ya est ans, hnle de sacar del aposento, y donde ellos mejor
les pareciere, all le horaden las orejas. Y otro dia de maana, salgan
todos los noveles  la plaza todos juntos y en rden de pelea y bien
ans como si quisieran dar batalla, con sus hondas en las manos y  los
cuellos unas bolsas de redes, en las cuales traigan muchas chinas; y
puestos tantos de un cabo como de otro en la plaza, comiencen 
batallar; la cual batalla han de dar  fin de que han de entender que
ans han de pelear con sus enemigos. Y desta manera me parece que han de
ser estas cirimonias, y deste arte ternan rden [en] el hacer de los
orejones y no lo que ha sido hasta aqu.

Oido por los seores lo que Inca Yupanqui tenia ordenado, dijeron que
aquello estaba muy bien ordenado  pensado, que as se hiciese de all
adelante,  que les dijese, que desde cundo queria que comenzase
aquella fiesta? Les dijo, que de all  treinta dias se podria
comenzar, porque de all comienza el mes de do principiaba el ao; y
ellos le rogaron, que porque hasta all no habian tenido rden por do
conociesen el ao  los meses dl, que tuviese [por bien?] de
sealrselo y decilles de donde comenzaban,  los nombres de los tales
meses. Y el Ynca les respondi, que despues de aquella fiesta del sol,
tenia l pensado de dar rden en aquello; mas, pues que ellos le rogaban
que se los dijesen y sealasen (_as_), que l los queria hacer aquella
merced;  que al presente no habia lugar de les dar razon de aquello,
porque pensaba sealar y ordenar en los tales meses otras fiestas en que
todos ellos se regocijasen  hiciesen sus sacrificios; que de all 
diez dias, les diria la rden que en aquello habian de tener  las
fiestas que les habian de regocijar  sacrificios que ans habian de
hacer. Y esto dicho, salieron de su acuerdo l y los dems seores, los
cuales se fueron cada uno  su posada, donde comenzaron  dar rden 
sus fiestas, que ya habeis oido que dende  treinta dias habian de
comenzar; los cuales treinta dias pasados, hicieron su fiesta en la
manera que habeis oido; y dende entnces lo continuaron hacer en la
manera ya dicha, hasta este ao en que estamos de mill y quinientos y
cincuenta y un aos.--Esta fiesta y las dems que este Seor constituy,
aunque se las quieran quitar en esta ciudad del Cuzco, las suelen ellos
hacer oculta  secretamente en los pueblecillos que estn en torno de la
ciudad del Cuzco.




_CAP. XV.--En que trata de cmo Inca Yupanqui seal el ao y los meses
y los puso nombre, y de las grandes idolatras que constituy en las
fiestas que ans orden que se hiciesen en los tales meses;  de cmo
hizo relojes de sol por los cuales viesen los de la ciudad del Cuzco
cuando era tiempo de sembrar sus sementeras._


Pasados que fueron los diez dias que Inca Yupanqui dijo  los seores
que despues de aquellos se juntasen con l otra vez, en la cual junta
les habia de decir la rden que ans le pedian que hiciese del ao y
meses  de las ms fiestas que ellos habian de tener  guardar, Inca
Yupanqui les dijo que l habia muchos aos que habia imaginado los meses
 tiempo del ao, los cuales habia hallado que eran doce,  que no
pensaba decilles destos doce meses  tiempos cosa, sino fuese bien ans
como fuesen entrando y las tales fiestas que ellos en ellos habian de
hacer l fuese constituyendo; mas, pues ellos se lo habian pedido, que
l se lo queria pedir (_as_) y decir y declararles las fiestas 
sacrificios que en los tales meses ans habian de hacer, que estuviesen
atentos  los tomasen bien en su memoria; que dems desto, ans mesmo
habia pensado de hacer cierta cosa que l llam _Pachaunanchango_, que
quiere decir "conocedor de tiempo"[59],--que podemos presumir por
relox,--por el cual ellos y sus descendientes, ya que perdiesen la
cuenta de los meses, para que le entendiesen cuando era el tiempo del
sembrar,  laborar,  aderezar sus tierras.

 ans, los seores estando atentos, Inca Yupanqui les dijo:  este mes
que viene, en el cual se han de hacer los orejones, como ya os tengo
dicho, que es de donde el ao comienza, le llamareis y llamarse ha
_Pucuy quillaimi_[60], que es nuestro mes de diciembre; y al mes de
enero llamaba ha tiempo _Coyquis_; y al mes de hebrero llam
_Ccollappoccoyquis_[61]; y al mes de marzo llaman _Pachapoccoyquis_[62];
y al mes de abril _Ayrihuaquis_[63]; y al mes de mayo llaman
_Aymorayquis quilla_[64]. En este mes constituy  mand Inca Yupanqui
que se hiciese otra fiesta al sol, muy solene, en la cual se hiciesen
grandes sacrificios,  fin de qul les habia dado la tierra y el maz
que en ella tenian, y que desde que entnces comenzaran  cojer sus
maces, comenzase la fiesta y durase hasta en fin del mes de junio; y
que en este mes de junio, que llam _Htun cosqui quillan_, que los que
en el mes de diciembre pasado eran ordenados orejones, en aquesta
fiesta que constituia en este mes de junio, se vistiesen de camisetas
tejidas de oro y plata y de plumas tornasoles, y que ans puestos de sus
plumajes y patenas  brazaletes de oro, saliesen  esta fiesta; y que en
esta fiesta diesen fin  sus ayunos y sacrificios, que desde que eran
ordenados orejones hasta all habian hecho; y comenzasen de all a
holgarse y celebrar la otra que ans constituia que se habia de hacer al
sol por las simenteras,  la cual fiesta que ans comenzaba desde el mes
de mayo hasta fin de junio, como ya habeis oido, llam  nombr
_Yahuarincha aymoray_[65]. La cual fiesta mand que se hiciese en la
plaza do agora es el espital, en la ciudad del Cuzco, que es  la salida
desta ciudad, do llaman Rimacpampa;  la cual fiesta habian de salir
vestidos los seores de la ciudad de unas camisetas coloradas que les
daba hasta en pies; en la cual fiesta mand que se hiciesen grandes
sacrificios  los dolos, do se les quemase  sacrificase muchos ganados
 comidas  ropa, y en las tales guacas fuesen ofrecidos muchas joyas de
oro y plata.

Al mes de julio le llamaron _Cahuarquis_[66], en el cual no mand que se
le hiciese fiesta ninguna, mas de que les dijo que en este mes se habian
de regar sus tierras,  habian de comenzar  sembrar su maz  papas 
quinua[67] hasta el mes que entraba  salida del setiembre; y al mes de
agosto llam _Capacsiquis_[68]; y al mes de setiembre llam
_Cituaiquis_[69]. En este mes dicen que constituy Inca Yupanqui que se
hiciesen dos fiestas, la una que casi quiere parecer  la que nos
hacemos de San Juan, porque se levantan  media noche y se lavan hasta
que rie el dia, y llevan ciertos hachos encendidos; y despues de ser
lavados, dnse con estos hachos en las espaldas,  dicen que echan de s
toda dolencia  mal que tengan.  la otra fiesta es [la] que llam este
Inca Yupanqui _Purappucquiu_[70], [] ansmismo la hacia  mand hacer
en este mes; la cual mand que se hiciese  las aguas,  que ansmismo
las hiciesen sacrificios; y en estos sacrificios mand que se ofreciese
mucha ropa y ovejas y coca, y que de todas cuantas yerbas y plantas que
habia en los campos, trujesen las flores dellas; todo lo cual mand que
ofreciesen  las aguas en esta manera: que tomasen mucha cantidad de
ropa y la echasen en aquel rio del Cuzco en la parte do se juntan los
dos rios; que ansmismo trujesen muchas ovejas  corderos  que los
ofreciesen al agua y los degollasen en aquel lugar do la ropa era
echada, y que hiciesen luego all un gran fuego en el cual quemasen
estas ovejas  corderos,  la ciniza de los tales ans quemados, la
lanzasen en el agua en aquel mesmo sitio, y que luego tras esto,
lanzasen en el rio las flores que ya habeis oido;  tras esto, mand que
echasen en el agua mucha coca molida  desmenuzada. Y tras esto se
ponia, cuando se ponia el sol[71], en cierto sitio, en el cual estuvo
seguro en pi en una parte donde bien ver se pudiese, y ans como
conociese desde aquel sitio do l se paraba, el curso por do el sol iba
cuando se ponia, en aquel derecho, en lo ms alto de los cerros, hizo
hacer cuatro pirmides  mrmoles de cantera, los dos en medio menores
que los otros dos de los lados, y de dos estados de altor cada uno,
cuadrados,  apartado uno de otro una braza, salvo que los dos pequeos
de enmedio hizo ms juntos, que del uno al otro habr media braza. Y
cuando el sol salia, estando uno puesto do Inca Yupanqui se par para
mirar y tantear este derecho, sale y va por el derecho y medio destos
dos pilares, y cuando se pone, lo mismo, por la parte do se pone; por
donde la gente comun tenia entendimiento del tiempo que era, ans de
sembrar, como de coger; porque los relojes eran cuatro  do el sol
salia, y otros cuatro  do se ponia, do se diferenciaban los transcursos
y movimientos que as el sol hace en el ao. Errse el Inca Yupanqui en
el tomar del mes para que vinieran  una y  nuestra cuenta los meses
del ao que ans seal, porque tom de diciembre, habiendo de tomar de
enero; mas, al fin, l supo de entenderse y dar rden  su repblica.




_CAP. XVI.--En que trata cmo Inca Yupanqui reedific la ciudad del
Cuzco,  cmo la reparti entre los suyos._


Despues que Inca Yupanqui hubo hecho  dado rden en el ao  meses 
fiestas que en l se habian de celebrar, y hechos los relojes,
habindose recreado  holgado en las cosas que habeis oido tiempo y
espacio de dos aos, el cual tiempo gast este Seor en estarse en su
pueblo, porque los naturales  caciques que  l estaban sujetos
tuviesen espacio y tiempo para holgarse en sus tierras del trabajo que
habian pasado en el reparo que ans habian hecho en los arroyos de la
ciudad del Cuzco,  porque ans tuviesen espacio  tiempo de sembrar 
coger grandes sementeras, con las cuales se reparasen de comidas  todos
proveimientos,  tuviesen con que poder servir  contribuir  la ciudad
del Cuzco y  los depsitos que en ella eran; parecindole que ya
rescibia su persona  los dems algun tanto de pena por la ociosidad que
ans tenian l y los dems, ajuntse un dia con los principales de la
ciudad del Cuzco  djoles: que ya habia ociosidad; que le parecia que
ya era tiempo que los caciques  seores  l subjetos viniesen con sus
comidas  bastimentos  la ciudad del Cuzco  trajesen consigo toda la
ms gente que ser pudiese, porque tenia en s acordado de hacer
reedificar la ciudad del Cuzco de tal manera, que para perpetuamente
fuese hecha y fabricada de ciertos edificios que l en s tenia pensado,
 que despues que fuesen hechos, ellos los verian; para lo cual era
necesario mucha y muy gran cantidad de gente,  que para esto era
necesario que saliesen de la ciudad ciertos seores de los que all en
aquella junta con l eran;  que luego all viesen los que querian ir,
porque, con los que quedasen, l tenia necesidad, mientras los que
habian de ir fuesen, de hacer  proveer lo que para el tal edificio
fuese necesario.  luego all fueron nombrados diez seores, con veinte
orejones, los cuales se partieron luego de all  fueron  los pueblos 
provincias  hacer traer y proveer lo que ya habeis oido.

Inca Yupanqui  los dems seores que all quedaron, as como fueron
salidos de su consulta, fueron por todo el torno de la ciudad en cinco
leguas, y en el [lugar] que les pareci, buscaron  miraron do hobiesen
sierras  sitios do se pudiese sacar piedra y cantera,  barro, 
tierras para hacer las mezclas que los tales edificios habian de llevar;
donde hallaron que en el sitio de _Saluoma_[72] habia mucha y muy gran
cantidad de piedra  muy grandes canteras.  visto por el Inca  los
dems seores que ya all tenian aparejo  recaudo  mucha y muy gran
cantidad de cantera, se volvieron  la ciudad, donde dieron rden,
luego que llegados fueron, en la manera que ans habian de traer 
acarrear la tal cantera; para lo cual mandaron que fuesen hechas muchas
y muy gran cantidad de sogas gruesas,  maromas de niervos  de cueros
de ovejas.

[Ya] que esto ans fu hecho, Inca Yupanqui traz la ciudad  hizo hacer
de figuras de barro, bien ans como l la pensaba hacer y edificar; 
luego questo fu hecho, llegaron en aquella sazon  tiempo aquellos
orejones  seores que habian ido  hacer traer proveimiento y comida 
cantidad de gente para hacer los tales edificios, como ya la historia os
ha contado;  como ans llegasen, los caciques saludaron al Inca en la
manera que ya os digimos, y el Inca los recibi con intraable amor, con
los cuales le pareci que seria bien holgarse con ellos cinco dias, y
as fu hecho. En cabo de los cuales, parescindole al Inca que seria
bien dar rden en que se comenzase  poner por obra el fabricar de la
ciudad, parecindole que ya la tal gente que ans era llegada habia de
descansar el tiempo que le bastase, luego mand  los caciques que cada
uno juntase su gente en cierta campaa  llano  la pusiesen cada uno
por s, porque les queria repartir  todos ellos la obra que ans habian
de hacer,  dalles la rden que en ello habian de tener. Y siendo ans
juntas las tales gentes, reparti su obra entre los tales caciques,
mandando  unos que acarreasen piedra tosca para los cimientos, y 
otros que trujesen barro el que les pareciese, que fuese bueno 
pegajoso; con el cual barro  piedra tosca mand hacer los cimientos de
los tales edificios, sacndolos de cimiento, que era el cimiento y
asiento de ellos desde donde topaban con agua, para lo cual mand que se
edificasen de piedra tosca  barro pegajoso,  fin de que si el agua
entrase por ellos, no fuese parte  deshacer  comer este barro; porque,
como ya os dijimos, todo lo ms del asiento de la ciudad eran cinegas 
manantiales de agua; todos los cuales manantiales mand que fuesen
tomados  repartidos de tal manera, que  las casas de la tal ciudad
fuesen por sus caos y hechos fuentes para el servicio y proveimiento
della.

Y ansmesmo  otros mand que sacasen y abriesen los cimientos de las
tales casas y edificios de la ciudad, y  otros mand que acarreasen
cantera para el edificio que se habia de edificar despues que estos
cimientos fuesen ans altos en el peso y ser que habian de ser;  
otros mand hacer adobes de barro  tierra pegajosa, en los cuales
adobes se echase mucha cantidad de paja; la cual paja es  manera de
esparto d'Espaa; la cual tierra  paja fuese amasada de tal manera, que
los tales adobes fuesen bien hechos y tupidos, con los cuales adobes se
habia de edificar desde la obra de cantera para arriba hasta que los
tales edificios  casas estuviesen en el altor y ser que habian de
llevar.  otros mand que trujesen y acarreasen mucha cantidad de
maderos de aliso[73] largos  derechos, dndoles el largor y medida que
habian de tener. Y ansmesmo mand que para cuando fuesen hechos y
altos los edificios  puestos en proporcion y en el ser que habian de
tener, que para [que] la mezcla que ans habian de llevar en el
lucimiento de las casas, ans por de dentro como por de fuera, pegase y
no se resquebrajase, mand que trujesen para aquel tiempo mucha cantidad
de unos cardones que ellos llamaban _aguacolla quizca_[74], con el zumo
de los cuales fuesen untadas las tales paredes;  siendo la mezcla muy
bien amasada  mezclada con mucha cantidad de lana, fuese puesta en las
tales paredes sobre la mojadura que ya habeis oido de los tales
cardones, y que en la tal mezcla, si no quisiesen echar lana, echasen
paja, la qual fuese muy mucho molida,  ans se diese lustre  las tales
paredes y edificios.

Todo lo cual que oido habeis siendo proveido, todas estas cosas  cada
una de ellas, se levantaron aquellos caciques y luego pusieron por obra
los tales edificios y proveimientos de pertrechos que as les era
mandado que para lo tal era necesario, y luego mand Inca Yupanqui que
se saliesen todos de la ciudad del Cuzco de sus casas,  sacasen todo lo
que dentro dellas tenian,  se pasasen  los pueblezuelos que por all
juntos eran;  como esto fuese ans hecho, mand que las tales casas
fuesen derribadas por tierra. Donde, como esto fuese hecho  limpio 
llano[75], l mesmo por sus manos juntamente con los dems seores de
la ciudad, haciendo traer un cordel, les[76] seal y midi con el tal
cordel los solares  casas que ans se habian de hacer,  cimientos 
edificios dellas; de todo lo cual ans sealado abiertos los cimientos,
y siendo los pertrechos necesarios para la tal obra [traidos,
aparejados?], comenzaron  hacer y edificar su ciudad  casas della; los
cuales edificios y casas fueron hechos andando en la obra y edificios
dellos continuamente, mientras la obra dur, cincuenta mill indios; 
tardse, desde que Inca Yupanqui mand comenzar  reparar las tierras 
rios de la ciudad  la tal hacer y edificar, hasta que todo lo cual que
oido habeis fu hecho y acabado, veinte aos.

 como ya la ciudad fuese hecha  puesta en perficion, mand Inca
Yupanqui que todos los principales del Cuzco  los dems vecinos 
moradores dl, fuesen juntos en cierta campaa rasa;  siendo ans
juntos, mand traer all la traza de la ciudad  pintura que ans habia
mandado hacer de barro,  tinindolas delante de s, di  reparti las
casas  solares ya edificados y hechos como oido habeis,  los seores
del Cuzco y  los dems vecinos  moradores dl, todos los cuales eran
orejones descendientes de su linaje  de los dems Seores que hasta l
habian sucedido desde el principio de Manco Capac, poblndolos 
mandndolos poblar en esta manera: que los tres seores sus amigos
poblasen desde las Casas del Sol para abajo, hcia la junta de los dos
rios, en aquel espacio de casas que entre los dos rios se hicieron, y
desde las Casas del Sol para abajo, al cual sitio mand que se llamase
Hurin Cuzco, que dice "lo bajo del Cuzco," y el remate postrero de la
punta desto, mand que se nombrase Pumap Chupan, que dice "cola de
leon;" en el cual sitio poblaron estos tres seores, ellos y los de su
linaje, de los cuales y de cada uno por s comenzaron  decindieron los
tres linajes de los de Hurin Cuzco; los cuales seores se llamaron Vica
Quirao, y el otro Apu Mayta, y otro Quilliscachi Urco Guaranga[77].  de
las Casas del Sol para arriba, todo lo que tomaban los dos arroyos hasta
el cerro do agora es la fortaleza, di  reparti  los seores ms
propincos deudos suyos  descendientes de su linaje por lnia recta,
hijos de seores  seoras de su mesmo deudo  linaje; porque los tres
seores que de las Casas del Sol para abajo mand poblar, segun que ya
habeis oido, eran hijos bastardos de seores, aunque eran de su linaje,
los cuales habian habido en mujeres extraas de su nacion  de baja
suerte,  los cuales hijos ans habidos, llaman ellos _Guaccha Cconcha_,
que quiere decir "provenidos de pobre gente  baja generacion;" y estos
tales, aunque sean hijos del Inca, son llamados ans,  no son tenidos
ni acatados ninguno destos, ans hombres como mujeres, de los dems
seores, sino por un orejon de los otros comunes.

Porque habrn de saber, que el Inca que ans es Seor, tiene una mujer
principal: esta [no] ha de ser deuda de pobres, y esta tal mujer ha de
ser principal  deuda, hermana  prima hermana suya,  la cual mujer
llaman ellos _Pihuihuarmi_[78] y por otro nombre _Mamanguarmi_; y la
gente comun, como  tal mujer principal del Seor, llaman, cuando ans
la entran  saludar, _Pocaxa_ (?) _intichuri capac coya
guacchacuyac_[79], que dice "Hija del Sol  sola reyna amigable  los
pobres;" y esta tal seora habia de ser de padre  madre derechamente
seor  deuda del Inca, sin que en ella hubiese raza ni junta de
_Guaccha Concha_, que es lo que ya habeis oido. Y esta tal seora
recibia el Inca por mujer principal suya el dia que tomaba la borla del
Estado  insinia real,  los hijos que ans en esta tal seora habia, se
nombraban _Pihuichuri_, que dice como si dijsemos hijos legtimos; y el
mayor destos era seor del Estado y heredero legtimo;  si caso fuese
que el Inca muriese dejando este tal nio que no supiese gobernar,
hacanle[80] Seor,  ponanle la borla en la cabeza, aunque este tal
estuviese mamando,  llambanle al tal nio _Guayna Capac_, que dice
"mancebo rey;" aunque los que construyen este nombre, no entendiendo lo
que quiere decir, [dicen?] que dice _mancebo rico_; porque habrn de
saber, que _Capa_, siendo postrera, dice _rico_, y _Guaina_ dice
_mancebo_;  si dijera este nombre _Capa Guaina_, dijera _mancebo rico_;
mas dice _Guaina Capac_, con _c_ postrera, que dice _mancebo rey_.

 ans mesmo construyen otro nombre los que no lo entienden, que dice
mancebo[81] _Viracocha_, que quiere decir y podremos tener dice _Dios_,
porque este nombre nombran ellos al que dicen  tienen que fu el
_Hacedor_;  como los espaoles viniesen  esta tierra y ellos viesen
gente muy agena de su sr, como la historia adelante os contar,
llamronlos  todos y  cada uno por s, _Viracocha_; y queriendo
construir este nombre los que les parecia que iban entendiendo el
hablar, parbanse  pensar y imaginar que _vira_ quiere decir en esta
lengua "manteca," y _cocha_ dice "mar;" todo lo cual declaraban  decian
que queria decir "manteca de la mar," y "espuma de la mar;" lo cual no
quiere decir aquello, sino propiamente _Dios_. Y ans, cuando los
espaoles vinieron  esta tierra, los llamaron deste nombre  tuvieron
por dioses.

 volviendo  nuestra historia,  este tal nio sealbanle sus ayos y
gobernadores, los cuales gobernasen todo el tiempo que viesen que no era
de edad para gobernar;  si el Inca, despues de haber recibido  esta
por mujer,  ntes desta, tuviese otras cincuenta mujeres hermanas y
deudas suyas, porque ans era su costumbre de tener  todas sus hermanas
por mujeres, los tales hijos que en estas habia no heredaban ninguno
destos su estado, si no fuese el hijo de la tal _Pihui_, mujer legtima,
que ellos dicen. Y si caso fuese que esta tal no hobiese el Inca en ella
hijos,  la tal pariese hijas, en el tal caso el Estado se daba, por fin
de los dias del Inca, al hijo mayor que ans hobiese habido en
cualquiera de las otras mujeres sus hermanas  deudas, como viesen que
el tal mostraba en s ser  capacidad para rigir y gobernar su reino 
repblica;  si no era tal cual debiese, escogian entre sus hermanos el
que mejor les parecia que los podria gobernar,   este tal  con este
tal daban  casaban la tal su hermana, en la manera que ya habeis oido,
que ans su padre habia habido en la tal _Pihuihuarmi_  mujer
principal,  la cual tenian  respetaban, ans los seores de la ciudad
del Cuzco como los dems seores de toda la tierra, como  su tal reina
 seora principal de todos ellos.

 volviendo al propsito del repartir de la ciudad  casas della, Inca
Yupanqui las reparti en la manera que habeis oido, tomando l para s
en ella las casas  solares que ans vi que le bastaban. Y esto ans
hecho, mand, que porque no hubiese en esta ciudad mezcla de otras
gentes ni generacion, sino fuese la suya y de sus orejones, porque esta
ciudad tenia l que habia de ser la ms insigne ciudad de toda la
tierra, y an que todos los dems pueblos habian de servir 
reverenciar, segun que antiguamente fu nuestra Roma; que los del linaje
de Allcahuiza[82], el cacique seor que Manco Capac hallara poblado en
aquel sitio, segun que ya la historia os ha contado, que estos tales
poblasen all junto al Cuzco, casi dos tiros de arcabuz de la ciudad; 
ans poblaron;  los cuales di Inca Yupanqui favor y ayuda para que les
ayudasen  hacer sus casas; el cual pueblo, despues que lo tuvieron
hecho y acabado, mand Inca Yupanqui que se nombrase este pueblo
Cayaucachi;  ans, estos de Allcahuiza[83] fueron echados de la ciudad
del Cuzco,  ans quedaron subjetos  avasallados; los cuales podrian
decir que les vino gesped que los ech de casa.




_CAP. XVII.--En que trata de cmo los seores del Cuzco quisieron que
Inca Yupanqui tomase la borla del Estado, viendo su gran saber 
valerosidad, y l no la quiso rescebir, porque su padre Viracocha Inca
era vivo,  si no fuese por su mano, que no la pensaba rescebir;  cmo
vino su padre Viracocha Inca y se la di;  de cierta afrenta que
despues desto hizo  su padre Viracocha Inca,  de la fin  muerte de
Viracocha Inca._


Despues de haber Inca Yupanqui dado  repartido la ciudad del Cuzco en
la manera que ya habeis oido, puso nombre  todos los sitios  solares,
  toda la ciudad junta nombr _Cuerpo de Leon_, diciendo que los
tales vecinos y moradores dl eran miembros del tal Leon, y que su
persona era la cabeza dl.  como los tales seores de la ciudad
hubiesen visto las grandes y crecidas mercedes que les habia hecho 
cada dia les hacia,  considerando ellos que si[84] su gran sabidura y
el celo grande que ellos en l conocian que tenia del bien de su
repblica, andaban imaginando todos ellos juntos y cada uno por s, cmo
le hiciesen un servicio sealado, del cual servicio l fuese dellos bien
servido y  l fuese agradable. Para lo cual todos ellos se juntaron un
dia, en la cual junta ordenaron  concertaron que el servicio que le
debian hacer era ponerle la borla del Estado  insignia de rey que ellos
tenian, segun era su usanza  costumbre antigua,  darle otro nuevo
nombre. Todo lo cual ans hecho  acordado por ellos, se salieron muy
alegres, pensando que habian acordado con qu el Inca le fuese
agradable; y esto ans acordado, se salieron todos  se fueron, ans
todos juntos como estaban,  la casa del Inca; al cual hallaron que no
estaba ocioso, el cual estaba pintando  debujando ciertas puentes y la
manera que[85] habian de tener,  cmo habian de ser edificados; y ans
mesmo debujaba ciertos caminos que de un pueblo salian y iban  dar 
aquellas puentes  rios. Como esto fuese ageno del entender de aquellos
seores, que quisiesen ver este debujo, luego que llegaron do el Inca
estaba, despues de le haber saludado y hecho su debido acatamiento, le
preguntaron qu era aquello que ans debujaba?  los cuales respondi,
como los vi ans venir a todos juntos, todos los cuales habian entrado
muy alegres delante dl: "Decime vosotros, qu demanda traeis todos
juntos   qu vens, que me parece que vens alegres? Qu es esto que
me preguntais? Cuando sea tiempo, yo os lo dir  mandar que ans se
haga y  cada uno de vosotros, en la suerte que ans le cupiere;  no me
lo torneis  preguntar, porque, como ya os digo, yo os lo dir; que ya
habreis entendido de m, que cuanto ha que de aqu sali mi padre, que
yo no [he] entendido sino ha sido en cosas que os convengan  ms bien
os sea vuestro; lo cual, tened de m, que todo el tiempo que yo viviere,
siempre har y acostumbrar  hacer."

Los seores le rendieron gracias por ello  le rogaron que ans lo
hiciese  por ellos mirase; y el Inca les dijo que le dijesen  lo que
venian, y que luego se volviesen, porque le hacian perder el tiempo. Y
ellos le dijeron, que  lo que ellos all habian[86] venido, era 
rogalle que les dijese que cundo pensaba tomar la borla del Estado,
porque les parecia que era ya tiempo;  que ellos querian dar rden 
proveer los menesteres  cosas que para ello eran necesarias,  para la
fiesta  ceremonias  ayunos que en tal caso ans se habian de hacer. 
como el Inca esto oyese, dicen que se ri  dijo: que estaban muy ljos,
 que sus pensamientos dellos estaban muy atrs de do el suyo iba
caminando,  que ellos pasaban muy adelante al suyo, el dellos; que, al
presente, que no gastasen tiempo con sus pensamientos en semejante cosa,
porque [] ellos hacia saber, que mientras su padre viviese, l no
pensaba ponerse tal cosa en su cabeza, porque l pensaba que su padre
habia de dar la tal borla  su hijo Inca Urco despues de sus dias, la
cual l pensaba rsela  quitar de la cabeza,  la cabeza juntamente con
ella, por las palabras que su padre le habia dicho, que fueron, que
pisase Inca Urco las insignias del Chanca Uscovilca, que l venciera; 
que les prometia de no tomar la tal borla mientras su padre viviese, si
no fuese en tal manera,  si no fuese que su padre viniese  la ciudad
del Cuzco  se la poner l de su mano en su cabeza;  de aquella manera,
que l la acetaria. Que l les agradecia la voluntad que para aquello
ellos le habian mostrado,  que les juraba, que l les satisfaria la
deshonra que su padre les hiciera  ellos y  su ciudad en desampararla.
Y restituyendo el cual juramento, hizo en esta manera: que tom un vaso
de chicha en sus manos,  vacilo por el suelo, diciendo, que su sangre
fuese derramada bien ans como l habia vaciado aquel vaso de chicha por
el suelo, si l de la tal afrenta no tomaba satisfacion de su padre, 
hacindole  su persona otra tal cual l  ellos les hiciera []  su
ciudad.  todo lo cual, conociendo de Inca Yupanqui aquellos seores su
voluntad, para en lo que tocaba  lo que ellos habian venido, vindole
enojado, no le respondieron  aquella cosa.  luego les dijo, que si
querian otra cosa, si no que se fuesen.  los seores le respondieron
que no habian venido  otra cosa ms de aquello que le habian dicho.

 ans, se salieron estos seores  se tornaron  juntar como de ntes
habian hecho; en la cual junta platicaron cmo diesen rden para que
Inca Yupanqui tuviese la borla del Estado que ellos tanto deseaban. 
ans, acordaron dellos por s y en nombre dellos mismos, de enviar sus
mensajeros  Viracocha Inca, por los cuales le enviasen  rogar que
tuviese por bien de venir  la ciudad del Cuzco, hacindole saber el
nuevo edificio della, el cual se holgaria de ver;  por les hacer 
ellos merced y contentamiento, tuviese por bien de dar  su hijo Inca
Yupanqui, de aquella venida que ans viniese, la borla del Estado, pues
l se habia disistido della  dicho  los caciques que  verle habian
ido, que l se disistia della  la daba  su hijo Inca Yupanqui, para
que de all adelante la tuviese  fuese puesta en su cabeza por ellos;
lo cual no habia querido hacer por le tener el respeto como  su padre.

Y esto ans acordado por los seores de la manera que habeis oido,
enviaron sus mensajeros  Viracocha Inca donde estaba poblando en su
pnol; el cual Viracocha Inca, como viese la embajada que los seores le
enviaban, vino  la ciudad del Cuzco; la cual venida, como fuese sabida
por el Inca, salile  rescebir al camino  saludle como  su Seor y
padre;  ans entraron entrmos juntos en la ciudad. Y viendo Viracocha
Inca la ciudad tan bien obrada y edificada  los edificios della, 
supo[87] la rden y gobierno que Inca Yupanqui en ella habia puesto,
ans de los depsitos como de lo dems, tocante al bien de su repblica,
y el amor que todos le tenian, ans los de la ciudad como los dems
caciques y seores, por el buen gobierno con que los gobernaba y
mercedes que l ans les hacia, en presencia de todos los seores del
Cuzco y caciques que all estaban, viendo la suntuosidad que
representaba la ciudad  sus edificios, dijo Viracocha Inca  Inca
Yupanqui: "Verdaderamente t eres hijo del sol; yo te nombro rey y
Seor." Y tomando la borla en sus manos, quitndola de su misma
cabeza[88].

Y era una costumbre entre estos Seores, que cuando aquello as se
hacia, el que la tal borla le ponia en la cabeza al otro, juntamente con
ponrsela, le habia de nombrar el nombre, el cual habia de tener de all
adelante.  ans, Viracocha Inca, como le pusiese la borla en la cabeza,
le dijo: "Yo te nombro para de hoy ms te nombren los tuyos  las dems
naciones que te fueren sujetas, _Pachacutec_[89] _Yupanqui Capac
Indichuri_;" que dice: "Vuelta de tiempo, Rey Yupanqui, Hijo del
Sol."--El _Yupanqui_ es el alcua  linaje de do ellos son, porque ans
se llam Manco Capac[90], que por sobrenombre tenia _Yupanqui_.

 ans nombrado Inca Yupanqui por rey y Seor, en presencia de los que
all estaban, Inca Yupanqui mand que fuese all traida una olla que
fuese usada,  que ans como[91] la hallasen en la casa de do sacasen la
tal olla, sin ms lavar, sino que ans como estuviese, se la trujesen; 
siendo ans traida, mand que la inchiesen all de chicha, ans scia
como estaba,  siendo ans llena, mand que la diesen  su padre
Viracocha Inca, al cual mand que ans la tomase  ans mismo la bebiese
sin dejar en ella cosa [gota?].

 visto por Viracocha Inca lo que ans le era mandado por el nuevo
Seor, tomla,  sin le responder cosa ninguna, bebi la tal chicha, 
luego que la hubo bebido, se abaj  inclin  l,  le pidi perdn. Al
cual el nuevo Seor respondi, que l no tenia de que perdonarle, que si
lo decia por la gente que le habia echado para le matar, cuando le habia
ido  ver, que de aquello l estaba bien satisfecho; que aquello no lo
habia l hecho sino en nombre de la ciudad del Cuzco  de aquellos
seores que all estaban presentes, por haber hecho sus cosas como
mujer, y pues lo era, que no debia l beber sino en semejantes ollas
como aquella en que habia bebido.  todo lo cual el Viracocha Inca
estaba en el suelo  inclinada la cabeza para l,  respondiendo de
cuando en cuando  lo que ans el nuevo Seor le decia, _chocayun_, que
dice: "Mi cruel padre!"  "yo conozco mi pecado"[92].

 luego le hizo levantar  llevole consigo  su casa, donde le aposent
suntuosamente;  luego comieron los dos juntos,  de all adelante
procur el nuevo Seor de le hacer toda honra y placer  contentamiento.

 luego los seores del Cuzco dieron rden en el proveimiento que era
necesario para las fiestas  sacrificios  ayunos que el Inca habia de
hacer,  la su tal mujer que en aquella fiesta habia de rescebir. 
siendo ans hecho  proveido, el Inca se meti en un aposento, cual para
aquello era sealado,  su mujer  suegra fueron metidas en otro, los
cuales estuvieron ayunando, que no comian sino maz crudo  beber
chicha, diez dias;  lo mesmo ayunaban los deudos dl  della, aunque
andaban por la ciudad. Mediante los cuales dias, los seores del Cuzco
hicieron muchos y muy grandes sacrificios  todos los dolos y guacas
que estaban en torno de la ciudad, en especial en la Casa del Sol, do
fueron sacrificados gran suma de ganados, ovejas, corderos  venados, 
de todos los dems animales que para aquella fiesta pudieron haber; de
muy mucha suma de aves, como son guilas, halcones, perdices,
avestruces,  de todas las dems aves bravas que pudieron haber, hasta
patos  otras aves domesticas;  otros muchos animales, tigres, leones,
gatos monteses, ecepto zorras, porque con las tales tienen dio  mal
querencia, que si las ven cuando en estas fiestas semejantes estn los
que ans entienden en hacer estos sacrificios, lo tienen por mal agero.
Ansmesmo fueron sacrificados muchos nios y nias,  los cuales
enterraban vivos muy bien vestidos  aderezados, los cuales enterraban
de dos en dos, macho y hembra;  con cada dos destos enterraban mucho
servicio de oro y plata, como eran platos y escudillas y cntaros, ollas
y vasos para beber, con todos los dems menesteres que un indio casado
suele tener, todo lo cual era de oro y plata;  ans enterraban estos
nios con todos estos ajuares, los cuales eran hijos de cacique y
principales. Y mientras estos sacrificios se hacian, todos los de la
ciudad estaban en grandes fiestas y regocijos en la plaza de la ciudad.

Y estos dias pasados, los padres de la moza  los dems deudos iban al
Inca llevndole la tal mujer delante de s, vestida de ropa fina tejida
de oro y plata fina, los cuales vestidos iban presos por la parte de
arriba y junto al pescuezo, con cuatro alfileres de oro de  dos palmos
de largo cada uno, los cuales suelen pesar dos libras de oro; y en la
cabeza puesta una cinta de oro tan ancha como un dedo pulgar, que casi
quiere parecer corona;  ansmesmo llevaba fajada por la cintura una
faja tejida con lana fina  oro, en la cual faja iban muchas y diversas
pinturas. Llevaba por cobertor otra manta pequea, ansmismo tejida de
oro y plata fina,  de diversas labores, segun su uso de vestido;
llevaba calzados en los pis unos zapatos de oro segun su usanza, las
ataduras de los cuales son ansmismo de oro; la cual iba muy limpia 
peinada  aderezada.  como as llegasen do el Inca estaba, los sus
padres  deudos rogaron al nuevo Seor Pachacuti Inca Yupanqui, que
tuviese por bien de recebir por mujer la tal su hija  deuda; y el nuevo
Seor, como viese que era cosa que le convenia   l perteneciente,
dijo que la recebia por la tal mujer;  luego all mand  los seores
del Cuzco que all eran, que la recebiesen por la tal su Seora;  luego
los padres de la tal Seora le rindieron gracias,  los seores del
Cuzco la recebieron por la tal su Seora;  la cual, luego all se
levant Viracocha Inca, padre del nuevo Seor,  la abraz  bes en un
carrillo,  lo mismo hizo ella  l; y esto hecho, la hizo gracia y
donacion de ciertos pueblos pequeos que all en torno tenia de su
patrimonio. Y luego el Pachacutec[93] y nuevo Seor abraz  bes la tal
su esposa  mujer,  dila  ofrecila cien mamaconas, mujeres para su
servicio;  luego fu llevada de all  las Casas del Sol, la cual hizo
all su sacrificio, y el sol la di,  su mayordomo en su nombre, otras
cincuenta mamaconas.  salida de all,  siendo ya en las casas del
Inca, los seores de la ciudad le fueron  ofrecer sus dones, los cuales
le sirvieron de mucho servicio de oro  plata, como son cntaros de oro
y de plata, pequeos  grandes,  platos y escudillas y ollas y vasos
para su beber,  mucho servicio de yanaconas, que pasaron de ms de
doscientos.

Y esto ans hecho,  siendo las fiestas acabadas, Viracocha Inca dijo 
su hijo que ya era tiempo de se volver  su pueblo, porque en las
fiestas y regocijos que se habian hecho, [se habia?] tardado tres meses,
en el cual tiempo l habia estado siempre all. El Pachacuti le dijo que
se fuese cada y cuando que quisiese; y siendo proveido por Inca Yupanqui
todo lo necesario, ans de bastimento como de todo lo dems de qul
tuviese necesidad en su pueblo, se parti Viracocha Inca; al cual rog
Inca Yupanqui, que siempre que hubiese fiestas en el Cuzco, se viniese
hallar en ellas, y l dijo que lo haria; el cual, cada y cuando que
fiestas habia en la ciudad, siempre venia l  hallarse en ellas. El
cual Viracocha Inca, dende  diez aos de la coronacion de Pachacuti
Inca Yupanqui, estando en su pueblo del pol llamado Cagua
Xaquixahuana[94], que es por cima del pueblo de Calca, siete leguas de
la ciudad del Cuzco, holgndose y regocijndose, enferm de cierta
enfermedad, de la cual, en cuatro meses que enferm este seor Viracocha
Inca, muri; el cual muri siendo de edad de ochenta aos.

Al cual, despues de muerto, Inca Yupanqui le honr muy mucho, haciendo
traer su cuerpo en andas bien adornado, bien ans como si fuera vivo, 
la ciudad del Cuzco, cada  cuando que fiestas habia, haciendo honrar y
respetar su persona  los seores del Cuzco   los dems caciques, bien
ans como si fuera vivo; delante del cual bulto hacia sacrificar 
quemar muchas ovejas  corderos,  ropa,  maz,  coca,  derramar muy
mucha chicha, diciendo, que el tal bulto comia,  que era hijo del sol,
 questaba con l en el cielo.  hizo hacer muy muchos bultos, y tantos,
cuantos Seores habian sucedido desde Manco Capac hasta su padre
Viracocha Inca;  ans hechos, mand que se hiciesen ciertos escaos de
madera muy galanamente labrados y pintados, en las cuales pintaduras
fueron pegadas muchas plumas de diversas colores. Y esto ans hecho,
mand este Seor que todos estos bultos fuesen asentados en los escaos
juntamente con el de su padre,  los cuales mand que todos acatasen y
reverenciasen como  dolos,  que ans, les fuesen hechos sacrificios
como  tales. Los cuales fueron puestos en sus casas, y cada y cuando
que algunos seores entraban  do el Inca estaba, hacian acatamiento al
sol, y luego  los bultos, y luego entraban  do el Inca estaba y hacian
lo mismo.

Para el sacrificio de los cuales bultos seal y nombr cierta cantidad
de _yanaconas_  _mamaconas_, y diles tierras para en que sembrasen y
cojiesen para el servicio destos bultos; y ansmismo seal muchos
ganados para los sacrificios que ans se le debian hacer; y este
servicio  tierras y ganados di  reparti  cada bulto por s, y mand
que se tuviese gran cuidado de continuamente,  la noche y  la maana,
de dar de comer y beber  estos bultos  sacrificarlos; para lo cual
mand  seal que tuviesen cada uno destos un mayordomo de los tales
sirvientes que ans les seal;  ansmismo mand  estos mayordomos 
 cada uno por s, que luego hiciesen cantares, los cuales cantasen
estas mamaconas  yanaconas en los loores de los hechos que cada uno
destos Seores en sus dias ans hizo, los cuales cantares ordinariamente
todo tiempo que fiestas hubiese cantasen cada servicio de aquellos por
su rden y concierto, comenzando primero el tal cantar  historia  loa
los de Manco Capac;  que ans, fuesen diciendo las tales mamaconas 
servicio, cmo los Seores habian sucedido hasta all, y que aquella
fuese rden que tuviesen desde all adelante, para que de aquella manera
hubiese memoria dellos y sus antigedades. Los cuales yanaconas 
servicio Inca Yupanqui mand que tuviesen sus casas  pueblos y
estancias en los valles y pueblos en torno de la ciudad del Cuzco, y que
estos y sus descendientes tuviesen siempre cuidado de servir aquellos
bultos,  quien l los habia dado  sealado. Todo lo cual fu ans
hecho desde entonces hasta el dia de hoy, que lo hacen oculta 
secretamente,  algunos pblico, porque los espaoles no entienden lo
que es. Y estos tales bultos tienen metidos en orones, que son trojes en
que ac se echa el maz  la dems comida, y otros en ollas y en tinajas
grandes, y en huecos de paredes, y desta manera no los pueden topar.

 los cuales bultos Inca Yupanqui mand, cuando ans los mand poner en
los escaos, que les fuesen puestas en las cabezas unas diademas de
plumas muy galanas, de las cuales colgaban unas orejeras de oro; y esto
ans hecho, mand que les pusiesen ansmismo en las frentes,  cada uno
destos bultos, unas patenas de oro,  que siempre estuviesen dos
mamaconas mujeres con unas plumas coloradas largas en las manos  atadas
unas varas, con las cuales oxeasen las moscas que ans [en] los bultos
se sentasen; el servicio de los cuales  que ans se hiciese  estos[95]
bultos, fuese muy limpio;  que las mamaconas  yanaconas, cada  cuando
que delante destos bultos pareciesen  les servir y reverenciar,  otros
cualesquier que fuesen, viniesen muy limpios  bien vestidos,  con toda
limpieza  reverencia  acatamiento estuviesen delante destos tales
bultos.  desta manera, hizo este Seor en esto dos cosas: la que hizo
que sus pasados fuesen tenidos y acatados por dioses,  que hubiese
memoria dellos; lo cual hizo porque entendia que lo mismo se haria dl
despues de sus dias.




_CAP. XVIII.--En el cual se contiene cmo Inca Yupanqui Pachacuti junt
los suyos, en la cual junta les mand que todos se aderezasen con sus
armas para cierto dia, porque queria ir  buscar tierras  gentes que
ganar  conquistar  sujetar al dominio  servidumbre de la ciudad del
Cuzco;  cmo sali con toda su gente  amigos,  gan  conquist
muchos pueblos y provincias,  de lo que en la tal jornada le acaeci 
l y  sus capitanes._


Ya que Inca Yupanqui se vido Seor, en la rden y manera que ya la
historia os ha contado,  que ya no tenia que entender en edificio de la
ciudad, despues de se haber holgado con los suyos, mand que todos los
seores de la ciudad del Cuzco  los dems caciques y principales se
juntasen en la plaza, los cuales ans fueron juntos.  siendo all
todos, djoles, que l tenia noticia en torno de aquella ciudad habia
mucha y muy gran cantidad de pueblos y provincias,  para l, que tenia
fuerzas, que era mal vivir con poco; que tenia pensado y ordenado de se
partir de aquella ciudad de all en dos meses,  buscar, adquirir y
sujetar los tales pueblos y provincias  la ciudad del Cuzco,  quitar
los nombres que cada seorcillo de los tales pueblos  provincias
tenian de _Capac_,  que no habia de haber sino slo un _Capac_, y que
ese lo era l; y que si caso fuese que, andando en la tal conquista, l
topase algun seor con quien l probase sus fuerzas y le sujetase, que
l holgaria de le servir, de lo cual l no tenia temor, porque el sol,
como ya vian, era con l; para la cual jornada tenia necesidad de cien
mill hombres de guerra, que para aquellos dos meses se los tuviesen
juntos en aquella ciudad del Cuzco, con sus armas y los dems
proveimientos que necesario les fuese para la tal jornada.  lo cual le
respondieron, que ellos estaban prestos de le dar la tal gente y servir
con ella, y que ansmismo harian con sus personas; que le rogaban que
consigo los quisiese llevar,  que fuese su voluntad de les dar espacio
de tres meses, porque tenian necesidad de tal tiempo para hacer la tal
gente.

 Pachacuti Inca Yupanqui holg dello, mandndoles que en sus tierras
dejasen todo recaudo de principales  mayordomos, los cuales echasen en
el rio, cada uno de los orejones del Cuzco, ciertos vasos de chicha, 
que ansmismo le diesen los tales orejones otros ciertos vasos de
chicha, finjendo que bebian con las aguas. Porque habrn de saber, que
tienen una costumbre y manera de buena crianza estos seores  todos los
dems de toda la tierra, y es, que si un seor  seora va  casa de
otro  visitalle   velle, ha de llevar tras s, si es seora, un
cntaro de chicha, y en llegando  do est aquel seor  seora  quien
va  visitar, hace escanciar de su chicha dos vasos, y el uno bebe el
tal seor que visita y el otro se bebe el tal seor que la chicha da; y
as beben los dos; y lo mismo hace el de la posada, que hace sacar
ansmismo otros dos vasos de chicha, y da el uno al que ans le ha
venido  visitar, y l bebe el otro. Y esto hcese entre los que son
seores, y esta es la mayor honra que entre ellos se usa; y si esto no
se hace cuando se visitan, tinese por afrentada la persona que ans va
 visitar al otro y esta honra no se le hace de dalle  beber, y
excsase de no le ir ms  ver; y ansmismo se tiene por afrentado el
que da  beber  otro y no lo quiere rescibir. Ans que, quando este
sacrificio que habeis oido hacen  las aguas, dicen que beben con ellas,
que echan un vaso de chicha en el rio y el que ans le echa bbese el
otro.

 ansmismo mand Inca Yupanqui que, cuando este sacrificio se hiciese,
fuesen dos seores del Cuzco, yendo el uno por una parte del rio y el
otro por la otra, los cuales llevasen consigo cada uno por s cada diez
indios  los que ms quisiese, los cuales indios llevasen unos palos
largos en las manos, para que si las tales cosas que fueran sacrificadas
en el rio se parasen en la agua  vera de los indios, con sus palos las
echasen al medio, para que las aguas las llevasen;  que estos seores
que estos indios llevasen para que echasen al medio del rio las tales
cosas  sacrificios, fuesen por las veras del rio treinta leguas el rio
abajo, porque en parte ninguna no parasen. Y porque viesen que ya la
tierra daba fruto mediante las aguas, mand que fuesen, en aquel mes que
este sacrificio se hiciese, por toda la tierra,  que para aquel dia
sealado trujesen [de] todas sus tierras toda la ms cantidad de comida
que en ese tiempo apuntase  sazonar  que se pudiese comer, la cual
comida se pusiese enmedio de la plaza del Cuzco,  de all fuese
repartida en toda la ciudad, para que el comun entendiese que, mediante
el sacrificio que ans  las aguas se hacia  mediante ellas, la tierra
daba frutos de que todos participaban  se sustentaban. La cual fiesta
se mand hacer por este Seor en este mes que ya habeis oido, siendo
demediado  la luna llena; y en este mes que ya habeis oido se hiciese,
la tal fiesta  sacrificio duraba cuatro dias.  al mes de octubre
nombr este seor _Omaraimiquis_[96]. En este mes no constituy que se
hiciese ninguna fiesta en la ciudad, sino fuese la de Oma, en su pueblo,
que es legua y media de la ciudad;  los cuales hizo merced y  los
Ayarmacas, y  los Quivios [Quizcos], y  los Tambos que se pudiesen
oradar las orejas, con tal que no se cortasen los cabellos, porque se
conociesen que eran sbditos del Cuzco; porque los orejones dl, [que]
eran los seores y los que lo habian de ser en toda la tierra, tenian
tusado el cabello y aguzadas las cabezas para arriba, por la cual seal
habian de ser conocidos por toda la tierra cada y cuando que del Cuzco
saliesen  por ella pasasen. Al mes de noviembre llam este Seor
_Cantarayquis_[97]. En este mes comienza  hacer la chicha que han de
beber en el mes de diciembre y enero, do comienza el ao, y hacen la
fiesta de los orejones, segun que la historia os ha contado.

 los cuales meses Inca Yupanqui nombr en la manera que ya habeis oido,
y diciendo  estos seores que cadal mes destos tenia treinta dias, y
que el ao tenia trescientos y sesenta; y porque andando el tiempo no
perdiesen la cuenta de estos meses y los tiempos que habia de sembrar y
hacer las fiestas, que ya les habia dicho que habia hecho aquellos
_pachaunanchac_, que dice relojes, los cuales habia hecho en estos diez
dias que se tard en no les querer declarar lo que ya habeis oido; los
cuales relojes es desta manera: Que todas las maanas  tardes miraba el
sol en todos los meses del ao mirando los tiempos del sembrar y cojer,
y ansmismo cuando el sol se ponia; y ansmismo miraba la luna cuando
era nueva  llena  menguante; los cuales relojes hacia hacer encima de
los cerros ms altos  la parte do el sol salia y  la parte donde se
pone................
....................
....................

Aqu termina bruscamente la copia manuscrita de que me sirvo, y esta
sensible circunstancia, sobre privarnos del resto de la _Suma y
narracion de los Incas_, me impide  m poner en su propio lugar una
extensa nota sobre los meses peruanos; pues, poco seguro de haber
restituido  sus nombres la forma que tenian en el original, quiero
suplir el defecto con la srie comparativa de las variantes con que los
hallo escritos en los tratados que he podido consultar. Vaya por
consiguiente la nota, ya que no en su sitio,  modo de aadido 
apndice postrero.

No todos los autores estn conformes en el mes que era cabeza de ao, y
as, pongo al lado de cada nombre de los doce nuestros, el nmero
ordinal correspondiente en el ao de los Incas.


  JUAN DE BETNZOS.

   2.--Enero           CYQUIS [COYQUIS?].
   3.--Febrero         CCOLLAPPOCCYQUIS.
   4.--Marzo           PACHAPPOCCYQUIS.
   5.--Abril           AYRIHUQUIS.
   6.--Mayo            AYMORIQUIS QUILLA.
   7.--Junio           HTUN COSQUI QULLAN.
   8.--Julio           CAHURQUIS.
   9.--Agosto          CAPACSQUIS.
  10.--Setiembre       CITUYQUIS.
  11.--Octubre         OMARAYMQUIS.
  12.--Noviembre       CANTARYQUIS.
   1.--Diciembre       PUCCUYQUILLAIMI [PUCCUYQUILLA
                        RAIMI?].


  DIEGO FERNNDEZ DE PALENCIA.

  _(Historia del Per.)_

   8.--Enero          PURA OPIYQUIZ.
   9.--Febrero        CAC MYQUIZ.
  10.--Marzo          PAUCA RUARYQUIZ [PUCAR
                       UARYQUIZ].
  11.--Abril          ARIGUQUIZ.
  12.--Mayo           AYMURYQUIZ.
   1.--Junio          UCAY CUXQUI.
   2.--Julio          CHAGUAR UYQUES.
   3.--Agosto         CITUQUIZ.
   4.--Setiembre      PUZQUYQUIZ.
   5.--Octubre        CANTARYQUIZ. (Aunque Fernndez no
                       explica este nombre, viene de _cantaray_, una
                       manera de hacer la chicha que se consumia
                       en la gran fiesta de Capac Raimi. As lo dice
                       el P. Molina.)
   6.--Noviembre      LAYMQUIZ [RAYMQUIZ].
   7.--Diciembre      CAMYQUIZ.


  P. CRISTBAL DE MOLINA.

  _(Fbulas y ritos de los Incas.)_

   9.--Enero          TUN PUCUY.
  10.--Febrero        PACHA PUCU.
  11.--Marzo          PUCAR HUARA.
  12.--Abril          AYRIHUAY.
   1.--Mayo           HAUCAY LLUSQUI.
   2.--Junio          CAHUAY  CHAHUARHUAY.
   3.--Julio          MORON PASSA  TARPUIQUILLA.
   4.--Agosto         COYA RAYMI.
   5.--Setiembre      OMAC RAYMI.
   6.--Octubre        AYARMACA RAYMI.
   7.--Noviembre      CAPAC RAYMI.
   8.--Diciembre      CAMAY QUILLA.


  P. JUAN DE VELASCO.

  (_Historia de Quito._)

   2.--Enero           UCHUG PUCUY  COLLA PUCUY.
   3.--Febrero         TUN PUCUY.
   4.--Marzo           PUCAR HUTAY. (Velasco dice que
                        debe escribirse _huatay_ y no _huaray_, porque
                        segun l, este mes _ataba_ la primavera con
                        el resto del ao. Pero todos los dems escritores
                        estn conformes en que es _huaray_,
                         causa del _huarachicuy_,  fiesta de los
                        _huaras_, paetes, zaragelles  calzoncillos,
                        que en dicho mes se celebraba.)
   5.--Abril            AYRIHUA.
   6.--Mayo            AYMURAY, CUSQUI.
   7.--Junio           INTI RAIMI.
   9.--Julio           ANTA CITUA.
   9.--Agosto          CAPAC CITUA.
  10.--Setiembre       UMA RAIMI, COYA RAIMI. (El
                        nombre de _Uma Raimi_ lo hace derivar de
                        _uma_, cabeza, encabezamiento; suponiendo,
                        sin razon ni prueba alguna, que en ese mes
                        se hacia uno de todo el imperio. Betnzos
                        y el P. Molina convienen en que setiembre
                        se llamaba as por los _Omas_  _Umas_, pueblo
                        de los cercanos al Cuzco, cuya fiesta principal,
                        adoptada  consentida por los incas,
                        se celebraba por aquel tiempo del ao, y
                        consistia tambien en ponerse las _huaras_,
                        bragas  zaragelles.)
  11.--Octubre         AYARMACA. (Dervalo de _aya_, muerto, y
                        asegura que en l se celebraba la Conmemoracion
                        de los Difuntos; pero viene del
                        nombre de otro pueblo de los alrededores
                        del Cuzco, _Ayarmaca_, que tenia su fiesta en
                        este mes; la cual estaba en el mismo caso
                        que la de los _Omas_. El P. Molina lo dice
                        as expresamente.)
  12.--Noviembre       CAPAC RAIMI.
   1.--Diciembre       RAIMI.


MARIANO . DE RIVERO Y DIEGO TSCHUDI.

_(Antigedades peruanas.)_

Comienzan estos autores el captulo de los meses peruanos con las
siguientes palabras:

"Seguimos la etimologa derivada de la lengua quchua; mas, como hay
otra cuyo orgen es mnos claro, no siendo quchua pero ni perteneciente
 otra lengua vecina, hemos creido conveniente citar al fin de cada mes
estos nombres particulares."--Los cuales, en verdad sea dicho, son los
mismos que da Fernndez de Palencia, copiados tan  la letra, que no se
salvan muchos de sus evidentes errores de ortografa  de impresion. Por
lo dems, en la mayor parte de ellos no hay de extrao  la lengua
quchua ms que la terminacion _quis_  _quiz_; sus races se descubren
en algunos fcilmente y pueden encontrarse, teniendo la prctica que yo
no tengo, en los vocabularios de aquel idioma.

Ms adelante aaden los seores Ribero y Tschudi "que los incas contaban
los meses desde el 20, 21  22, segun el solsticio, hasta el mismo dia
del mes siguiente; de modo que el mes que llamamos _Raymi_, incluye 21
dias de enero." De aqu el que en los autores que ntes copio, por no
tomar algunos en cuenta esta circunstancia, se vea corresponder dos
meses de los nuestros inmediatos con uno determinado de los incas; por
ejemplo: _Collappoccyquis_ es febrero para Betnzos, y enero para
Velasco, y para el P. Mossi (Dic. de la lengua quchua); _Umaraymi_,
octubre para Betnzos y setiembre para el P. Molina; _Aucay Cuxqui_,
_Htun Cosqui quillan_, _Haucay Llusqui_  _Cusqui_, junio para Betnzos
y Fernndez de Palencia, y mayo para el P. Molina y el P. Juan de
Velasco, etc.

La tabla de los meses segun Ribero y Tschudi, es como sigue:

   2.--Enero          HCHHUY-PCCOY.--PURA
                       OPIYQUIZ.
   3.--Febrero        HTUN-PCCOY.--CAC MYQUIZ.
   4.--Marzo          PUCAR-HUTAY, PUCAR HURAY.--PACAR
                       (_as_) RUARQUIZ.
   5.--Abril          AYRHUAY.--ARIHUQUIZ.
   6.--Mayo           AYMURAY.--AYMURYQUIZ.
   7.--Junio          INTI-RAYMI.--AUCAY CUXQUI.
   8.--Julio          ANTA ASITUA.--CHAHUAR
                       HUYQUIZ.
   9.--Agosto         CAPAC ASITUA, YAPAY (?) ASITUA.--CITUQUIZ.
  10.--Setiembre      UMU-RAYMI, COYA-RAYMI.--PUZCUYQUIZ.
  11.--Octubre        AYA-MARCA  AYAR-MACA.--CANTARYQUIZ.
                       (En concepto de
                       los seores Rivero y Tschudi debe ser _Aya
                       marca_, de _aya_ "muerto" y _maca_, "llevar en
                       brazos.")
  12.--Noviembre      CAPAC-RAYMI.--LAIMQUIZ.
   1.--Diciembre      RAYMI.--CAMIQUIZ.


NOTAS:

[Nota 1: Vase la pgina 100, al fin.]

[Nota 2: Todo lo que en este epgrafe se anuncia desde la vuelta de
Inca Yupanqui al Cuzco, falta en el texto del captulo. Debi ser
distraccion de Betnzos; porque, segun su historia, Viracocha no muere
ni debe morir hasta el cap. XVII.]

[Nota 3: _Yamque_  _Yamqui_ es nombre que equivale  ttulo de alta
y rancia nobleza; pero aqu creo que lo puso el copiante por
equivocacion en lugar de _Inca_.]

[Nota 4: Aunque en todo el MS., que nos sirve de original se halla
este nombre escrito constantemente _Contitiviracocha_, nosotros seguimos
 la mayora de las autoridades en la materia, que escriben _tizi_,
_tici_, _ticci_, _tizci_ y _ticsi_. Bien es verdad que la segunda _t_
del _titi_ de Betnzos, puede ser una _tz_  _t_ suave, como la de los
vascongados  ingleses.]

[Nota 5: As por _Cacha_.]

[Nota 6: Entindase reparto del botin.]

[Nota 7: Estos captulos I y II traslad, mudando el estilo, el P.
Gregorio Garca, en el captulo VII del libro ltimo de su _Orgen de
los indios del Nuevo Mundo_.]

[Nota 8: En n. orig. se halla escrito constantemente _Chincha
Roca_.]

[Nota 9: _Pagado_, en n. orig.]

[Nota 10:  _Macma_.]

[Nota 11: _Yanalvica_, en n. orig.]

[Nota 12: _Pacauray_, en n. orig.]

[Nota 13: _Pucaray_, en n. orig.]

[Nota 14: Antes _Rapa_; la forma de ahora debe ser efecto de la
conjuncion _y_.]

[Nota 15: Antes _Teclovilca_. Este _Toquello_ no ser _Tocllo_ 
_Tullu_?]

[Nota 16: _Obtuviese_, en n. orig.]

[Nota 17: Aqu falta algo, como en su _junta_  _congregacion_.]

[Nota 18: En n. orig. _Cagua xaque xaguana_. Yo interpreto _Cagua_ 
_Caqua_, _Caca_, piedra, peasco, peol, risco; aunque ms adelante
(cap. IX) lo escribe de modo que hace dudosa esta interpretacion, y es
ms posible que la primera parte de la palabra sea _Y-ucai_, y el autor
se refiera, por tanto,  los edificios que en el valle de este nombre
dice Garcilaso que construy Huiracocha.

Puede ser tambien _Cahua Xaquixahuana_, pero no he leido ni oido nunca
este nombre de pueblo. Tampoco me extraara que dijese _Calca Xaqui
Xaguana_, en razon de estar el peol junto  _Calca_.]

[Nota 19: Aqu _Viguirao_; pero ms delante _Vicaquirao_, que creo
es su verdadero nombre. Otros escriben _Vecaquroa_.]

[Nota 20: _Muro Uonga_ en n. orig.]

[Nota 21: As en n. orig.; pero evidentemente debe decir _Inga_ 
_Inca_  _Inca Yupanqui_.]

[Nota 22: No diria _hallamos_ en el original?]

[Nota 23: _Confiaba_, en n. orig.]

[Nota 24: Parece que deberia decir, _era justo_.]

[Nota 25: _Quien_, en n. orig.]

[Nota 26: Con duda interpretamos lo que se lee en n. orig.: _Acucapa
yuga aucaguita atixullac xaymocran quihenia punchaopi._]

[Nota 27: _Huyendo_, en n. orig.]

[Nota 28: En los diccionarios quchuas esta voz de ataque es
_Chaya-Chaya_.]

[Nota 29: _Tirndole_, en n. orig.]

[Nota 30: En el cap. VI va escrito este nombre de otra manera.]

[Nota 31: Por perfumar. Probablemente seria uso de los _chancas_
ungirse  darse olor en el cabello con algun aceite  especie de
pomada.]

[Nota 32: _Repartieron_, en n. orig.]

[Nota 33: _Requipa_, en n. orig.]

[Nota 34:  _Sallu_, ms propiamente. En el cap. XVI lo escribe de
otro modo, _Saluoma_ [_Sallu Uma_].]

[Nota 35: _Xutas_, en n. orig.]

[Nota 36: _Manchas_, en n. orig.]

[Nota 37: En el epgrafe y en casi todo el texto del presente
captulo us el copista equivocadamente del verbo _reparar_ por el de
_repartir_.]

[Nota 38: _Mandado_, en n. orig.]

[Nota 39: _Con_, en n. orig.]

[Nota 40: No entiendo esta palabra, como no venga de _chapascca_,
cosa poseida y hecha propia, que se aplicaba principalmente  los
terrenos baldios.]

[Nota 41: As en n. orig. Qu palabra habr dado lugar  este
gazafaton del copiante?]

[Nota 42: _Colcidelon_, en n. orig.]

[Nota 43: _Machina_, en n. orig.]

[Nota 44: _Machina_, en n. orig.]

[Nota 45: As. No ser _kquepi_, avos?]

[Nota 46: As en n. orig; quiz debiera decir, _por los de todas las
ciudades de la tierra_ (de su imperio, se entiende).]

[Nota 47: As en n. orig. _regocijaba?_]

[Nota 48: _Del_, en n. orig.]

[Nota 49: _Guacha y Coya_, en n. orig.]

[Nota 50: _Padres_, en n. orig.]

[Nota 51: No doy con esta palabra, que debe estar notablemente
alterada por el amanuense  no ser de la lengua quchua. Pero es de
notar, que uno de los sitios donde se practicaba cierta ceremonia de
esta prolongada fiesta del horadar de las orejas, se llamaba
_Calispucquiu_,  sea _fuente  manantial (pucquiu)_ de _Calis_.]

[Nota 52: _Avaqui_, en n. orig.]

[Nota 53: Suplimos esta frase, imitando el montono estilo que
Betnzos empleaba en su traduccion, y seguros de no equivocarnos en su
parte sustancial, porque la tomamos de otros autores que tratan de esta
ceremonia del _huarachicuy_.]

[Nota 54: _Trecho_, en n. orig.]

[Nota 55: _Calixpuqco_, en n. orig.]

[Nota 56: Pero no se entienda por el vaso as llamado; porque
_Calx_,  es nombre propio mal escrito,  corrupcion de _Callis_, que
alguien traduce esforzado, valeroso. Tambien pudiera ser este calix el
cantarillo especial de chicha usado en estas ceremonias, y haber dado su
nombre  la fuente.]

[Nota 57: Es decir, con el fruto, que es  modo de los higos chumbos
 de pala, llamado _coco_  _quizco_ (_Cereus peruvianus_).]

[Nota 58: _Sin_, en n. orig.]

[Nota 59: Ms propiamente, _sealador del tiempo_.]

[Nota 60: _Pucorquillame_, en n. orig.]

[Nota 61: _Allapocuyquis_, en n. orig.]

[Nota 62: _Pachapocoyquis_, en n. orig.]

[Nota 63: _Ayngaquis_, en n. orig.]

[Nota 64: _Aricayquesquilla_, en n. orig.]

[Nota 65: _Yaguaricha ymaray_, en n. orig.]

[Nota 66: _Caguaquil_, en n. orig.]

[Nota 67: _Quintuya_, en n. orig.]

[Nota 68: _Carpasiquis_, en n. orig.]

[Nota 69: _Situayquis_, en n. orig.]

[Nota 70: _Porapuipia_, en n. orig.]

[Nota 71: Corregimos as con toda reserva este pasaje, que dice en
n. orig.: _Y tras esto se ponia segun do se ponia, el qual se puso_ en
cierto sitio, etc.]

[Nota 72: _Sallu Oma_  _Sallu Uma_. Antes, en el cap. XI, le llama
simplemente _Salu_ [_Sallu_].]

[Nota 73: _Betula nigra._]

[Nota 74: _Cereus peruvianus._]

[Nota 75: El limpi  allan, en n. orig.]

[Nota 76: _Del_, en n. orig.]

[Nota 77: _Quilis cochevra guaranga_, en n. orig.]

[Nota 78: _Piviganarme_, en n. orig.]

[Nota 79: _Pocaxa yndinsus capaicoiagua echacoiac_, en n.
orig.--Segun la traduccion que da Betnzos, sobra la palabra _pocaxa_,
que no he podido encontrar en los diccionarios quchuas.]

[Nota 80: _Hacindole_, en n. orig.]

[Nota 81: Esta palabra parece que sobra.]

[Nota 82: _Alcavica_, en n. orig.]

[Nota 83: _Alcavica_, en n. orig.]

[Nota 84: Sobra el _que si_  est quizs por _ans_, tambien.]

[Nota 85: _De_, en n. orig.]

[Nota 86: _Venian_, en n. orig.]

[Nota 87: Sin la palabra _supo_ haria mejor sentido todo este
pasaje.]

[Nota 88: Aqu falta lo que el lector adivinar fcilmente, es 
saber: _Se la puso  la puso  la coloc en la cabeza de Inca
Yupanqui_.]

[Nota 89: _Pachucac_, en n. orig.]

[Nota 90: _Llamaban Gocapac_, en n. orig.]

[Nota 91: _Mismo_, en n. orig.]

[Nota 92: No acierto con la forma verdadera de _chocayun_, y dejo 
la responsabilidad de Betnzos la traduccion de la palabra, que nos
parece algo libre, si no es que el copista omiti algunas otras que
debian acompaarla. _Chucacayani_  _Chocacayani_, por virtud de la
partcula _caya_, significa estar postrado en tierra de alguna pedrada 
golpe recibido; acaso aqu el golpe sea en sentido metafrico.]

[Nota 93: _Pachaqul_, en n. orig.]

[Nota 94: _Caqucaxaxraguana_, en n. orig.--V. la nota del cap. VI,
pg. 24.]

[Nota 95: _Ciertos_, en n. orig.]

[Nota 96: _Omarimequis_, en n. orig.]

[Nota 97: _Cataraquis_, en n. orig.]






End of the Project Gutenberg EBook of Suma y narracion de los Incas, que los
indios llamaron Capaccuna, que fueron seores de la ciudad del Cuzco y de todo lo  ella subjeto, by Juan de Betnzos

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Section 3.  Information about the Project Gutenberg Literary Archive
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